La educación inclusiva, objetivo de las cooperativas de enseñanza

Las cooperativas educativas nacieron en los años 60 para dar respuesta a las carencias del sistema educativo del momento./LP
Las cooperativas educativas nacieron en los años 60 para dar respuesta a las carencias del sistema educativo del momento. / LP
Futuro próximo | Actualmente está encima de la mesa el debate sobre el modelo educativo y el marco normativo
EXTRAS

Llegan días de nervios e ilusión. Tras un verano en el que los más pequeños han disfrutado de su merecido descanso llega el momento de la vuelta al cole. El reencuentro con los amigos, la vuelta a las rutinas y, en parte, la liberación para los padres. Y es que son muchas las horas que los más pequeños pasan en los centros escolares. Allí se forman y aprenden las bases para su desarrollo personal y laboral. Sin olvidar que la verdadera educación se debería recibir principalmente en casa.

En el sistema educativo español existen diferentes formas de gestión de los mismos. Centros públicos, privados, privados concertados o cooperativas de enseñanza son algunas de las opciones que los padres pueden encontrarse a la hora de matricular a sus hijos y todas ellas con diferentes programas.

Actualmente, en España existen aproximadamente unas 650 Cooperativas de Enseñanza con unos 277.000 niños y jóvenes como alumnos (175.000 familias). De éstas, encontramos 70 en la Comunitat Valenciana donde operan en diferentes niveles educativos y que cuentan con más de 25.000 alumnos. Cabe señalar que mayoritariamente son centros educativos que se rigen como centros concertados y desarrollan su actividad con vocación de servicio público tratando de responder a las necesidades sociales y educativas del entorno donde están ubicados.

Según señalan desde la Unió de Cooperatives d'Ensenyament Valencianes (UCEV), los centros educativos cooperativos son organizaciones con «una configuración singular especialmente adecuada para favorecer la reflexión colectiva y la práctica de una educación abierta, democrática y plural». Además, las cooperativas de enseñanza están presentes en todas las etapas educativas, desde la Educación Infantil, a la Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y F.P., pasando por la Educación Especial, Universidad, Educación para Personas Adultas, y Formación para el Empleo.

«Cada escuela se adapta a su entorno. No tenemos una línea marcada sino que existen diferentes proyectos en cada etapa educativa. La singularidad y la diversidad es una de las características de nuestras escuelas y centros de enseñanza» señala Miquel Ruiz, presidente de la Unió de Cooperatives d'Ensenyament Valencianes (UCEV).

Cada año, desde UCEV se realiza una Declaración Educativa siendo este año la décima ocasión en la que se pone en práctica. Para este próximo curso escolar, se basa en 'La sociedad necesita una educación para la sostenibilidad' por lo que esta iniciativa se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas. «Se basa en los ODS por dos motivos ya que pensamos que es una propuesta coherente y en sintonía con el mundo cooperativismo en general ya que están alineados con nuestros valores y principios. Los ODS pueden enriquecer los proyectos educativos que estamos poniendo en marcha, sobre todo, en la línea de la inclusión. Buscamos generar un debate y que seamos conscientes de la importancia que tienen», explica Ruiz sobre uno de los retos de cara al curso que viene, señalando que muchos de ellos ya están implantados en las escuelas cooperativas desde siempre debido al ADN cooperativista.

Una educación inclusiva

De acuerdo con los valores y principios cooperativos que las animan, las escuelas cooperativas nacen de la sociedad con el fin de convertirse y actuar como agentes de progreso y justicia social, entendiendo la educación y la institución escolar en particular como herramientas de cambio para la consecución de esa justicia social y de una sociedad inclusiva.

Cabe señalar que «el cooperativismo educativo valenciano ha sido, en muchos sentidos, adalid no solo a la hora de reivindicar este modelo de escuela inclusiva (no en balde la primera Declaración Educativa de la UCEV, hecha pública ahora hace más de 10 años, estuvo dedicada precisamente a la escuela inclusiva), sino también en la concreción de políticas, culturas y prácticas inclusivas en los proyectos educativos de muchos de nuestros centros», señala el presidente de la UCEV quien apunta que «es este proceso lo que lleva, partiendo de la educación, a la consecución de un cambio que trasciende a la construcción de una sociedad que sea más inclusiva por ser más justa y en la que resulten esenciales el respeto a la diversidad, la centralidad de la dignidad humana y el desarrollo de modelos de gestión económica y social alternativos».

Poniendo en marcha estas prácticas dentro de los diferentes proyectos se logra favorecer la reflexión y el compromiso del profesorado; reforzar los liderazgos pedagógicos en los centros; definir y promover una formación especializada para la inclusión; fomentar la autonomía pedagógica de los centros; estimular y consolidar las prácticas docentes innovadoras que se han mostrado eficaces como prácticas inclusivas. «He aquí algunos de los retos que están ya afrontándose o que resulta imprescindible afrontar para que la apuesta por la inclusión sea una realidad», indica Ruiz.

Propuestas y reivindicaciones

Desde la Unió de Cooperatives d'Ensenyament Valencianes señalan que el inicio del próximo curso escolar coincidirá con los primeros pasos de una nueva legislatura valenciana y de un nuevo Consell. Esta circunstancia hace que, especialmente ahora, el debate sobre el modelo de educación y el marco normativo que lo hace posible esté sobre la mesa. «El panorama político a nivel estatal, en estos momentos, presenta más interrogantes que certezas. Consecuencia de ello es la nueva prórroga que tendrá la superación pendiente de la legislación básica educativa plasmada en la LOMCE, una norma contestada por gran parte de la comunidad educativa ante la cual también el cooperativismo de enseñanza se ha posicionado en contra».

El cooperativismo de enseñanza valenciano ha apoyado desde el inicio la necesidad de contar con este marco en forma de Ley Valenciana de Educación, y lo ha hecho por diversas razones. «No solo por orientar e impulsar la educación valenciana hacia un modelo que apueste decididamente por la inclusión y la innovación educativas, sino también por la oportunidad que ofrece de recoger determinados aspectos de nuestra realidad educativa, previendo su desarrollo».

Las reivindicaciones que se ponen sobre la mesa cubren diferentes campos: la mejora de la representatividad institucional del cooperativismo educativo, un compromiso de mejora de la financiación del concierto educativo o la participación y el acceso a determinados programas y recursos específicos que promueve la Administración con el fin de reforzar los proyectos educativos de los centros que, como los que agrupa UCEV, apuestan por una enseñanza pública de calidad ofertada desde escuelas constituidas como cooperativas.

«Una educación inclusiva, una educación por la sostenibilidad y la universalización y progresiva gratuidad de la Educación Infantil en el ciclo del 0-3 tiene que ser compatible con el mantenimiento de la viabilidad de los proyectos educativos, son algunos de los retos que quedan por lograr».

Las particularidades

Una cooperativa escolar postula por la autogestión participativa, democrática y solidaria de los Centros Escolares por parte de los padres, profesores y padres-profesores. La Ley 3/1987, General de Cooperativas, de 2 de Abril, en su artículo 145 las define como aquellas que desarrollan actividades docentes, en sus distintos niveles y modalidades, en cualquier rama del saber o de la formación técnica, artística, deportiva u otras. Podrán realizar también, como complementarias actividades conexas o que faciliten las actividades docentes.

Las cooperativas de enseñanza nacieron en la Comunitat Valenciana a finales de los años 60 y comienzos de los 70. Su origen está directamente ligado a la voluntad de dar respuesta a las carencias de la política educativa del franquismo, y con la inquietud y el deseo de dar cabida en la enseñanza a la lengua y la cultura valencianas de una manera normalizada.

Las primeras cooperativas de enseñanza que se crearon adoptaron la forma de cooperativas de consumidores y usuarios.

Sus promotores eran los propios padres y madres, quienes aspiraban a una educación diferente para sus hijos: tanto respecto a la que constituía la educación pública en aquellos años, como a la que ofrecían las escuelas privadas mayoritariamente religiosas.

A estos proyectos se fueron sumando docentes que compartían estas mismas aspiraciones. La extensión y evolución del modelo hizo que surgieran proyectos educativos impulsados por nuevas cooperativas en diferentes contextos y entornos, hasta llegar al día de hoy en que las cooperativas de enseñanza son mayoritariamente de trabajo asociado, aunque aún queden algunas que responden a un modelo mixto, es decir, integradas por trabajadores (personal docente y no docente) y consumidores (padres y madres).

En la Comunitat Valenciana existen 70 cooperativas educativas que operan en diferentes niveles educativos y que cuentan con más de 25.000 alumnos. En total, en España existen aproximadamente unas 650 Cooperativas de Enseñanza con unos 277.000 alumnos de diferentes edades.