Císcar-Burriana se alza con el premio LAS PROVINCIAS al Ninot Tradicional

Una representación de la falla con el ninot premiado. / j. signes
Una representación de la falla con el ninot premiado. / j. signes

ANA CORTÉS VALENCIA.

En esta novena edición, el premio LAS PROVINCIAS al Ninot Tradicional ha recaído en la comisión Císcar-Burriana. El grupo galardonado representa a una dulce anciana cuidando de sus flores y ha sido elegido por representar fielmente la tradición única del mundo fallero.

La figura conmemora las históricas floristas que colman la plaza del Ayuntamiento. Un centenar de flores perfila el conjunto y encierra a una anciana junto a dos pequeños con indumentaria impecable. Los tonos fríos contrastan con el brillo y la luz que emana de las flores abiertas.

Su fallera mayor, Beatriz Navalón, se confiesa feliz. Su ninot ha sido el sexto más votado en la Exposición del Ninot 2019, con 1.951 votos y ha superado a fallas de sección Especial. «Había mucha competencia y no nos esperábamos ni este premio, ni los resultados», continúa Navalón, «no vamos a parar de celebrarlo hasta el día 19». Aunque la escena no haya conseguido el indulto, si lo hará una de sus piezas. La pequeña fallera con traje naranja y camafeo de la Virgen de los Desamparados, es la favorita de Navalón y quiere salvarla de las llamas el próximo martes.

La figura conmemora a las históricas floristas que colmaban la plaza del Ayuntamiento El ninot ha alcanzado la sexta posición con 1.951 votos, superando figuras de Sección Especial

El presidente de la comisión, Antonio Vargas, defiende la apuesta de sus fallas por la corriente clasicista. «El artista de Burriana es siempre tradicional y clásico», añade Vargas, para indicar que «el ninot representa una florista de toda la vida». Además, aboga porque se mantengan estos puestos al «difundir desde la plaza símbolos valencianos como son las flores». Vargas insiste en homenajear a estos pequeños comercios «que han sabido adaptarse a cambios en el entorno y de gobierno».

Císcar-Burriana compitió contra siete finalistas por el premio del periódico, entre los que se encontraba la escena de Exposición-Micer Mascó, que ha conseguido convertirse en el Ninot Indultat. De hecho, el ninot de su monumento infantil fue el elegido para salvarse de las llamas el pasado jueves. Para esta comisión de 390 falleros, la alegría viene por partida doble.

Ambas figuras rescatan la esencia y la tradición valencianas con la ternura y pureza como filtro. Para Vargas, las fallas deben educar en valores y defender la cultura, elevar la fiesta a su condición de patrimonio. Para Navalón, la amistad y hermandad que se construyen en los casales es lo mejor de la fiesta. «Todos estamos juntos y nos cuidamos», reconoce, «por eso me gusta que sea una falla tradicional, que no busquemos hacer grandes competiciones».

El casal, que cumple medio siglo de historia, invertirá el premio, un cheque de 1.000 euros, en el futuro. Tal y como afirma Vargas, son «una falla de barrio» y toda aportación les da «aire para poder continuar con la plantà de grandes monumentos». La mayor parte se va a invertir en el monumento del año que viene, así que de cierto modo, su amable homenaje seguirá vivo el próximo ejercicio.