Opinión

Cheste, julio de 1918

Vicente Lladró
VICENTE LLADRÓValencia

El 7 de julio de 1918 publicó LAS PROVINCIAS la noticia de que «en el pueblo de Cheste dieron sus anunciadas conferencias vitivinícolas los distinguidos agrarios catalanes señores Santacana y Perellada», invitados por el conde de Montornés, de quien aseveró el periódico que era «nuestras más alta personalidad agraria».

Enrique Trénor Montesinos Bucelli y Sacristán fue conde de la Vallesa de Mandor por herencia familiar y de Montornés tras casarse con María de la Caridad Despujol Rigalt, que traía tal título al matrimonio. Estudió en Burdeos, Valencia, Madrid, Bélgica e Inglaterra y dedicó su vida a aplicar lo aprendido en la mejora de la productividad de sus tierras y a defender la modernización y la aplicación de innovaciones técnicas y normativas en el campo. Se distinguió como un agrarista ilustrado, lo que le llevó a presidir la Comisión Internacional de Agricultura de París, a integrarse en la Academia Nacional de Agricultura Francesa y a representar a España en el Instituto Internacional de Agricultura de Roma.También se dedicó a la política, siendo elegido diputado a Cortes por el distrito de Chiva como independiente, aunque militó en el partido conservador, y desplegó una prolífica actividad en defensa de los intereses de los agricultores y de la instauración de cuantas reformas y adelantos pudieran redundar en mejorar las condiciones de trabajo y de rendimientos de los sectores productivos, abarcando aspectos tan diversos como la extensión de regadíos, la importación de fertilizantes químicos, el ensayo de sistemas antigranizo y antihelada, el empleo de plantas con garantías sanitarias e incluso la conveniencia de aglutinar esfuerzos individuales en empresas colectivas: el embrión de las futuras cooperativas.

Este prohombre agrarista, tan popular entre los viticultores, los arroceros o los naranjeros valencianos de principios del siglo XX, era una auténtica autoridad en la materia y le reconocían sus grandes capacidades, porque era instruído, había viajado, conocía a mucha gente, sabía lo que se 'cocía', estaba informado de lo más novedoso... Así que aquellas conferencias de Cheste convocaron a gran número de agricultores, hasta poner a rebosar el teatro de la localidad, porque también acudieron «representaciones nutridísimas» de otros pueblos de la comarca, como Pedralba, Chiva, Turís, Buñol, Godelleta..., así como «los más distinguidos elementos del Sindicato Agrario de Cheste».

Tal sindicato promovía la cooperativa chestana que llega hasta nuestros días con una exitosa trayectoria y que celebra su primer centenario de vida. Precisamente, antes de reunirse tan nutrida comitiva en el teatro, según cuenta el periódico, todos «visitaron las obras de la Bodega Cooperativa del Sindicato Agrícola, bodega que estará dotada de todos los adelantos modernos, que será capaz para 10.000 hectólitros y que funcionará, como es sabido, bajo el régimen comunal».

Había un inusitado interés por escuchar a los conferenciantes y estos no defraudaron. Tampoco el conde de Montornés, que abogó por «el resurgimiento de la viticultura nacional», que había quedado malparada por la filoxera y por las maniobras especuladoras de los exportadores, que compraban muy barato a los agricultores y vendían caro a sus clientes. Frente a estos obstáculos que parecían insalvables para las iniciativas individuales, Santacana y Perellada llevaron a los viticultores valencianos congregados en Cheste la experiencia de empresas cooperativas desarrolladas en Cataluña, Rioja, Navarra o Baleares. Perellada habló de combatir a quienes «desprecian nuestros caldos», poniendo ejemplos de logros mediante «la cooperación en magníficas cooperativas comunales». Santacana, presidente de la Unión de Viticultores de Cataluña, defendió «la necesidad de reformar la ley del vino, sobre todo en lo referente al fraude», y explicó que los viticultores necesitaban «tres clases de asociaciones: los sindicatos locales, para proveerse de plantones, abonos, aperos, etc. en mejores condiciones, cooperativas de producción y venta y sindicatos económicos especializados en las técnicas vinícolas». Como hoy mismo.