Picassent

Una barraca de piedra en seco se incorpora al patrimonio local

La barraca del Tonyiner, ubicada en la partida de la Soroixa./LP
La barraca del Tonyiner, ubicada en la partida de la Soroixa. / LP
ste elemento arquitectónico, que servía de refugio de pastores a principios del siglo XX, ha sido cedido al Ayuntamiento
REDACCIÓNPicassent

Picassent va, poco a poco, recuperando su historia a través del patrimonio. El arte de la piedra en seco se encuentra presente en su término municipal gracias a la conocida como la Barraca del Tonyiner, que data de principios del siglo XX, y en breve pasará a manos municipales. La edificación, que es un elemento único en el término que se encuentra en perfecto estado, se sustenta solamente por su propio peso y la solidez de su disposición, que no utiliza ningún tipo de material para su unión.

Este elemento arquitectónico se encuentra ubicado en la partida de la Soroixa y es uno de los testigos del secano que en breve formará parte del patrimonio municipal. Integrada en el entorno y con el silencio de la sierra, a espaldas de la comarca de la Ribera, la barraca es también patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el año pasado, quién decidió incorporar a su listado de declaraciones esta técnica de construcción histórica.

La edificación, ubicada junto al Camí del Curandero, sirvió de refugio a agricultores y pastores quienes en su tiempo se dedicaban a la recogida de esparto, hierbas aromáticas y medicinales y los leñadores que buscaban por las cercanías leña de fornilla para ser utilizada como combustible en los pueblos vecinos de la comarca, como es el caso de Manises, para encender los hornos y cocer los azulejos. De esta manera, las barracas servían para pasar la noche a cubierto, en mitad de la sierra.

El Consistorio pondrá los recursos para su restauración y conservación

La técnica de la construcción de la piedra en seco destaca por no utilizar ningún tipo de argamasa y balancear su estructura mediante la combinación del peso y de los apoyos de la propia piedra. Este elemento resalta en esta barraca, que muestra su cubierta con una bóveda en la cual se superponen niveles de piedra en círculo hasta que esta queda cerrada.

La alcaldesa, Conxa Garcia, se ha mostrado muy satisfecha con la recuperación de esta elemento dado su valor histórico, y ha declarado que, desde el Ayuntamiento somos conscientes de la valía arquitectónica que tenemos en nuestro término».

Con esta donación, Picassent incrementa y enriquece el inventario de sus bienes municipales, unos bienes que conforman buena parte de nuestro patrimonio material y que ahora vamos a poner todos los recursos necesarios para su restauración y conservación», ha añadido.

Por otra parte, el municipio se encuentra en el proceso de rehabilitación de la Torre Espioca. Las obras ya han comenzado para retornarla a sus orígenes a cargo de la cooperativa El fabricante de espheras. La inversión proviene de fondos de la Conselleria de Cultura, tras el convenio firmado por el Ayuntamiento y los propietarios por el cual ceden los terrenos al municipio por 50 años, mientras que el Consistorio se encargará de ejecutar la adecuación de los caminos de acceso para permitir que se pueda visitar de forma segura. La edificación es Bien de Interés Cultural (BIC) y está incluida en el inventario de yacimientos arqueológicos de la Comunitat.