La clave del éxito de los casales con más censo

Lepanto. Cena de la fallera mayor de 2019, Paula Olmeda. / lp
Lepanto. Cena de la fallera mayor de 2019, Paula Olmeda. / lp

L'Alguer y Gayano Lluch ponen por primera vez lista de esperaLas fallas incorporan talleres para aprender a hacer ninots, fiestas temáticas y monólogos de cara a atraer a los asociados

LOLA SORIANO

valencia. Hay comisiones que tienen que hacer grandes esfuerzos para mantener abierto el casal porque disponen de un censo muy ajustado y, en cambio, hay fallas que están al completo. Un ejemplo se encuentra en Blasco Ibáñez. La falla L'Alguer cuenta con 720 falleros, 500 de ellos adultos. Este año, por primera vez, han tenido que poner un cupo «porque casi no cabemos», explica Rafa Lleó, que comparte presidencia con Juanvi Garrido. Comentan que cuentan con asociados de localidades de l'horta como Paiporta, Burjassot o Paterna.

Detallan que, además, tienen un baby-boom. Ya que en los últimos cuatro años han sumado entre 20 y 25 niños. Una de las claves del éxito es que siempre tienen actividades, no hay tiempo de aburrirse. «Para los niños celebramos cumpleaños trimestrales. Se organizan varios talleres, así, en San Juan crearon ninots para la hoguera».

En Gayano Lluch son 870 falleros. «Y nos ha tocado poner lista de espera por el aforo y para poder tener infraestructura garantizada, y eso que nuestro casal es de 1.100 metros cuadrados», indica César Rivero. Opina que la clave del éxito es «trabajar mucho. Por un lado, darle al fallero lo que quiere, pero por otro, hacerle amar la falla porque es la razón de ser». Añade que la partida más grande anual se destina a los artistas falleros, y se completa con mascletaes y despertà, verbenas y fiestas temáticas. Los niños tienen una merienda al mes y organizan excursiones culturales.

Lepanto-Don Juan de Austria ha pasado de tener 250 falleros a 640 en sólo cuatro años

En Gloria-Felicidad-Tremolar cuentan con 1.200 falleros, «aunque en 2017 llegamos al récord de 1.325 personas», explica el presidente, Manolo Bayona. Indica que para él lo importante «es que la falla sea abierta. Es una comisión muy participativa y cuando organizamos actividades, es tanto para los falleros como para la gente que venga».

Un caso también llamativo es el de Lepanto-Don Juan de Austria de Mislata. Hace cuatro años eran 250 falleros y ahora suman 640. «De infantiles, hemos crecido de 50 a 130 y en mayores hemos pasado de 200 a 510 falleros», comentan desde la falla que preside Mariano Sánchez.

En esta comisión la actividad no cesa. «Llevamos 15 años haciendo campeonato de futbolín y mercadillo solidario. Tenemos equipo de fútbol y futbito. Hoy hacemos la verbena y hoguera de San Juan. También solemos montar para los jóvenes juegos de 'scape room' con distintas pruebas que tienen que superar», añade Nacho Olmeda.

Cada vez que tienen que hacer el acto de despedida de falleras mayores y nombramiento de nuevas tienen que alquilar un local, porque no caben en el casal. Estos falleros están muy unidos, de hecho, en las pasadas fiestas, la fallera mayor, Paula Olmeda, en lugar de hacer un regalo clásico a sus falleros, hizo un donativo a la asociación de lucha contra el cáncer «y todos posamos con una nariz roja que nos dio la entidad para posar juntos», añaden.

En Montortal-Torrefiel son 590 falleros. «Programamos muchas actividades. Hemos incluido monólogos; hay jornadas culturales con nuestro grupo de dolçaina 'El cudol' y colectivos amigos y preparamos talleres para hacer ninots o juguetes con material reciclado», indica el presidente, Toni de la Asunción.

En San Antonio suman 650 asociados «y tenemos que ver si se queda lista de espera o se cubre», indican desde la gestora de diez personas que preside Pepe Espada. Y añaden que hace cuatro años eran 450, «pero la gente nos va conociendo y se apunta».

En Doctor Marañón, Miguel Ángel Mares indica que son 640 falleros. «Tenemos actividades para todas las edades, desde meriendas a manualidades, excursiones y campeonatos. Vamos a tener a un profesional que dará cursos de cocina».

En Arquitecto Alfaro, Ramón Tejero, explica que son 710 falleros. «Todas las actividades las hacemos abiertas a los vecinos. Siempre tenemos campeonatos y los juveniles se organizan excursiones», indica.

Valencia-Teodoro Llorente cuenta con 970 falleros. «Teníamos lista de espera de 115 personas y han podido entrar 40. Los niños siempre tienen eventos y para los mayores, se han incorporados monólogos», comenta la presidenta, Carmen Gómez.