La potencia llega a la catedral de la pólvora

Los pirotécnicos de Orihuela se llevan el aplauso del público al alcanzar uno de los más altos niveles de decibelios del año Hermanos Ferrández ensordece la plaza con una mascletà solvente que busca mostrar ritmos nuevos en el espectáculo

P. MORENO VALENCIA.

La catedral de la pólvora es un término que utilizó ayer Antonio Ferrández para definir la plaza del Ayuntamiento y le faltó decir que a ese lugar llegó junto a su hermano Leopoldo para demostrar lo que es un ejercicio de potencia. Los pirotécnicos, de Orihuela con la fábrica a caballo entre Alicante y Murcia (literalmente) fueron largamente aplaudidos por el público, en una falsa jornada de transición dado el lleno del entorno de la sede consistorial.

Igual o más lleno estaba el balcón con los alcaldes de la provincia, invitados tradicionales que disfrutaron de un final digital terrestre de los que se recuerdan con dolor de oídos. Algunos, los que pudieron, incluso dieron un pasito atrás por la angustia que producían los decibelios en aumento.

Por el contrario, los dos hermanos sonreían satisfechos como si unos minutos antes no hubieran estado en la 'zona cero' del espectáculo pirotécnico. Ambos con un recuerdo para su padre, que les vio protagonizar la primera mascletà en la 'catedral' de Valencia precisamente desde el balcón. Gracias a más de 120 kilos de material reglamentario y una buena coordinación, todo salió «como estaba previsto y programado».

«Estamos contentos de que todo saliera tan bien, bordado», para subrayar el día soleado que habían disfrutado todos los aficionados. El personal de Cruz Roja atendió a diez asistentes, seis por lipotimias, tres por contusiones y una por una herida en un ojo. «Queremos ir a mejor», señalaron ambos, para destacar su intención de romper con lo tradicional introduciendo nuevos ritmos y proyectos. «Normalmente la mascletà termina con mucho aéreo. Y a partir de ahí punto final. Hoy ha acabado con un digital terrestre y con muy poco aéreo», destacó uno de los hermanos.