De Dalí a Corona: la UPV recorre la historia de los monumentos más rupturistas

El monumento de la falla Corona en 2018./
El monumento de la falla Corona en 2018.

Dos muestras de la historia más reciente de las fallas abren sus puertas

MAR GUADALAJARA

Una corrida de toros con firma de Salvador Dalí fue la falla que se quemó en la Plaza del Ayuntamiento en la Valencia de 1954. Octavio Vicent fue el artista encargado de recrear la surrealista escena que Dalí había diseñado. Este monumento fue la semilla de décadas de movimientos rupturistas que han intentado, y siguen persiguiendo, introducir nuevos estilos en el arte de las Fallas. La innovación fallera es el punto de partida de las dos muestras que se han inaugurado hoy en Valencia y que corren a cargo de la Universidad Politécnica. Llevan por título 'Obrint Portes'.

Para el profesor del departamento de Escultura de Bellas Artes y comisario de la exposición, Pepe Romero, esta tendencia no se inició con Dalí. Fueron artistas valencianos los encargados de abrir esa puerta, como «Ricardo Rubert, que fue el primer artista fallero innovador o Vicente Luna, quien inicia la reconstrucción del monumento con una manera de trabajar que después recoge Manolo García, para mi fueron los verdaderos pioneros en introducir la innovación en las fallas».

Romero cree que la Junta Central Fallera y los premios que se reparten a las comisiones por sus monumentos desvirtúan el arte que podría proliferar de esta fiesta tradicional: «Creo que realmente dentro del mundo fallero hay sensibilidades para todo tipo, pero si se premia un tipo de falla, todos acaban haciendo lo mismo para conseguir el premio, creo que es en gran parte la culpa de que no se experimente más con los monumentos porque hay grandes propuestas iconográficas, tenemos todo tipo de estilos y vertientes; las fallas experimentales hacen una labor encomiable, de hecho ya se hace un circuito por estos monumentos y se crea turismo a su alrededor, definitivamente es arte contemporáneo».

Un arte que recupera los orígenes de las formas y la manera de «unión entre vecinos y las comisiones para quemar todo aquello que se criticaba de la sociedad del momento», dice el profesor, que ya no ve esa costumbre en la actualidad, porque caen en un «exceso ornamental». Considera que las experimentales están más cerca de los «problemas sociales actuales y cuestionan también el significado de cada uno de los componentes de la fiesta».

La incorporación de nuevas tecnologías como el vídeo mapping y los elementos sonoros, las fallas participativas o la apropiación crítica del espacio público en un intento de recuperar el espíritu de la «estoreta velleta», son las tendencias de la innovación que reclaman su espacio y aceptación en el mundo de las fallas.

Poner en valor el arte y enmendar el desinterés hacia los monumentos falleros «por parte de los estamentos académicos en tiempos pasados», son las metas que se propone la Universidad Politécnica de Valencia y en concreto la Facultad de Bellas Artes. Como resultado del estudio por el recorrido histórico de la innovación fallera, surgen dos exposiciones: una dedicada a las fallas innovadoras, en la Sala de Exposiciones del rectorado de la UPV y la segunda muestra, ubicada en la en la Sala Josep Renau de la Faclultad de Bellas Artes, está relacionada con la investigación en la Falla Politècnic.

La entrada en la Lista Representativa de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO en 2016, fue otro de los detonantes, que generó la reevaluación de la fiesta y de los monumentos. Tal como explica Romero, los propios artistas falleros ya han empezaron a alejarse «intencionadamente» de las formas tradicionales y se «acercan a la fiesta más libres de prejuicios y desde ámbitos tan dispares como el de la arquitectura, el diseño, la ilustración o el arte». El comisario destaca que hay muchos que abogan por dejar entrar un aire renovador, pero no quieren desmarcarse y ser un segmento a parte. Es el claro ejemplo de la falla Corona: «No quieren pertenecer a la sección experimental, a pesar de la sensibilidad por el arte que demuestra Manolo Martín».

El presupuesto de las comisiones es otro de los factores que pueden ser determinantes para empezar a experimentar. «La falta de dinero hace que tengan que buscar soluciones más asequibles y tener ideas, a veces esto ocurre ligado a la casualidad de que alguien de la comisión esté dentro del mundo del arte o interesado en ello, así pasan a ser experimentales», explica Romero, que se cuestiona si todas las fallas tuvieran el mismo presupuesto, «¿qué harían?, ¿serían todo grandes monumentos como las de la sección Especial?, quiero pensar que también habría quien se saldría para hacer cosas diferentes, porque eso es lo bonito de este arte popular, pasear por las calles en los días de fiesta sin saber qué es lo que podrás encontrar al girar la esquina».

Pero para el profesor también es importante que nunca «se acaben las fallas tradicionales, me gustan las fallas de todo tipo pero la pérdida de aquellas que se hacían hace 40 años sería una pena, lo interesante es que no se pierda la manera de hacer fallas».

La muestra que realiza un recorrido por la historia de las fallas innovadoras y una exposición basada en la investigación de la Falla Politècnic, el resultado de la colaboración que desde 2013 ha dado como resultado la plantà de 11 fallas coordinadas por el equipo de Jaume Chornet Roig y Leonardo Gómez Haro, profesores del departamento de Escultura, miembros del grupo de investigación Laboratorio de Creaciones Intermedias y profesores del Título Propio de Experto Universitario en Monumentos Efímeros y Tematizaciones, impartido por la UPV. Esta exposición de bocetos, maquetas y fotografías permitirá al espectador hacerse una idea de cómo se construyeron y se presentaron al público los monumentos falleros plantados en la UPV, entre 2013 y 2019, a través de un recorrido que refleja distintas facetas y aspectos de las propuestas.

Ambas propuestas centran su mirada en quienes se salen de la «forma convencional de hacer los monumentos», dice Romero. Recogen las diferentes soluciones estéticas, las más arriesgadas o aquellas que están en sintonía con una sociedad y aprecian el arte contemporáneo.