DÍA 9

Alarte toma la alternativa

HÉCTOR ESTEBAN
Zapatero llega tras pinchar en Mallorca y quiere situar al PPCV como el fracaso del 'modelo Rajoy' El PSPV fleta 280 autobuses para reventar la plaza de toros en un acto que Ferraz califica de clave para resurgir el 22-M

Hoy es día de arrimón, de testiculina, de cruzarse, de dejar el pico de la muleta para plazas de tercera y falcar las manoletinas en la arena para cortar dos orejas y rabo. La terna, de las de no hay billetes: José Luis Rodríguez Zapatero 'El niño de la ceja', Jorge Alarte 'el Obama de Alaquàs' y Joan Calabuig 'el Cala'. Todo lo que no sea puerta grande será un fracaso y aquí, el que se la juega de verdad, es el toricantano Jorge Alarte que tomará la alternativa en la plaza de toros de Valencia por todo lo alto. Es su única oportunidad. No tendrá otra porque los contratos en el coso de la calle Xàtiva hay que ganárselos y el único dios, de momento, es José Tomás y su reaparición el 23 de julio en Valencia.

En Blanquerías, al líder del PSPV, le han soltado alguna becerra, pocos novillos y muchos ánimos: «Mussooo maeztro, oleeeé». En la cuarta planta, donde Alarte tiene su despacho, el socialista se ha mostrado pinturero en el toreo de salón. Mucha pose, de grana y oro, retorciéndose como un junco en esos pases al natural, metiendo riñones y aclamado por la 'clac' que durante estos años le han adulado con el cuento de que será figura del toreo o presidente de la Generalitat.

La cuadrilla, con Josep Moreno de mozo de espadas y el resto de banderilleros, ya le ha buscado a su matador peña taurina embarcada en decenas de autobuses de toda la Comunitat y de municipios limítrofes. Otra cosa es que vayan llenos. El PSPV ha anunciado 280 vehículos para conformar la marea socialista aunque sólo han reservado estacionamiento un centenar. Si se acompaña bocadillo, refresco y pieza de fruta todo irá mejor.

En estos mítines, en una campaña donde parece que todo el pescado está vendido, importa casi más el tendido que el discurrir de la faena. Aquí, un tres cuartos de entrada te estropea el arrimón. Por eso el PSPV quiere reventar la plaza de toros cueste lo que cueste y sacar bíceps de cara al PP que, tres días después, también hará el paseíllo con Rajoy por el albero de la calle Xàtiva. La foto desde la azotea del pasaje doctor Serra hará de juez inapelable.

El problema está en el padrino de la alternativa. José Luis Rodríguez Zapatero, que aterriza en Valencia (otros querían a Rubalcaba) y que se ha convertido en la causa de los males de media España y una buena parte de la otra (políticamente hablando, claro). El presidente viene casi de despedida (tendrá otra oportunidad en las generales) aunque quizá sea la última vez que pise la plaza de toros de Valencia.

La presencia de Zapatero no suma. No lo hizo en la época de bonanza por culpa de temas tan mediáticos como el agua y el trasvase del Ebro; ahora, con las listas del paro de bote en bote menos. Los socialistas valencianos han intentado cargarle el muerto del desempleo al Consell de Camps pero la calle sigue asociando paro a las siglas ZP. Y eso hace mucha pupa.

El presidente del Gobierno llegará a Valencia a darlo todo. Ayer, Zapatero cosechó un nuevo fracaso. Tampoco llenó en el mitin celebrado en Inca (Mallorca). Desde la sede de Ferraz se filtró a los medios de comunicación que este fin de semana, con Valencia y Zaragoza en la agenda, el partido se juega el futuro en estos comicios. Las políticas sociales y el estado del bienestar, que siempre han sido la bandera de los socialistas, formarán parte del argumentario de un Zapatero que, aprovechando su paso por Valencia, sumará los casos de corrupción contra los cargos del PP y, en especial, contra Francisco Camps.

Desde Ferraz también se apuntó que el presidente viene a hablar de economía con la intención de evidenciar que la 'receta Rajoy' es la que aplica el PP en la Comunitat con escaso éxito, según los socialistas. Zapatero, que hay quien le llama el presidente del paro, querrá escenificar que las soluciones del PP contra la crisis económica se ejecutan en la Comunitat Valenciana y que el resultado es igual de decepcionante. El presidente corre el riesgo de volver a pisar charcos similares al de los brotes verdes o la inversión de China de la que no se volvió a saber nada. Un traspiés y la cogida casi mortal a Alarte no tendrá remedio.

El tercero en cuestión será Joan Calabuig, que tras el debate (monólogo) en Canal 9 con la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ha ganado crédito a una semana del 22-M. Apareció como un novillero pero se le notan tablas con los trastos de matar. ¡Ojito! a 'El Cala'

Los mítines en la plaza de toros se resumen en aquello de a verquién la dice más gorda en cuanto a presencia de militantes y simpatizantes. Se cuentan por miles, a veces tantas decenas de miles que es imposible por el cubicaje del recinto. Hinchar la asistencia es siempre la primera gran mentira de los partidos políticos. Ferraz apuntó ayer unos 12.000 incondicionales mientras que en Blanquerías lo subieron a 4.000 más. Si hay lleno, los números serán desorbitados, como suele pasar en estos casos.

¿Cómo llenar el aforo?

El PSPV jugará a llenar el redondel. Lo tienen todo estudiado. Un escenario en el centro del ruedo con una pantalla gigante (la más grande de todos los mítines previstos para esta campaña) y unos paneles traseros que se irán desmontando según se llenen los bancos. El graderío se dividirá conforme una ficha de Trivial. A medida que se vayan completando los quesitos, se irán desmontando las traseras hasta completar el manchego. Si se logra, habrá puerta grande para el toricantano Alarte en plaza de primera.

Los populares, mientras tanto, irán a lo suyo, que no es otra cosa que patear la calle. ¿Por qué gana siempre en Valencia Rita Barberá? La pregunta tiene varias respuestas. Una de ellas se vio ayer a las dos de la tarde en plena plaza de la Reina. La alcaldesa, en compañía de sus más fieles, entre ellos el concejal Jorge Bellver, se acercó a los puestos de la tradicional escuraeta para saludar, uno por uno, a los propietarios de todos los puestos que venden cerámica desde la festividad de la Mare de Déu hasta el día del Corpus. A Barberá, por encima de mítines, lo que siempre le ha funcionado es la proximidad ciudadana. Hoy, mientras Calabuig buscará los pañuelos y las orejas en la plaza de toros, la alcaldesa y candidata del PP estará en el paseo marítimo, arriba y abajo, vendiendo su proyecto turístico para la ciudad. Camps estuvo ayer en Lorca y la Costera.

Alarte ya tiene el traje de luces y el estoque afilado. Aquí no se puede pinchar. La única opción que le queda es meter una estocada hasta la bola.

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