Los artistas pedirán al Consistorio que regule los volúmenes de las fallas

Visita de público a la falla Convento. / jesús signes
Visita de público a la falla Convento. / jesús signes

El gremio debatirá con sus artesanos en junta directiva la necesidad de dimensionar los talleres para evitar más pérdidas y el cierre de negocios

LOLA SORIANO

valencia. Muchos artistas falleros han hecho los números del pasado ejercicio fallero y no les salen las cuentas. No son pocos los talleres que están en la cuerda floja, por eso, el gremio quiere proponer iniciativas para buscar soluciones antes de que bajen más persianas.

Una de las peticiones en las que quieren insistir es la necesidad de regular los volúmenes de las fallas. Por eso, pretenden reunirse con la Junta Central Fallera y con el área de Cultura Festiva del Ayuntamiento de Valencia para que el concurso más importante de la fiesta, el de los premios de Fallas, contemple unos baremos y tamaños concretos por secciones.

Hasta ahora la única condición existente es que las fallas infantiles en general no pueden medir más de tres metros de alto por tres de ancho, pero el gremio propone que se acoten unos volúmenes mínimos y máximos por cada sección de falla infantil y también para el caso de las propuestas grandes.

Quieren que se revisen los certificados de convalidación que no incluyen el término 'artista'

El portavoz del gremio, Ximo Esteve, explica que «establecer unas medidas por secciones supondrá que ningún artista se vea obligado a poner de más para garantizarse el premio o para competir con los que están entrando en esa dinámica». Añade que supondrá que los artistas no tengan que forzar la 'máquina' y poner al límite la economía del taller.

En segundo lugar, serviría para «luchar en el igualdad de condiciones», dice. Esta idea coincide con la que ya manifestó la presidenta de Padre Luis Navarro-Remonta, Mari Carmen Gurrea, que solicitó que se creara un jurado de estimación para la sección Octava C porque veía mucha desigualdad entre algunos volúmenes y el presupuesto.

Como explican desde el gremio que preside el maestro mayor José Ramón Espuig, la idea es que la Junta o el Ayuntamiento marquen entre los requisitos del concurso unos mínimos y máximos. «Es fácil tener claro con un láser las medidas de las fallas», según Esteve.

En Alicante, por ejemplo, como recuerda el maestro mayor Joaquín Rubio, las hogueras no pueden superar los 20 metros de altura y el tamaño de las infantiles es el mismo existente en Valencia.

Otro de los temas que llevarán mañana a su reunión con los artesanos es la necesidad de dimensionar lo talleres para evitar más pérdidas y cierres de negocios. Durante la entrega de los primeros premios a los artistas en el Hemiciclo, Espuig ya dejó claro en su discurso que en muchos casos los artistas estaban cumpliendo de más y recordó que la solución pasaba por la prudencia de los creadores, es decir, les invitó a hacer presupuestos coincidentes con los gastos.

Aconsejarán que este será uno de los caminos a tomar, para no perder de vista la labor empresarial y hacer rentable el negocio.

Un asunto que también quieren solucionar es el de las certificaciones profesionales. Aseguran que estos días están recibiendo los certificados de convalidación que superaron «pero nos califican como constructores de escenografías y en ningún momento cita nuestra principal ocupación de artista fallero. Esto se tendrá que revisar», añaden.

También quieren que se les reubique de sector, porque desde hace dos años les incluyeron en el de la madera y los costes han aumentado y hay menos categorías profesionales. Otra de sus batallas es lograr la exención del IBI.