El grafiti recibe el aprobado fallero

La falla de 'Procés creatiu', poco antes de la mascletà ayer por la mañana./J. Signes
La falla de 'Procés creatiu', poco antes de la mascletà ayer por la mañana. / J. Signes

Satisfacción general por la falla municipal y por su apuesta por el color | Miles de visitantes aprovechan la mascletà para descubrir en primera persona el monumento de la plaza del Ayuntamiento

Álex Serrano
ÁLEX SERRANO

La apuesta colorista para el monumento municipal ha vuelto para quedarse. Si de los visitantes y aficionados falleros dependiera, claro. Un paseo ayer por la plaza del Ayuntamiento, con el 'Procés creatiu' de PichiAvo majestuosamente elevado sobre el gentío, demostraba que los grafitis y la paleta cromática de la alegoría sobre la creación artística ha gustado y mucho.

«Los colores son preciosos, me recuerda a la del año pasado, pero la escultura de entonces no la entendía, esta sí, es como algo grecorromano, ¿no?», pregunta Marina, que visita el centro con su marido. Ambos son de Patraix y han cogido el autobús para ver la falla municipal. Junto a ellos, un grupo de jóvenes espera en la acera del Ateneo Mercantil, de donde no piensan moverse hasta que no termine la mascletà. «Es moderno y está bien, porque otros años las fallas del Ayuntamiento han sido... feas», dice uno de ellos. «Mejor pon que han dejado mucho que desear», dice su novia tras darle un cariñoso golpe en el hombro. «Yo creo que la idea de traer grafitis a la plaza del Ayuntamiento es muy buena», dice Valeria Roncossi, una de las jóvenes del grupo.

«Creo que la idea de traer arte urbano al centro es muy buena», dice una joven a los pies de la falla

Los turistas, por su parte, están tan sorprendidos como siempre en Fallas, una época del año en la que es común encontrarlos deambulando entre la fiesta como el resto de valencianos pero con expresiones de estupefacción en sus ojos. «Pero entonces, ¿esto lo han hecho los políticos?», pregunta Mark, un joven británico acompañado de otros cuatro con gafas de sol, tirantes y vasos de cerveza (y resaca). Hay que explicarle que no es exactamente así. «Entonces, es un monumento. Entiendo. Es... bonito», dice, pero no se le ve muy convencido. «De esto hay en los barrios de las afueras de Londres», asegura finalmente, antes de perderse entre la multitud fallera.

Cierto es que el monumento se entiende mejor si uno tiene experiencia fallera y, sobre todo, si conoce las «fallas de Fuset» en estos últimos años. Tras el artesano de vareta de Manolo García para 'El mundo en Fallas' de 2016 al 'Equilibrio universal' de Okuda del pasado ejercicio, pasando por la torre de telecomunicaciones nunca ejecutada de García para 'Valencia, Ca la Trava', el monumento municipal lleva cuatro ejercicios siendo una declaración de intenciones del jurado municipal, que año tras año opta por fallas que se alejan de las más tradicionales que se plantan por toda la ciudad. «Sí, pero no me parece mal. Está bien que el Ayuntamiento innove», explica Cristóbal Garrido, un padre de familia que trabaja en el centro y que ha sido visitado por su esposa y su hija pequeña, de tres años, que mira maravillada los colores de la falla.

Algunos visitantes se preguntaban si el monumento está terminado

No todo, eso sí, son alabanzas. «¿Está terminada?, ¿seguro?», pregunta Virigina Ronchales, visitante de Valencia desde Cuenca con un grupo organizado. Algunos detalles de la falla parecen sin terminar, pero están dejados así pretendidamente. «No me gustan las fallas que no parecen fallas, y esta parece un boceto hecho en grande», comenta Carolina, vecina, en este caso, de Campanar, que asegura que se queda con L'Antiga, la falla más importante de su barrio, «que es mucho más bonita y, sobre todo, está terminadita».