Más de 300 jóvenes ponen voz a la problemática común del sector

Durante la primera jornada, jóvenes de toda Europa pusieron en común sus problemáticas en el sector agroalimentario./LP
Durante la primera jornada, jóvenes de toda Europa pusieron en común sus problemáticas en el sector agroalimentario. / LP
I CONGRESO DE JÓVENES COOPERATIVISTAS | El Museo Príncipe Felipe vivió el debate sobre el futuro del sector agroalimentario y las cooperativas
SANDRA PANIAGUAValencia

Más de 300 jóvenes se dieron cita el pasado 21 y 22 de marzo en Valencia para compartir su visión sobre el futuro del sector agroalimentario y de subrayar cuáles son sus necesidades para tener garantizado un futuro viable para su profesión, así como para responder a las expectativas del consumidor y asegurar el buen funcionamiento de la cadena alimentaria.

El objetivo del encuentro celebrado en el Museo Príncipe Felipe no era otro que el de escuchar a los jóvenes europeos. En los dos días de congreso se aportaron ideas y explicaron sus necesidades con el fin de trabajar conjuntamente para fomentar el relevo generacional.

El reto del relevo generacional es hoy en día una cuestión de vital importancia a nivel europeo y aún es más preocupante en España, donde solo el 8% de las explotaciones tiene al frente titulares menores de 40 años.

Esta problemática se une a la tendencia a la despoblación de los municipios rurales que según datos de la Federación Española de Municipios y Provincias en 2017 más del 60% de los municipios contaban con menos de 1.000 habitantes siendo los casos más extremos las comunidades de Aragón y Castilla y León con Teruel (un 4% de sus municipios tienen menos de 100 habitantes) o Soria donde el porcentaje se eleva al 5,8%.

Las mesas redondas en las que debatieron los jóvenes destacaron varias necesidades y problemáticas con las que se están encontrando los jóvenes que se han incorporado al sector y quieren vivir de él, así como los jóvenes a los que les gustaría hacerlo pero no están encontrando los apoyos necesarios para tomar la decisión.

Durante las mesas redondas, los jóvenes contaron sus experiencias

La rentabilidad de las explotaciones, el apoyo financiero para comenzar con la actividad o menos dificultades para acceder a las tierras o la falta de servicios y limitaciones tecnológicas del propio medio rural, fueron algunos de los factores en los que los jóvenes insistieron que están encontrando más barreras.

El objetivo del congreso era escuchar a los jóvenes para trabajar conjuntamente por el futuro del sector.
El objetivo del congreso era escuchar a los jóvenes para trabajar conjuntamente por el futuro del sector. / LP

Una visión europea

Durante el primer día de congreso fueron los jóvenes provenientes de cooperativas europeas los que tomaron la palabra para explicar cuáles eran sus principales preocupaciones. El congreso reunió en las mesas redondas a jóvenes provenientes de cooperativas de Estonia, Francia, España, Bélgica, Polonia y Suecia.

Las posiciones fueron compartidas independientemente del país, todos señalaron que las cooperativas deben ayudar a los jóvenes con los costes iniciales necesarios para poner en marcha una explotación, facilitando la adquisición de tierras, con apoyo en la financiación, en el asesoramiento y en la formación.

Como puntos positivos, destacaron también que las cooperativas permiten reducir los costes de producción, obtener inputs más baratos, acceder a más servicios y destinar más fondos a la innovación que de manera individual serán impensables.

En el primer día del congreso se expuso la visión común europea

La representante española, Inés Guillén, que mantiene una explotación vitivinícola en La Mancha y es portavoz de la Comisión de Jóvenes de Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha, resumió las necesidades de los jóvenes en torno a un mayor acceso a los servicios y a las nuevas tecnologías en el medio rural, y además «necesitamos que nuestras explotaciones sean rentables. El precio de nuestros productos debe dejar el margen mínimo para poder vivir porque somos empresarios como otros».

La española también hizo hincapié en la imagen que de los agricultores se tiene en nuestro país y reivindicó una mejora de la misma ya que «los empresarios del sector agroalimentario son tan válidos como aquellos que se dedican a la abogacía o a la ingeniería. No se debe hacer distinción entre profesionales pues nosotros también nos formamos para lanzar y mantener nuestros proyectos».

Fomentar el cooperativismo

Durante la primera mesa redonda también se les preguntó a los jóvenes de qué forma se podría fomentar el cooperativismo y todos coincidieron que es algo que se vive desde casa. «Es en la propia casa donde se debe inculcar el sentimiento de cooperativismo. Aunque es cierto que la cooperativa debe organizar actividades dónde de a conocer su actividad y los beneficios que aporta a los asociados», explica Inés Guillén. Esta observación fue secundada por sus compañeros de mesa quienes apuntaron que «la cooperativa tiene el reto de hacer patente el apoyo que proporciona a los socios».

«Las cooperativas del mañana deben aumentar los servicios»

También apuntaron que es necesario hacer hueco en los órganos gestores a los jóvenes para que vayan adquiriendo el conocimiento necesario para dirigir las cooperativas del futuro.

Cooperativas del mañana

A continuación, intervinieron María Teresa Durbano (Cooperativa Produttori Alta Valle Grana, Italia), T.J. Flanagan (ICOS, Irlanda), Tina Linnainmaa (Pellervo, Finlandia), Christian Pèes (Euralis, Francia) y Matthias Schulte-Althoff (DMK, Alemania), quienes explicaron casos concretos de cómo están desarrollando diversas políticas desde sus cooperativas para atraer y apoyar la entrada de jóvenes al sector, para que participen en las cooperativas, desde la perspectiva y el contexto de cada país.

En el caso alemán, Matthias considera la política como una pieza clave. «Creo que la política desempeña un papel importante, estamos en un mercado amplio y tenemos que trabajar y competir con otros países. Alemania debe ser competitiva y también asegurarnos que podemos abordar las dificultades de los mercados. Es el reto a los que nos enfrentamos. Sería bueno que hubiera una igualdad de condiciones».

En el caso de Italia, MaríaTeresa Durbano explicaba que la cooperativa jugaba un papel imprescindible para la subsistencia tanto de la población como de la economía en sí. «La dificultad en Italia es que nuestra zona está en la montaña. Necesitamos ayudas para reducir los costes de transporte y de comunicaciones y sería bueno que se mejorara la asistencia veterinaria y los asesores técnicos. El papel de las cooperativas para detener el éxodo rural fue fundamental en nuestro caso. La cooperativa en nuestra zona tiene la capacidad de redistribuir el valor añadido», comentaba Durbano en una de sus intervenciones en la mesa redonda.

«Han de lograr que el precio de los productos dejen un margen digno»

Por su parte, Christian Pèes explicaba que «en el mercado actual ya no sirve elaborar un producto excepcional como así ha pasado hasta ahora. Actualmente es el consumidor el que dicta lo que quiere consumir y cómo por lo que debemos adaptarnos a esta nueva realidad. El papel de las cooperativas es fundamental porque han de conocer las demandas específicas de los consumidores y ser capaces de llevarlo hasta el campo y elaborar el producto que el consumidor espera».

En cuanto a la relación con la generación anterior, Pèes señalaba que «esta debería ser de admiración, muchos jóvenes no encuentran su lugar y ahora tenemos una gran oportunidad de desarrollar nuevos modelos agrarios que levanten el interés de los jóvenes».

Jóvenes cooperativistas durante el congreso.
Jóvenes cooperativistas durante el congreso. / LP

Actividades paralelas

Los jóvenes cooperativistas no solo disfrutaron del foro en el que compartir sus experiencias e inquietudes sino que también tenían organizada una visita guiada a la Cooperativa de L'Alcudia, con más de cien años de historia, donde posteriormente cenaron y disfrutaron de un concierto de percusión PK-Art Ensemble en el Teatro de la cooperativa Canso.

Durante la primera de las jornadas se celebraron talleres sobre la digitalización en fruta, viñedo, olivar y frutos secos así como en el sector lácteo. En la segunda jornada llegó el turno de los talleres para la digitalización en la ganadería, en hortícolas y en cereales y herbáceos.

En estos grupos de trabajo, se presentaron casos de uso de las herramientas digitales e internet de las cosas de cada uno de los sectores y se debatió sobre los mismos con el fin de sacar conclusiones sobre la mejora en la producción y el trabajo con la utilización de las nuevas tecnologías.

Los obstáculos a los que se enfrentan

Uno de los temas más recurrentes a lo largo de los dos días de congreso fue la dificultad que encuentran los jóvenes para acceder a la tierra. Ya sea por la falta de financiación o por los complicados trámites burocráticos. Esta problemática es común en toda Europa como bien expresaba Angélique Berges, joven agricultora francesa miembro de UG Bordeaux, en el discurso introductorio.

«En 2017 regresé a la explotación de mi familia pero no había suficiente suelo para lograr dos sueldos por lo que comencé los trámites para adquirir las tierras colindantes a la finca familiar» comentaba Angélique quien explicaba que «los trámites fueron complicados y largos en el tiempo pero gracias a la cooperativa logramos acceder a ella».

Angélique concluía su intervención explicando la moraleja de su caso ya que para que ella adquiriera las tierras y poder montar así su empresa necesitó la ayuda de su cooperativa mientras acababa los estudios necesarios en Francia para acceder a la propiedad. Por ello, animaba a todos los presentes a formar parte de sus respectivas cooperativas y a ayudar a que evolucionen tanto administrativa como tecnológicamente.

El relevo generacional es el principal problema ya que la media de jóvenes agricultores menores de 35 años ronda el 5% en la mayoría de los países europeos. Este dato es más preocupante en España donde a este hecho se le suma el 'éxodo' rural.

Es por ello que eventos como este I Congreso de Jóvenes Agricultores son tan importantes para el sector agroalimentario pues tratan de poner una problemática en común delante de todos los agentes implicados. Con ello se logra incorporar a la agenda estos problemas y buscar entre todos soluciones.

Durante las jornadas se recomienda a las cooperativas que incorporen diferentes servicios que logren que los jóvenes permanezcan en las áreas rurales tales como ayudar al acceso a la tecnología, servicios de comunicaciones en aquellas zonas que sean necesarios, servicios técnicos y jurídicos, suministros, I+D+i, gestión directa de la tierra, etc. todo ello sumado a la comercialización de los productos.