«Si yo hiciera fallas a más de uno le encargaría bocetos»

Artistas falleros durante su examen teórico/V. H.
Artistas falleros durante su examen teórico / V. H.

Durante dos días, artistas falleros se examinan en Ciudad Fallera con el objetivo de pertenecer al gremio

VANESA HERNÁNDEZValencia

La nueva convocatoria de acceso al Gremio Artesano de Artistas Falleros ha reunido a 30 personas dispuestas a demostrar sus cualidades artísticas. Una prueba que tiene un tribunal de examen con tres jueces y una duración de ocho horas para la primera fase. Esta primera parte se basa en un examen teórico que consiste en hacer un dibujo sobre un proyecto que parte de una idea propia, por lo general, es una crítica social o política. «Mi boceto habla sobre Europa y el sometimiento a la potencia alemana, lo he querido representar con un corpulento alemán», destaca José Ubitia, artista fallero, durante su examen. Después, sobre ese dibujo tienen que hacer un plano de planta que se basa en distribuir las bases del monumento y luego un plano de alzada donde tienen que situar las medidas de altura.

Memoria técnica

Hoy los jóvenes valorados por el tribunal de acceso a artista fallero tendrán que realizar una memoria técnica del proyecto que esbozaron ayer. «Es como un remate del ratón, del elefante o de todas las figuras dibujadas por los chicos, tienen que explicar cuántas figuras son, su significado y cuántos remates hay», subraya Ramón Espinosa, uno de los evaluadores del tribunal. Para Rubén Moya, uno de los examinados, esta parte del examen es una de las más fáciles. Confía mucho en su proyecto circense donde el peso de la creación recae sobre un payaso que cuenta las cosas que pasan en la vida real y analiza el contenido de la televisión hoy en día, todo bajo este lema fallero, Telecirco.

Además de la memoria técnica, hoy los evaluados elaborarán un resumen literario donde tendrán que explicar la crítica o denuncia de su proyecto. El examen no termina aquí, después realizarán un desarrollo explicando cómo se construye la falla que han creado, detallarán el modulaje, describirán la carpintería utilizada y la preparación de las figuras, cómo se lijan y cómo se pintan. Según Ramón Espinosa es más recomendable hacer primero la memoria técnica del proyecto y luego dibujarla.«Primero hay que tener clara la idea, luego ilustrarla y explicarla» añade. Por último, en la memoria tendrán que valorar el presupuesto de la falla que van a realizar, tanto el IVA como el resto de impuestos y los costes que corresponden a la plantà, como es el precio de la grúa o cualquier tipo de transporte incluido.

Para Daniel López, uno de los tres jueces que forman parte del tribunal, el examen es exigente pero considera que los proyectos de los chicos tienen un alto nivel. «Si yo hiciera fallas a más de uno le encargaría bocetos, esta gente lleva años trabajando y algunos ya crean sus propios monumentos en algunas comisiones sin ser agremiado», subraya Daniel. Por este motivo, desde el gremio de artistas falleros existe esta convocatoria de acceso, el objetivo es que estos artistas pasen a ser agremiados de pleno derecho y, así, sean reconocidos dentro de la profesión. Además, pertenecer a esta asociación evitaría que los artistas dejaran abandonadas a las comisiones antes de terminar su proyecto. Según Antonio Rubiño, uno de los evaluados, quiere acceder al gremio porque a la hora de firmar, la comisión lo tiene en cuenta. De todas formas, este examen es una formación para alcanzar el acceso, después los artistas tendrán que sacarse el ciclo superior de formación de artistas falleros que pertenece a la Consellería de Educación y Cultura.

Sin duda, formar parte del gremio es a lo que aspiran los 30 examinados de hoy. Sin embargo, el camino no es fácil y antes de conseguirlo tienen que finalizar todas las fases. Para la última prueba tienen cinco años, durante ese tiempo tienen que plantar sus fallas. Este es el examen más importante de todos, es donde los examinadores ven si la persona tiene el nivel suficiente o no. Los artistas, cuando terminan el examen teórico se ofrecen a la falla que ellos quieren y contratan a una comisión. A partir de ahí, comienzan a crear su proyecto. Los examindores del gremio acuden a la falla y valoran su monumento.

Sector debilitado

Es un momento complicado para el sector fallero, han cerrado ocho talleres en diferentes puntos de Valencia y el gremio denuncia la competencia desleal de personas que realizan fallas sin tener talleres dados de alta. Además, la desprotección de las administraciones impide la revitalización de la Ciudad Fallera, según Ramón Espinosa. «Al final no quedarán talleres, es importante proteger las naves y llegar a un consenso entre todos para tener recursos y así rehabilitar este sector», añade. Además, desde el gremio se considera que el sector está debilitado porque la comisión ya hace bastante con recoger dinero. El gran problema es que las comisiones se han convertido en partes fiesteras, prefieren gastarse el dinero en las discomóviles que en sus propias fallas. Esto hace que la partida se divida tanto que para las fallas hay un menor presupuesto, subrayan desde el gremio fallero.

 

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