Los retos de la tecnología en época de elecciones: el voto electrónico y las noticias falsas

Los retos de la tecnología en época de elecciones: el voto electrónico y las noticias falsas

El avance del Big Data, el 'Blockchain' o la inteligencia artificial pueden provocar cambios a la hora de acudir a las urnas. Todo lo que hacemos en Internet podría servir para adaptar un programa electoral

ISAAC ASENJOMadrid

Inmersos en una campaña electoral en la que los principales actores suman actos y promesas de ayudas y soluciones por doquier, pocos temas quedan ya por entrar en el campo de batalla. A vueltas con Cataluña y la unidad de España, el aborto, la eutanasia, la violencia de género, los huesos de Franco, las 'fake news' y hasta el 'blockchain'. Esta última, una tecnología de moda que Pablo Casado intentó explicar a finales de febrero en un delirante discurso que terminó por ser viral en Twitter.

Y es que no es nada sencillo hablar sobre una inmensa base de datos que se distribuye entre varios participantes y elimina los intermediarios. Su funcionamiento puede resultar complejo de entender si se profundiza en los detalles internos de su implementación, pero la idea básica es sencilla de seguir. Lleva despertando interés durante los últimos años en prácticamente todos los sectores, incluyendo un nuevo modelo de relación de la ciudadanía con la Administración.

El uso de esta tecnología así como el de la inteligencia artificial o el big data podría provocar un cambio importante a la hora de acudir a las urnas en próximas convocatorias. Quizá no sea necesario ni siquiera ir físicamente a un colegio electoral en un futuro muy cercano. De esta idea parte Paradigma Digital, que ha realizado un encuentro con periodistas en Madrid para analizar además cómo las formaciones políticas están poniendo énfasis en aprovechar estas tecnologías para predecir la intención de voto, manipular la información o influir sobre indecisos. «¿Cómo es posible hacer tantas cosas desde casa con un dispositivo como el smartphone o el ordenador y no poder realizar un voto?», expone durante la charla Borja Gómez, responsable de la línea de innovación de 'blockchain' en Paradigma Digital.

Si podemos realizar pagos para comprar una casa o hacer cambios de titularidad de nuestro vehículo, ¿por qué no votar de forma telemática gracias al 'blockchain'? Desde casa, sentado en un sofá, tomando un café o en la playa -ya que estos comicios del 28A parecen que podrían llevarse a cabo con el buen tiempo. Gómez - que cree que este proceso puede aportar un nuevo nivel de transparencia, equidad y eficiencia al proceso electoral- cuenta algunos ejemplos (de momento se pueden contar con los dedos de una mano) de éxito como el de Estonia, que logró un récord de participación electrónica en las pasadas elecciones parlamentarias celebradas en marzo.

DNI electrónico e identificación

El sistema de i-voting, como lo llaman en el país báltico, permite elegir a sus representantes de forma sencilla. Se necesita un ordenador conectado a internet, lo cual no es difícil teniendo en cuenta que allí la penetración de la red alcanza al 91% de la población, y un carné de identidad o número de móvil local con un certificado válido. Para ejercer el voto se requiere una aplicación que además de conectar a sus servidores realiza un escaneo del disco duro para comprobar que no tiene virus. Desde las elecciones de 2015 se puede conseguir un código QR que se genera tras realizar el voto. Este código se puede escanear desde un móvil para abrir una aplicación oficial del estado y verificar si el voto es igual al que se realizó. Todo de forma cifrada y segura.

También está el caso suizo de Zug o el japonés de Tsukuba. Los primeros anunciaron haber completado con éxito la primera prueba de un sistema local de votaciones diseñado con la tecnología subyacente de las monedas digitales. La plataforma almacenó la información proveniente de los votos para la consulta pública así como los datos de identificación de los residentes que participaron en el proceso.

Del mismo modo, los asiáticos probaron el pasado año el uso de la tecnología 'blockchain' en su sitema de votación, un paso más a explorar nuevas formas de innovar. Los votantes pudieron participar utilizando su tarjeta MyNumberCard, un número de identificación de 12 dígitos que se expidió a todos los ciudadanos de Japón y que se introdujo en 2015 (al estilo del DNI electrónico de nuestro país). «El problema que tenemos en España es que nos falta la identificación, por lo que si el voto electrónico se va a resumir en ir a depositar una papeleta en lugar de a una urna, en una pantalla, pues más que confianza genera incertidumbre», describe Gómez.

«Ahora mismo la tecnología podría dar muchas ventajas al voto tradicional que tenemos hoy en día pero todavía la legislación no acompaña». Si se probase en nuestro país supondría un gran ahorro, cuentan. Las próximas elecciones tendrán un coste de 138 millones, si solo el 30% de los votos fueran electrónicos se calcula que serían 43 millones más baratas.

Otro de los retos de cara a las elecciones de los que hablan en Paradigma es la identidad digital -constituida por todos aquellos rasgos o características que nos identifica en el entorno 'online'. «No es necesario presentar tarjetas ni credenciales físicas, es un sistema a prueba de hackeo y no existe un organismo central que gobierne la identidad».

Manipular la información e influir sobre indecisos

Esto, junto a las 'fake news', formarían un triángulo importante. Desde Paradigma Digital insisten en el 'blockchain' como «sistema de eliminación de intermediarios y verificador de la calidad de la información» así como en el papel fundamental de la inteligencia artificial de cara a un entorno digital en unas elecciones. Gracias a la tecnología 'Machine Learning' -disciplina científica que crea sistemas que aprenden automáticamente a través de diferentes algoritmos- es posible «crear contenido difícil de distinguir entre realidad o ficción», apunta Manuel Zaforas, responsable de la línea de anteligencia artificial y Big Data de Paradigma Digital. Todo un peligro para inocentes y el Santo Grial para los creadores de 'fake news'.

Imágenes creadas por inteligencia artificial.
Imágenes creadas por inteligencia artificial. / R.C.

«Desde crear imágenes ficticias de forma artificial, definiendo los atributos que queramos, a suplantar la identidad de alguien combinando diferentes técnicas de Deep Learning para hacer un vídeo fake en el que se puede sincronizar los labios y las expresiones con un audio dado», explica Zaforas. El experto muestra durante la charla un vídeo de Barack Obama diciendo algo que jamás ha dicho, como demostró el experimento que se realizó en la Universidad de Washington a través de voces artificales basadas en redes generativas antagónicas.

Esta tecnología también serviría para analizar y estudiar la estimación de voto. ¿Podría la inteligencia artificial saber el futuro de España? Teniendo en cuenta el porcentaje de fallo de las encuestas electorales, Paradigma Digital llevó a cabo un experimento en las pasadas elecciones de Cataluña en 2017 en el que, basándose en el comportamiento de los usuarios de las redes sociales -más concretamente Twitter- y no en la estimación de voto realizaron una aproximación bastante acertada de lo que luego fueron los resultados reales y en la que daban a Ciudadanos como fuerza más votada.

Todo lo que hacemos en Internet podría servir para adaptar un programa electoral.

R.C.