Las cooperativas de Castellón se mantienen en alza y generan empleo

La tradición de la actividad cooperativista en sectores como el oleico o los cítricos es notable en las comarcas de Castellón./LP
La tradición de la actividad cooperativista en sectores como el oleico o los cítricos es notable en las comarcas de Castellón. / LP
Modelo productivo | En la actualidad el perfil de negocio abarca las experiencias tradicionales en agricultura, alimentación o industria
ELENA AGUILARCastellón

Aunque la tradición cooperativista en la provincia de Castellón viene de lejos, fundamentalmente en lo que respecta al sector agroalimentario, este tipo de entidades sigue avanzando y se reivindica con fuerza como una respuesta ética ante el escenario que dejó la recesión económica. En Castellón, y según los últimos datos que maneja la Confederación de Cooperativas de la Comunitat Valenciana (Concoval), ya son 406 las cooperativas que conviven en el marco del territorio castellonense y emplean a 8.777 personas de manera directa.

Son iniciativas que trabajan con criterios sociales y solidarios, como el hecho de priorizar las necesidades de las personas por encima del lucro y primar la contratación indefinida, la paridad, la sostenibilidad, el cambio social y la presencia en la zona donde desarrolla su actividad.

Por lo que respecta al conjunto del territorio valenciano son casi 2.200 las empresas cuyas ventas superan los 6.240 millones de euros anuales, lo que representa el 6.1 por ciento del PIB de la Comunitat. En el mismo ámbito, cerca de 2.5 millones de personas están asociadas a las cooperativas de la Comunitat Valenciana, que es lo mismo que decir que uno de cada dos ciudadanos es cooperativista, según fuentes de Concoval.

A la hora de emprender o de acometer inversiones, siempre es mejor ir acompañado, como también lo es decidir democráticamente cada paso que da la empresa. Todo ello viene a constatar el refrán que dice que la unión hace la fuerza. Así, no resulta extraño comprobar cómo cada vez surgen en Castellón más y más cooperativas que engrosan el sector de la economía social y solidaria.

Por lo que respecta al incremento del número de cooperativas en la provincia, según los datos que maneja Concoval, se crearon 20 nuevas entidades, con medio centenar de socios fundadores, de las que 18 lo fueron de trabajo asociado. Por comarcas, la Plana Alta, con 117 cooperativas, es la que registra la mayor parte, le sigue la Plana Baixa, el Alto Palancia y el Maestrat. En la actualidad, este perfil de negocio abarca prácticamente todos los modelos productivos y las experiencias tradicionales en agricultura o alimentación, industria o vivienda están siendo superadas por emprendimientos novedosos. En este sentido, valga como ejemplo que mientras las cooperativas citrícolas han ido a la baja (las integradas en Asociex han pasado de 36 a 14 en menos de veinte años) hay otros sectores que crecen. Aunque, entre las actividades emergentes del cooperativismo destacan las de servicios, con entidades cooperativas dedicadas a la cultura, ocio, tiempo libre y desarrollo rural.

Otra de las bondades del cooperativismo es que se caracteriza por estar mucho mejor posicionado en igualdad de género. El 47% de cooperativistas son mujeres. Asimismo, el empleo también está más repartido entre edades. El 31% tiene menos de 40 años y el 21% son empleados extranjeros.

Ante el auge del modelo cooperativo, las distintas administraciones se han puesto las pilas y han comenzado a impulsar subvenciones y programas de incubación. Un ejemplo es Betacoop en la capital de la Plana, que en sus primeros 20 meses de vida, esta iniciativa del Ayuntamiento de Castelló y Fevecta ya ha acompañado once proyectos compuestos por 30 emprendedores. Por su parte, el Consell también está apoyando al sector, no solo en lo que se refiere a su dotación presupuestaria, sino convocando en tiempo y forma las ayudas.

Gran expansión en el mercado

Una cooperativa es la agrupación voluntaria de personas físicas y, en las condiciones de la ley, jurídicas, al servicio de sus personas socias mediante la explotación de una empresa colectiva sobre la base de la ayuda mutua, la creación de un patrimonio común y la atribución de los resultados de la actividad cooperativizada a los socios y socias en función de su participación. El modelo cooperativo se expande con fuerza y quienes forman parte de una cooperativa dicen sentirse orgullosos de ello. Pese a la crisis que azota al sector primario, estas entidades están presentes en la mente de todos. En cada municipio castellonense, por pequeño que este sea, hay al menos una cooperativa, y ocurre lo mismo en el ámbito nacional. Algo más de la mitad de las cooperativas que operan en la provincia de Castellón es de trabajo asociado y, entre todas ellas, las agroalimentarias son las que más dinero facturan y más socios tienen.

Por lo que respecta a la legislación básica que rige en el sector cooperativo en la Comunitat Valenciana se recoge en la ley 8/2003 de 24 de marzo, de la Generalitat, de Cooperativas de la Comunitat. Del mismo modo, existen normas específicas que afectan solo a una clase determinada de cooperativas. En este sentido, valga como ejemplo que las cooperativas de crédito de la Comunitat se rigen por el Decreto 2/1997 del Gobierno valenciano, de 7 de enero.