Albal

La piscina de verano recibe la visita de 4.000 usuarios tras la reforma

Los usuarios disfrutan de la nueva piscina./LP
Los usuarios disfrutan de la nueva piscina. / LP
El ayuntamiento ha invertido más de medio millón ´de euros en estas instalaciones municipales que tienen más de 40 años
REDACCIÓN.

Albal abrió al público la nueva piscina municipal, situada en el complejo Santa Anna, el pasado 15 de junio. Desde entonces, la instalación ha recibido la visita de más de 4.000 usuarios, una cifra de récord que, según el alcalde, Ramón Marí, confirma que el municipio necesitaba la remodelación de este espacio que había cumplido más de 40 años de vida. Las altas temperaturas vividas el último fin de semana de junio dispararon las visitas y la piscina sumó más de 1.100 usuarios, entre sábado y domingo.

Los albalenses y vecinos de la comarca disfrutan de este nuevo espacio para el sol y el baño en el que el ayuntamiento ha invertido más de medio millón de euros. Su remodelación, fue uno de los compromisos adquiridos por el alcalde socialista para acometer esta legislatura y se ha hecho realidad. De este nuevo complejo disfrutan cada semana, además de los bañistas, los 420 niños y niñas que participan en la Escuela Municipal de verano y los más de 100 que están inscritos a la de Santa Anna. Por las tardes, una decena de menores asisten a clases de natación infantil. El primer edil se muestra satisfecho con el proyecto, «los albalenses merecían una piscina atractiva y moderna y que como se está demostrando, está atrayendo a numerosos bañistas». La instalación municipal ha cumplido más de cuatro décadas de vida, y aunque desde entonces se han ido realizando en ella mejoras, hasta la fecha no se había ejecutado una rehabilitación integral de estas características.

La localidad dispone de una de los recintos más modernos de la comarca. En las obras se ha utilizado la antigua piscina como base para la remodelación, el resultado es una prácticamente nueva. El nuevo vaso ha rebajado su profundidad y tiene unas medidas de 1,20 metros (mínima) y 1,80 (máxima), de esta manera se le da mayor uso a las actividades acuáticas y recreativas.

Con esta actuación se disminuye el volumen de agua. La piscina pequeña tiene una profundidad de 35 centímetros y se accede a través de una playa que mejora y hace más seguro el acceso de los pequeños que disfrutarán, todo el verano, de su mini parque acuático.

El proyecto ha actualizado los sistemas de depuración, lo que ha mejorado sustancialmente la calidad del agua. Se ha reordenado toda la zona ajardinada manteniendo el arbolado y vegetación existente en el perímetro y se ha instalado césped artificial y una amplia zona de césped natural que delimita las dos piscinas. El complejo incluye zonas de sombra y es más accesible, con una silla móvil para que pueden acceder al baño personas con movilidad reducida. Los vestuarios también han sido remodelados de manera integral y ha conllevado el cambio de instalaciones, con acabados modernos y muy actuales y accesibles.