Entrevista

«Somos conscientes de que es necesario evolucionar e innovar»

Isidoro Cerdá, presidente de la cooperativa de Moixent./LP
Isidoro Cerdá, presidente de la cooperativa de Moixent. / LP
Isidoro Cerdá, presidente de la cooperativa Sant Pere Apóstol de Moixent
J. FALOMIR.

La cooperativa de Moixent está cobrando protagonismo. Nunca lo había perdido, puesto que es una entidad centrada en la producción de un aceite de oliva virgen extra de reconocido prestigio. Pero en la elaboración de sus vinos, tal vez había caído en una cierta rutina. Su alianza estratégica con una bodega de la comarca, apunta claramente a un resurgimiento de su nueva marca, Santpere, elaborada con variedades Monsatrell y Macabeo para tinto y blaco, respectivamente.

- ¿Cómo ha evolucionado la cooperativa de Moixent en sus casi 70 años de existencia?

- Comenzó nuestra andadura allá por los años 50 del siglo pasado. La Cooperativa Sant Pere, actualmente con 67 años de experiencia a sus espaldas, ha vivido como es natural épocas de crecimiento asociativo muy notables así como años difíciles y complicados, algo que es bastante común, dadas las características de este tipo de entidades sobre todo en al ámbito agrícola.

En los últimos años seguimos evolucionando con el apoyo implícito de nuestros socios, mejorando nuestras instalaciones y servicios, con el objetivo de obtener mejores rendimientos y calidad en aquellos productos que cultivamos y elaboramos.

- Centrada en la producción de vino y aceite ¿en alguna etapa se han comercializado otros productos?

- Nuestra cooperativa centra principalmente su atención en la venta de aceite, dado que este supone el 75% de nuestra facturación. Este ejercicio, por ejemplo, ha supuesto una producción de 652.000 litros de aceite de oliva virgen extra. En cuanto a la sección de almacén y tienda estas actividades suponen un 10% del total facturado. La gestión del vino representa hasta el momento el 10% de nuestra facturación y los servicios en frutos secos, cereales y fruta, principalmente albaricoque, un 5%. Esta sección, por cierto, la constituimos el pasado año con la intención de mejorar su capacidad de respuesta a una demanda creciente, sobre todo en frutos de cáscara.

- La tienda de la cooperativa ¿es también un reclamo para los visitantes o la frecuentan más los vecinos del municipio?

- Desde la creación de la tienda ésta ha tenido un principio fundamental y era dar el servicio más adecuado que necesitasen nuestros socios. Se fundamentaba principalmente en la venta de productos fitosanitarios, así como fertilizantes y útiles necesarios para el agricultor. Más tarde incorporamos la tienda de alimentación que permitía atender el segmento alimenticio de nuestros asociados. En el último ejercicio vimos la necesidad de mejorar las condiciones de servicio, realizando la correspondiente inversión de mejora y adecuando ésta a las actuales demandas del consumidor, sustituyendo instalaciones y ampliando la gama de productos que cubriese ese espacio, sin olvidar, desde luego, de disponer de ese punto de venta preferente de nuestros productos así como la venta de otros artículos elaborados en nuestra localidad

- ¿Se han planteado asociarse con otras cooperativas de la comarca o entrar en una de segundo grado?

-Efectivamente estamos iniciando contactos a través de la Confederació de Cooperatives de la Comunitat Valenciana para ver la posibilidad de integrarnos en el proyecto 'Mediterranean Gourmet Olive Oils', que actualmente agrupa a siete sociedades cooperativas del sector del aceite y con ello potenciar nuestro producto de alta gama conjuntamente con el resto de cooperativas.

En cuanto a la sección del vino, actualmente estamos desarrollando un convenio de colaboración con una de las bodegas de nuestra población, Celler del Roure, colaboración que iniciamos el pasado año y con la que tenemos la esperanza de conseguir unos resultados positivos para nuestros viticultores, unificando esfuerzos en la gestión técnica de la bodega, habida cuenta de la diferenciación de métodos y procedimientos de una gestión privada con las características de organización basados con gestión asociada y solidaria.

- La participación de Pablo Calatayud, de Celler del Roure, en la elaboración del vino de la cooperativa ¿ha sido bien acogida por los socios?

- Evidentemente ha resultado toda una novedad la inclusión en nuestra bodega de los servicios técnicos del equipo de Pablo Calatayud, ello ha supuesto modificar algunos de los métodos organizativos, productivos y de control, a los cuales, nuestros socios, en asamblea general que a tal efecto realizamos dieron su aprobación para iniciar un camino tan novedoso en nuestra estructura. Todavía es pronto para evaluar resultados, dado que, estamos en un estado incipiente del proyecto, hasta ahora la gestión principal ha sido dar a conocer los nuevos productos que han salido de nuestra bodega.

- ¿Considera que la profesionalización de algunos cargos en las cooperativas es una necesidad para hacerlas más competitivas?

- Si, efectivamente, y ahí es donde nuestra cooperativa ha realizado la mejor inversión al conseguir un equipo humano de muy buen nivel y a la altura de las necesidades que actualmente el mercado demanda, teniendo en cuenta sobre todo, los efectos tan negativos que la sociedad obtuvo por dejar en manos de terceros la gestión de sus activos.

- También se ha cuidado el diseño de una nueva botella para el vino ¿el marketing es necesario para la rentabilidad?

- Ante cualquier lanzamiento de un producto es evidente que es necesario desarrollar y planificar las estrategias de comercialización así como realizar los análisis de mercado necesarios para definir su elección.

Resulta evidente que una buena estrategia con una excelente planificación de lo anteriormente expuesto así como con los conocimientos sobre la determinación del precio coste, competencia y demanda determinarán la rentabilidad del nuevo lanzamiento. Aunque, de todos modos, desde nuestra dirección entendemos que no solamente la construcción de una etiqueta o una marca con un determinado mensaje sea sinónimo de éxito, sino más bien es la experiencia y la participación que se vive con ella la que más fácilmente crea el acercamiento con el consumidor. Y ahí es justamente lo que intentamos aportar desde nuestra institución, la creación de una identidad corporativa que defina y se identifique con aquellos rasgos que nos singularizan para confirmar lo que somos y lo que nos proponemos en un futuro. Para ello tenemos claro que debemos emplear nuestra personalidad y carácter de forma notoria ante nuestra competencia.

- ¿Cómo valora la iniciativa de varias bodegas de lanzar la marca Terres dels Alforins?

- Desconozco de forma pormenorizada los resultados de este proyecto. De todas formas, estimo que cualquier iniciativa cuya finalidad sea obtener un posicionamiento importante de nuestros vinos en la cuota de mercado es siempre muy interesante.

- ¿La cooperativa de Moixent está bien integrada entre la población?

- ¡Cómo no! Nuestra sociedad aglutina más de 1.000 asociados y asocia prácticamente al conjunto de nuestra población. Y fundamentalmente ese es el mejor activo de la sociedad, esa es la punta de iceberg que nos mueve a aunar esfuerzos, gestionando desde la junta rectora, desarrollando tareas con el esfuerzo del equipo de trabajadores y principalmente desde la propia base asociativa, con una aportación sustancial de nuestros socios modelan todos los elementos necesarios para que cualquier objetivo que nos propongamos esté a nuestro alcance.

- Por último, haga una valoración de cómo se presenta el futuro para Coopmoixent

- Estamos en un proceso de cambio muy cuantitativo en cuanto a nuestra organización. Es evidente que nos enfrentamos a una evolución de mercados y productos que se nos presentan con una rapidez cada vez más apremiante y , pensar que con disponer de un producto en primera línea es sinónimo de posicionamiento permanente es equivocarse. Somos conscientes de que es necesario evolucionar e innovar en cada una de las líneas de producción y para ello nos hemos marcado varios objetivos a corto y medio plazo que se podrían sintetizar en: crear un espacio temático en un lugar emblemático de nuestra sociedad para potenciar el agroturismo en colaboración con las administraciones públicas locales y autonómicas.

Y dotar a la sección de almazara de la certificación de calidad IFS (Global Markets Food) que permita garantizar al cliente consumidor que el producto obtenido dispone de todas las garantías y requisitos de calidad.

Almazara y bodega

La producción de aceite de Moixentcoop se nutre de los olivares situados en la comarca, a más de 350 metros de altitud sobre el nivel del mar y próximo al Mediterráneo. La variedad principal de la que proceden sus aceites es la Grossal, variedad que solamente se da en estas comarcas, por lo que se puede considerar autóctona de estas zonas, aunque también hay plantaciones de Blanqueta, Picual, Arbequina y Manzanilla. En cuanto a la bodega, se transforman anualmente en vino unos 500.000 kilos de uva. Las cuidadas instalaciones disponen de 40 depósitos de hormigón y más de 100 barricas de roble americano y francés, que «junto con la calidad excepcional de la uva que producen nuestros socios, permiten elaborar unos vinos de excelente calidad».