Ayudas, formación y mejora de la imagen, reclamaciones de los jóvenes agricultores

Tres de los participantes en el congreso. /LP
Tres de los participantes en el congreso. / LP
Los jóvenes reclaman tanto a la administración como a las propias cooperativas que se les escuche para garantizar el relevo generacional
S.P.

Uno de los problemas a los que se enfrenta España hoy en día es el hecho de que la población está concentrada en las ciudades, ejemplo de ello es que el 48% de las poblaciones españolas tengan una densidad de población inferior al 12,5% . Siendo las poblaciones agrarias y el campo los mayores perjudicados. Y es que los jóvenes prefieren irse a la ciudad a estudiar y trabajar pues en los pueblos no encuentran los servicios que necesitan.

El reto del relevo generacional es una cuestión de vital importancia a nivel europeo y aún es más preocupante en España, donde solo el 8% de las explotaciones tiene al frente titulares menores de 40 años.

Del mismo modo, aquellos que deciden emprender dentro del sector de la agroalimentación no lo tienen nada fácil. El acceso a la tierra y la financiación, la falta de servicios y el dispar reparto de ayudas son algunas de las reivindicaciones que se hicieron a lo largo de la segunda jornada del I Congreso de Jóvenes Cooperativistas: 'Los jóvenes productores y las cooperativas agroalimentarias del mañana' celebrado en Valencia.

«Se quiere un medio rural vivo, con pueblos dinámicos e inteligentes, donde se fomente servicio básico rentable, sostenible, que sea atractivo para fijar población de manera estable en jóvenes», señalaba Isabel Bombai, directora general de Desarrollo Rural y Política Forestal del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, quien añadía que queremos que la decisión de vivir en el medio rural no sea última opción sino que se elija en igualdad de condiciones con las ciudades».

Es por ello que desde la administración se está trabajando para lograr estos retos y que el relevo generacional sea posible. «Tenemos un cronograma de trabajo en el que se están definiendo las áreas sobre las que hay que trabajar. El acceso a la tierra, la movilidad, reestructuración, crédito y fuentes de financiación o fiscalidad, son algunos de los puntos. También se está realizando un análisis de la situación económica y rentabilidad de las explotaciones, efectos de las ayudas concedidas, acceso a la formación y asesoramiento, tutorización, servicios básicos y infraestructuras, nuevas tecnologías, digitalización, etc», comentaba Isabel Bombai en su conferencia 'Los jóvenes y el futuro del medio rural'.

Los jóvenes alzaron su voz

Tras la ponencia fueron los jóvenes españoles los que cogieron el testigo para contar sus propias experiencias como empresarios del sector agroalimentario.

Mª Ángeles Rosado, agricultora cerealista y de olivar ecológico socia de SAT Coagral de Castilla-La Mancha; Marcos Garcés, agricultor cerealista y productor porcino socio de Cereales Teruel; Pau Salse, productor de vacuno socio de la Cooperativa Ivars d'Urgell y Sara Gil, productora de viña, uva de mesa y melocotón de la cooperativa San Pedro Apóstol de Godelleta; fueron los encargados de dar voz a los jóvenes y poner sobre la mesa sus principales preocupaciones y problemas a la hora de enfrentarse al trabajo diario.

«Las mujeres queremos que se reconozca lo que hacemos» | «Tenemos menos protección que las avutardas»

«Las mujeres queremos que se reconozca lo que hacemos» | «Tenemos menos protección que las avutardas» Mª Ángeles Rosado - Agricultora cerealista y de olivar

Entre las necesidades y problemática que todos destacaron fue lo complicado que es incorporarse al sector, la rentabilidad de las explotaciones, el apoyo financiero para comenzar con la actividad, las dificultades para acceder a las tierras o la falta de servicios y limitaciones tecnológicas del propio medio rural.

Los cuatro hicieron referencia a tema de las ayudas de la PAC, ya que actualmente están basadas en apoyos a la tierra y bases históricas, cosa que no está favoreciendo el relevo generacional.

Respecto a cómo las cooperativas pueden contribuir a fomentar la incorporación de jóvenes al sector agroalimentario, destacaron la estabilidad que proporciona el pertenecer a una cooperativa, el acceso a más servicios, el asesoramiento y la formación.

«Compramos a precios de hoy y vendemos a los de hace 20 años» | «Estamos formados, hay que cambiarlos tópicos»

«Compramos a precios de hoy y vendemos a los de hace 20 años» | «Estamos formados, hay que cambiarlos tópicos» Marcos Garcés - Agricultor y productor de porcino

«Compramos a precios de 2019 pero vendemos nuestros productos a precios de hace 20 años», denunciaba Marcos Garcés, de la cooperativa Cereales Teruel.

Los precios, ayudas y la falta de financiación no fueron las únicas reivindicaciones ya que Mª Ángeles Rosado, criticaba el abandono de las zonas rurales y la falta de servicios básicos. «Tenemos menos protección que las avutardas», dijo.

Por su parte, Pau Salse hablaba de la formación ya que «es crucial y luego, día a día, nos seguimos formando con la experiencia y compartiendo conocimientos con los demás».

Los jóvenes también reclaman, no solo ser escuchados por la administración sino también por las propias cooperativas. «Las cooperativas tienen que escuchar a los jóvenes en los Consejos Rectores, debe haber un equilibrio entre los que llevan años y tienen experiencia, y los que aportan nuevas ideas», argumentaba Sara Gil.

«Las cooperativas actuales deben escuchar a los jóvenes» | «Los consejos rectores han detener un equilibrio»

«Las cooperativas actuales deben escuchar a los jóvenes» | «Los consejos rectores han detener un equilibrio» Sara Gil - Productora de viña y melocotón

Otra de las preocupaciones de los jóvenes de hoy en día es lograr cambiar la imagen que el sector agrario tiene entre la sociedad y el derrumbamiento de ciertos tópicos. «Somos jóvenes, empresarios como los demás, estamos bien formados pero se mantienen ciertos tópicos sobre la gente que vive en el medio rural que hay que cambiar», indicaron, «al final esto no es un problema solo del sector agrario o de las cooperativas, es un problema social porque afecta a todos, a toda la sociedad. Necesitamos producir los alimentos que la gente tiene que comer, ello repercute en el mantenimiento de nuestro medio ambiente y en el entorno y, además, contribuye en la cohesión del territorio y evita la despoblación», sentenciaron los cuatro jóvenes que también defendieron el papel de la mujer en el medio rural y el cambio que el sector debe dar para lograr una mayor visibilidad de la mujer. El relevo generacional es complicado en el medio rural pero poco a poco se están poniendo soluciones a todos los frenos. De hecho, tal y como comentaba Ricard Ramón, jefe de unidad adjunto de Orientación Política de la PAC, «cuando hay un relevo generacional las dos generaciones trabajan juntas una temporada y eso es muy bueno. El conocimiento de la generación que deja el sector lo transmite a la nueva que es la encargada de ampliar la explotación tanto en tamaño como económicamente hablando. Cuando el joven coge la explotación la engrandece».

Modernización

«Somos conscientes de que las ayudas se deben focalizar y deben ir a los recursos», señalaba Ramón, quien también hablaba de la innovación en el sector agroalimentario. «La innovación y el conocimiento es lo más importante hoy en día. El cambio en el capital humano es lo que va a permitir ese cambio a la sociedad digital», explicaba Ramón en su conferencia 'Herramientas a favor del relevo generacional en la PAC. Perspectivas post 2020'.

«La formación es crucial y seguimos aprendiendo día a día» | «Compartimos nuestra experiencia con los demás»

«La formación es crucial y seguimos aprendiendo día a día» | «Compartimos nuestra experiencia con los demás» Pau Salse - Productor vacuno

Ya en la mesa redonda sobre los instrumentos para fomentar la participación de los jóvenes en las cooperativas, se dieron a conocer casos de éxito que ya se están llevando a cabo en algunas cooperativas españolas y que pueden servir de ejemplo para las demás, sobre todo a la hora de evitar el abandono de tierras y la participación. En este bloque intervinieron Alejandro Monzón, presidente de Anecoop; Begoña Amorós, directora de la SAT Cítricos de las Tierras del Ebro; Francisco Contreras, presidente de la cooperativa Cobella y José Ángel Moreno, secretario de la cooperativa Santiago Apóstol de Tomelloso.

La digitalización ayuda a acercarse al consumidor

El director de Hispatec Analytic, Gonzalo Martín, se subió al escenario para hablar sobre 'Cómo la digitalización ayudará a los jóvenes cooperativistas y a las cooperativas' en un futuro no muy lejano. Martín explicó que el mundo está cambiando para todos y que el hecho de compartir datos puede ayudar al sector agroalimentario a garantizar su futuro y hacerlo más fuerte y competitivo. «Está cambiando para entender mejor al consumidor. Debemos saber que está dispuesta a pagar la gente. El reto de los jóvenes es producir más alimentos, de una manera más sostenible y en mercados cada vez más injustos. Todo ello teniendo en cuenta la tendencia del consumidor occidental hacía productos más saludables».

Todo esto, según explicaba el director de Hispatec Analytics, está basado en tres patas tecnológicas: las comunicaciones, la automatización y el Big Data. Todo ello siendo conscientes de que los robots y la maquinaria no va a llegar a los agricultores a corto plazo y que son las grandes empresas las que emplean esta tecnología. Lo primero que debe cambiar, comentaba Martín, son las comunicaciones ya que para que la tecnología funcione correctamente debe funcionar el 100% de la cobertura móvil y de Internet en todo el territorio español. La automatización en las empresas es algo que ya está llegando y que mejora la eficiencia y la toma de decisiones. El big data, la tercera de las patas, es el conocimiento que el agricultor tiene en su mente desde hace más de cuarenta años llevado al ordenador y procesado para lograr una mayor eficiencia.

La inteligencia artificial funciona igual que el cerebro humano, saca patrones, después de comparar datos e imágenes durante un determinado tiempo. Aquí es donde entra a jugar las cooperativas pues el sector está dispuesto a compartir los datos y con ello se logra crear una red de trabajo. «Las cooperativas tienen una gran ventaja frente a la empresa privada y es el poder y querer compartir la información que cada uno de sus miembros acumula. Esto debe aprovecharlo ya que sino la empresa privada tomará la delantera y será más complicado competir en ese mercado globalizado». En cuanto a la automatización del trabajo en el campo, señalaba Gonzalo Martín, «es algo que irá llegando pero, posiblemente, lo haga en forma de empresas de servicios que presten la maquinaría o la tecnología para una determinado trabajo, pues no tiene mucho sentido que todos los pequeños agricultores inviertan en maquinaria que posiblemente utilicen un par de veces al año. Y aquí también entran en juego las cooperativas. De ahí la importancia de que apuesten por la tecnología y digitalización, así como por el hecho de modernizar tanto las instalaciones como la propia institución dando paso a los jóvenes», concluía el director de Hispatec Analytics.