La casco histórico muestra su nueva cara

La imagen nocturna actual de la plaza de la Torre./LP
La imagen nocturna actual de la plaza de la Torre. / LP
EXTRAS

«Quien se olvida del pasado, no puede mirar al futuro». Este ha sido el objetivo del Ayuntamiento, según palabras de su alcalde, Ramón Marí, en la decisión de remodelar el centro histórico que ha estrenado su nueva cara coincidiendo con las fiestas en honor a su Patrón, Sant Blai. El proyecto ha contado con fondos de la Diputación de Valencia y una inversión que supera los 350.000 euros.

Albal ha querido dar visibilidad a su historia y, por este motivo, ha reformado, rehabilitado y hecho más accesible el casco antiguo donde se encuentra la Torre árabe, una edificación vigía de las pocas que quedan en la comarca del siglo XI. Fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 2002.

La intervención ha contemplado la semipeatonalización de las calles para poder dotar de un mayor espacio al peatón y mejorar la calidad urbana. Para ello se ha instalado un pavimento para el tráfico rodado a base de hormigón armado con fibras, mientras que para las aceras son losas de hormigón granallado gris oscuro. También se ha renovado el arbolado y mejorado la red de agua potable y el sistema de saneamiento, y ha ampliado y modernizado la iluminación y las instalaciones eléctricas que destacan la edificación.

Las calles que se han modernizado han sido: Juan Esteve, La Torre, Cronista Jesús Emilio Hernández, Julio Nebot, Carrer Llarg y las plazas del Santísimo y de la Torre. «Una importante actuación que pone en valor nuestros centro histórico», apunta Marí.

Esta es la primer gran actuación para mejorar todo el entorno de esta emblemática edificación, para potenciar su imagen y ponerla en valor. La Torre fue restaurada, aunque en un futuro el objetivo del Gobierno de Albal es realizar una nueva intervención para su recuperación y poder abrirla para que los vecinos del municipio y de la comarca puedan visitarla y disfrutarla.