Entrevista

Joaquín Maudos: «El cooperativismo debería ganar tamaño, la escala reduce costes»

Joaquín Maudos. /LP
Joaquín Maudos. / LP
Joaquín Maudos, director adjunto de Investigación del IVIE y catedrático de Análisis Económico de la Universitat de València
SPValencia

Joaquín Maudos ha dirigido el segundo número del 'Observatorio sobre el sector agroalimentario español en el contexto europeo. Informe 2018', editado por Cajamar. Es catedrático de economía en la Universitat de València y director adjunto del Ivie. Ha publicado más de 20 libros y más de 100 artículos en revistas especializadas, tanto nacionales como internacionales. Ha sido consultor de la Comisión Europea, la ONU y el Banco Europeo de Inversiones.

- España es la quinta economía del sector agroalimentario de la Unión Europea y en 2018 el sector supuso el 9,2 % del total de la economía española. ¿A qué se deben estos crecimientos?

Desde que comenzó la crisis en 2008, el sector ha aumentado su peso en el total del valor añadido de la economía española, pasando del 7,9% al 9,2%. Los tres subsectores de la cadena de valor han ganado peso, si bien es el de la distribución/comercialización el que más dinámico se ha mostrado. Detrás de estos crecimientos están la mayor productividad y competitividad del sector. En concreto, en relación a la UE-28, nuestra competitividad es un 21% superior para el total del agroalimentario, y hasta un 44% mayor cuando no se tiene en cuenta la fase de distribución, ya que en esa cadena de la comercialización somos menos competitivos.

- De la evolución de toda la cadena: sector primario, transformación y comercialización, ¿qué destacaría?

La novedad del observatorio de Cajamar de este año ha sido incluir la fase de distribución de productos agroalimentarios y uno de los mensajes obtenidos es que esa fase de comercialización es la que más valor aporta. Así, de cada 100 euros de valor añadido del sector, 31 los aporta el sector primario, 31 la industria de alimentos, bebidas y tabaco, y el 38% restante la comercialización. Y en términos de empleo, su contribución es mayor: de cada 100 empleos, 19 son de la industria, 31 de la agricultura y pesca y 50 de la distribución.

- Según la publicación que ha coordinado, España es la cuarta economía exportadora de productos agroalimentarios de la UE. ¿Cuáles son los productos más demandados y con mayor número de ventas?

En 2018, el sector ha vendido al exterior por importe 49.052 millones de euros, un 0,7% más que en 2017, hasta aportar el 16,9% del total de bienes que exporta España, de forma que presenta un superávit comercial que supera los 11.000 millones de euros. Las frutas y frutos comestibles son el principal producto exportado (17,7% del total del sector), seguido en importancia por las legumbres y hortalizas (12,7%) y las carnes y despojos comestibles (11,6%). Por debajo del 10% se sitúan las bebidas (9,3), grasas y aceite animal/vegetal (9%), los pescados, crustáceos y moluscos (6,6%) y las conservas de verdura o fruta (6,2%). Son productos que exportamos sobre todo a nuestros socios de la UE, siendo Francia nuestro principal cliente.

- ¿Cuáles son los destinos no comunitarios dónde más vendemos?

La UE es nuestro socio preferente (nos compra casi tres cuartas partes de nuestras exportaciones) por motivos como la cercanía o compartir la misma moneda con los países de la eurozona. Del resto del mundo destaca EE.UU. a donde destinamos el 3,8% de nuestras exportaciones, seguido de China (2,3%), Japón (1,8%) y Corea del Sur (1%).

- Respecto a la importación, ¿cuáles son las cifras y qué productos son los más demandados?

España es la sexta economía en importaciones de productos agroalimentarios de la UE por un valor de casi 36.000 millones de euros. El 54,4% proceden de la UE-28, sobre todo de Francia (34,4% del total). Los pescados, crustáceos y moluscos son con diferencia el producto que más importamos, ya que suponen el 17% del total. Le siguen a cierta distancia los cereales (8,6%), las frutas y frutos comestibles (8,1%), las grasas y aceite animal/vegetal (7,6%), las semillas oleaginosas y plantas industriales (5,7%) y las bebidas (5,2%). Las grasas de aceites animal/vegetal son los que más han crecido en los últimos años, de forma que casi han duplicado su peso en el total de bienes importados.

- En el ranking europeo de esfuerzo innovador nuestro país se sitúa por debajo de la media europea. ¿Qué falla y qué falta por hacer?

Ese es el aspecto que más preocupa en la posición del sector ya que a la larga impacta negativamente en su competitividad. El sector invierte en investigación e innovación (I+D) el 0,47% del valor añadido que genera, mientras que de media la UE destina el 0,65%. Y si nos comparamos con el que suele ser el referente del sector (Países Bajos) la distancia es enorme ya que su esfuerzo innovador es casi cinco veces mayor. Hay que concienciar al sector de la importancia que tiene la inversión en I+D+i para generar más valor, lo que exige racionalizar procesos y diseñar nuevos productos para diferenciarse de la competencia y satisfacer las nuevas demandas del consumidor. El sector no puede vivir al margen de la digitalización, porque es algo que ha venido para quedarse.

- En relación a la importancia de la profesionalización y la dimensión de las empresas, ¿en qué posición se encuentra el sector?

El sector comparte una debilidad que es común al tejido productivo de la economía española: la reducida dimensión de las empresas. Ya no es solo que las pymes sean predominantes, sino que una parte muy importante del empleo y la producción está en manos de microempresas, que son las que tienen menos de 10 trabajadores. En el caso concreto de la industria de alimentos, bebidas y tabaco, el 68% del empleo está en Pymes y el 42,3% en pequeñas empresas, porcentajes muy parecidos al total de las manufacturas (68,8% y 43,8%). Además, el reducido tamaño afecta negativamente a las variables que explican la productividad como son el esfuerzo innovador, la internacionalización, la calidad de la gestión empresarial o el capital humano de los empleados.

- Las cooperativas tienen un peso importante en el sector agroalimentario, desde su punto de vista, ¿qué medidas deben tener en cuenta para afianzarse y ser más competitivas?

El cooperativismo debería ganar tamaño mediante movimientos de consolidación o acuerdos, ya que la escala permite reducir costes unitarios y ganar así competitividad. Hay muchas experiencias que demuestran que cuando las cooperativas cada una va por su lado, el sector sale perdiendo. La unión aporta valor, por lo que el sector debería caminar hacia una mayor integración.

-El informe refleja que los alimentos y bebidas tienen mayor importancia en la cesta de la compra española que en la europea. ¿Se debe a que los precios son más baratos o que somos de mejor comer?

La dieta mediterránea tiene sus ventajas y si encima los alimentos y bebidas que la componen son más baratos en España, estamos de enhorabuena. De siempre los españoles hemos dedicado una mayor parte de nuestro presupuesto a la alimentación (en la actualidad, el 19,1%, 2 puntos más que en la UE) y son un 4,3% más baratos en España, teniendo en cuenta tanto la diferencia de precios entre países como el poder adquisitivo de los españoles. Donde mayor es la diferencia con la UE es en las bebidas alcohólicas (son 17,4% más baratas), y en parte el menor precio se explica por la menor fiscalidad.

II Observatorio Cajamar sobre el sector agroalimentario

Más de un centenar de profesionales del sector agroalimentario asistieron a la presentación del 'Observatorio sobre el sector agroalimentario español en el contexto europeo', celebrada en Madrid.

Joaquín Maudos participó en el acto junto al presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, el secretario general de Agricultura y Alimentación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Fernando Miranda, y el director de Innovación Agroalimentaria de Cajamar, Roberto García Torrente.

Esta publicación −única de estas características en España− cuantifica de forma conjunta las distintas ramas productivas que definen el sector. En este sentido, esta segunda entrega incluye novedades importantes respecto al del año anterior, tales como el análisis de un nuevo eslabón de la cadena agroalimentaria: la distribución, que se une al sector primario y a la industria transformadora.

Asimismo, se incorporan una serie de anexos con información específica y desagregada de los subsectores más relevantes del sector agroalimentario español, a la vez que mantiene un amplio número de indicadores que permite analizar diferentes aspectos económicos de este segmento productivo como su dimensión en términos de valor añadido y empleo, su ritmo de crecimiento, su productividad y competitividad, su importancia en el sector exterior, y su esfuerzo inversor en I+D. El volumen está disponible en formato abierto y gratuito en: www.cajamar.es/observatorio-sector-agro/