La plaza ya huele a jazmín, rosa y violetas

La plaza ya huele a jazmín, rosa y violetas
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La falla municipal infantil esconde tres vaporizadores que expulsan el aroma y sumergen al público en este homenaje a las floristerías del Ayuntamiento

ANA CORTÉSVALENCIA

La metamorfosis de la plaza del Ayuntamiento ha sido imparable. A pesar de la continua renovación urbanística, desde principios del siglo pasado se mantienen las trece pequeñas casetas de flores, cuyo aroma invade todos los días a vecinos y turistas. A estos tradicionales puestos, se les suma uno más. Este es efímero y hasta la noche del 19 de marzo cuenta la historia de Empar. Una mujer emprendedora que regenta la pequeña tienda junto a su hijo. El espacio es una herencia histórica que ha pasado por todas las mujeres de su familia.

'Paradeta de flors Num 14' rezuma color y vida. Ha sido creada por el binomio Cap de Suro, formado por los artistas Ariadna González y Xavi Gurrea. La falla renueva su lenguaje formal a través de añadidos digitales, música y literatura. Fani Grande es la autora del cuento escrito para la ocasión, 'La Flortesa', que profundiza en la historia de Empar. La falla también tiene banda sonora, compuesta por Carmela en Drama y en la que participan Sara Larrazábal y su corte en los coros.

La cultura popular valenciana está plagada de flores y por ello es el elemento principal que decora cada rincón. El muérdago navideño, la Batalla de las Flores o el ramo ofrecido tras un nacimiento; son algunos de los ninots que las alzan como símbolo de la ciudad.

La estructura central está realizada en madera y policromada en tonos pastel como el resto del monumento. Los muebles y expositores son piezas recicladas, un detalle en sintonía con la intención del Ayuntamiento en crear una estructura lo menos contaminante posible. Los tiestos han sido modelados en cartón piedra y su acabado a base de lacas le confiere un logrado efecto cerámica. «Abunda la tela para crear flores y plantas», comenta un miembro del equipo, «y si te fijas, las macetas con rostro de fallera, representan a la fallera mayor infantil de Valencia y su corte de honor».

«Es todo delicadeza», comenta una vecina mientras mira las figuras femeninas convertidas en flores, «aunque es más pequeña que otros años». Al lado del imponente monumento principal, es inevitable que la falla infantil parezca diminuta. Sin embargo, el monumento está pensado desde el detalle para crear un conjunto. Son estos los responsables de que los espectadores se queden absortos ante las decenas de los simpáticos guiños de la estructura.

La estructura también se acompaña de carteles con códigos QR. Una vez el asistente lee los códices a través de su teléfono móvil, el sistema le conduce a la página web de Cap de Suro donde se amplía información sobre los ninots y el proceso de construcción. «Es una solución muy práctica para acercarnos al proceso de creación», coinciden una madre e hija que han madrugado para verla sin gentío, «está muy actualizada. No solo en el campo digital, también en la temática». La narración pone en el centro a una mujer trabajadora, se pone en la piel de todas, y también incluye situaciones alarmantes como el creciente acoso escolar.

Para Cap de Suro, que ya han orquestado proyectos con gran volumen de trabajo en sección Especial, la plantà fue «rodada» y los comentarios de la corte y viandantes muy positivos. «Fue sencilla porque el centro de la falla es la paraeta y la mayoría de detalles se colocan a su alrededor», recuerda Gurrea. Para los artistas, que la falla tuviese olor era un elemento básico. Han instalado tres vaporizadores que expulsan aroma a jazmín, rosa y violetas. «Funcionan durante tres o cuatro horas», explica el artista, «buscábamos algo muy sutil». Por ello, no funcionan todo el día, lo hacen principalmente a partir de la tarde. El espectador es envuelto por la historia de Empar.