Sofía luce con el azul de la Albufera

Sofía luce con el azul de la Albufera

El espolín 'azul cerceta' hace un guiño al parque natural al referirse al plumaje en forma de antifaz de un ave en peligro de extinción

LOLA SORIANO

valencia. Sofía Soler Casas, fallera mayor infantil de Valencia de 2016, vivió ayer su particular sueño de ser exaltada como la máxima representante de los infantes falleros. Era la primera vez que Valencia contaba con una faller mayor infantil residente fuera del cap i casal, en Quart de Poblet, y sus habitantes se volcaron ayer en la joven, ya que acudieron en masa para verla salir de su residencia. Le hicieron un pasillo donde no faltaron los aplausos sonoros y los piropos. Allí esperaban sus compañeros de General Asensio-Marqués de Solferí, los presidentes Pedro Nuñez y Jesús Ramírez y la fallera mayor, Sonia Nuñez y la agrupación de Quart-Xirivella, además de la corte de Sofía.

La niña se mostró radiante y serena. Para un día tan importante eligió un espolín en color 'azul cerceta' tejido manualmente por la firma Garín. El color podría ser un claro guiño a la Albufera de Valencia, ya que este tono es el que luce la cerceta, un ave en peligro de extinción. Los plumajes de la cara que forman un antifaz son de esa tonalidad.

En cuanto al dibujo, era un centro asimétrico de cuatro flores dispuestas en cruz con otro centro más pequeño al tresvolillo de tres flores más pequeñas.

El espolín se ha tejido con oro en la rocalla y una trama blanca. Las tonalidades de las flores eran variadas. Había rojo combinado con maquillajes y el ramo principal tenía oros, corales, rosas y azules. Las manteletas con un dibujo exclusivo eran de Hijas de Carmen Esteve.

Sus doce compañeras de la corte estrenaron el primer traje oficial creado por Entretelares y confeccionado por La Joia. Una seda con el dibujo 'Empar' en tonos crudos, fresa, lemon, manzana, mora y orange, para las seis parejas de niñas. La corte mayor, por su parte, lució el traje del siglo XVIII realizado por Vives y Marí con el dibujo 'Amapola', con doce colores de trama y dos metales entrefinos de oro y plata confeccionados por Carmen Asins, de Les Barraques.

Alicia Moreno, después de una noche mágica como la que vivió el viernes, eligió en esta ocasión una seda color lemon, sin tramas con metales y con flores grises que acompañó con un aderezo de Art Antic con unas preciosas piedras grises. Las manteletas eran de la firma Viana con lentejuela plata y combinadas con tul y seda. También llamaron la atención los zapatos de solepiel, con un floc bordado a mano.

En el segundo día de exaltaciones ya hubo menos representación institucional en el Palau de la Música. Si el viernes estuvo la vicepresidenta del Gobierno, Mónica Oltra, ayer, asistió Enric Morera, presidente de Les Corts y Carmen Martínez, vicepresidenta. Presidió el acto el alcalde de Valencia, Joan Ribó, la concejal de Cultura, Glòria Tello y no faltaron concejales como Sergi Campillo, Pilar Soriano, Sandra Gómez, Amparo Picó, Manolo Camarasa y Carles Galiana. Por cierto, este último, hizo un guiño al mundo fallero al llevar un chaleco con tela valenciana de Álvaro Moliner de color negro con flores naranjas y amarillas a juego con una corbata. Del PP sólo se pudo ver al anterior concejal de Fiestas, Francisco Lledó, y al asesor Juan Pedro Gómez. Del mundo de la fiesta, estuvo presente María Falcón, honorable clavariesa vicentina.

Otras vez las agujas

En la parte protocolaria, el concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset y el alcalde de Valencia, Joan Ribó, cumplieron con la tradición de imponer las bandas y las joias a las protagonistas de la jornada. Fuset movía de un lado a otro la cabeza cada vez que se le 'resistía' alguna de las agujas con las que sujetó la banda a las componentes de la corte, pero estuvo muy próximo a las niñas y en su papel. Ribó tuvo que recibir alguna instrucción de Fuset para poner la joia. El alcalde, antes de imponer la banda, la mostró a Sofía para explicarles la importancia de representar a las Fallas.

Sofía, además, no cesó de sonreir cuando vio a su hermano Ferrán Soler y a su primo Marc Juan, ejerciendo de pajes, portando los ramos, las bandas o acomodando el cojín en la cadira d'Or.

En cuanto al espectáculo, la Junta confió el proyecto a la compañía profesional La Caja de los sueños. La idea era subir al escenario una propuesta con un gran transfondo educativo y se logró. La coproducción de Alcover y del teatro Olympia estuvo dirigida por Sergio Alcover y Norma Álvarez.

La clave del éxito fue combinar varias disciplinas artísticas y se contó con la interpretación de Yasira Díaz, niña de 12 años finalista del programa 'La Voz Kids'.

El espectáculo se centró en la figura de 'Lip', una joven con mucha imaginación que mediante un catalejo logra ver un mundo fascinante donde la danza y la música se convirtieron en sus compañeros de aventuras. Durante los bailes se emplearon objetos varios, desde un patinete, hasta unos contenedores de basura que sirvieron de podio a los bailarines.

Después se cumplió con la tradición de que las falleras mayores de Valencia entregaran los ramos a la Virgen de los Desamparados en la Basílica, donde sí entró el concejal Fuset, acompañándolas con el resto de la comitiva.

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