Sánchez prepara su 'perfil zen' para los debates con Casado, Iglesias y Rivera

El primer 'enfrentamiento' en RTVE lo iniciará Albert Rivera y lo cerrará el presidente del Gobierno, según ha informado la televisión pública tras un sorteo

COLPISA

A tres días para que empiecen los debates electorales que pueden marcar su campaña, el presidente Pedro Sánchez prepara un 'perfil zen' con el que encajar los golpes de sus adversarios, en los dos combates de tres contra uno en los que ha aceptado participar.

Dos debates -el de RTVE el día 22 y el de Atresmedia, el 23- con los que corre un riesgo mayor del que le hubiera gustado en su campaña de 'riesgo cero' y que a Sánchez siguen pareciéndole «absurdo» celebrar, con tan pocas horas de diferencia y el mismo formato.

En su entorno aseguran que el ruido que se ha generado en torno a los debates y las acusaciones de 'manipulación' de RTVE no dañará sus intereses electorales, porque este asunto no cala entre los ciudadanos y menos en plena Semana Santa.

Gracias a la rápida resolución del conflicto, este «no ha hecho mella» en la campaña de Sánchez, subrayan fuentes socialistas.

Aseguran también que la exclusión de Vox de los debates, decidida por la Junta Electoral Central (JEC), a quien perjudica es al PP, por mucho que Sánchez quisiera que Santiago Abascal estuviera también presente para reforzar su mensaje contra la «derecha de tres siglas de la plaza de Colón».

Según su argumento, la ausencia de Vox impedirá al PP medir con ellos sus propuestas, lo que unido a la victimización que puede hacer Abascal de su exclusión favorece a éste en detrimento de Casado.

En el PSOE no todos entienden la decisión de Sánchez de aceptar los dos debates, por el gran riesgo que creen que supone para él, pero opinan que ha sido «muy valiente» al adoptarla. Según las fuentes, el presidente está convencido de que, si tres de los cuatro candidatos estaban a favor de hacerlo, era él el que debía ceder.

El primer 'enfrentamiento' que tendrá lugar este lunes 22 en RTVE lo iniciará el candidato de Ciudadanos, Albert Rivera, y lo cerrará el presidente del Gobierno y candidato socialista, según ha informado la televisión pública tras un sorteo celebrado en presencia de los directores de campaña. El debate durará 100 minutos y se estructurará en cuatro bloques: Política económica, fiscal y empleo, Política social, Estado del bienestar, pensiones e igualdad, Política territorial y Regeneración democrática y pactos postelectorales.

Los candidatos debatirán de pie, detrás de un atril. El orden de estos atriles también se ha sometido a sorteo. De izquierda a derecha, según se verá en la pantalla, se situarán Casado, Sánchez, Rivera e Iglesias.

Sin ataques

El presidente del PP, Pablo Casado, no atacará al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, en ninguno de los dos debates electorales previstos y centrará su estrategia en presentar propuestas y confrontar con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, del que se presentará como única alternativa. Así lo han explicado fuentes populares, que auguran a Sánchez el papel perdedor en este encuentro televisivo a cuatro con el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, que creen que «no va a soltar la pieza» después de haber «olido sangre», y PP y Cs decididos a no perder el tiempo entre ellos.

Para Casado la celebración de dos debates, en lugar de uno solo, era «lo lógico», dicen sus allegados, que aseguran que aún no se ha sentado a preparar su estrategia. En todo caso, apuntan que el presidente del PP intentará seguir la línea de estos días pasados, en los que ha rebajado el nivel de descalificaciones, pero también advierten de que los debates no son el momento para «moderar el tono». De momento, tiene libre la agenda tanto del lunes como del martes para preparar estos encuentros televisivos, aunque no se descarta que pueda convocar algún acto para esos dos días.

El que sí ha despejado completamente su agenda para preparar los debates es Albert Rivera, que hoy no estará en el acto central de Ciudadanos en Alicante –lo encabezará Inés Arrimadas–, y tampoco participará en mitines los días siguientes, porque ha decidido centrarse de lleno en los debates de la próxima semana.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, agradeció a los trabajadores de Radio Televisión Española (RTVE) que hayan «hecho rectificar» a Rosa María Mateo en la fecha propuesta para el debate electoral y recordó que «nunca la televisión pública puede trabajar a favor de un gobierno».

Polémica

Los socialistas siempre han tenido claro que solo querían un debate. Se ven fuertes en las encuestas y han diseñado una campaña de mínimo riesgo. Su primera opción, la de un debate con VOX en Atresmedia el 23 (discutida internamente), pretendía contribuir a dividir el voto de la derecha e impulsar el voto del miedo entre la izquierda para concentrarlo en Sánchez. La JEC dio al traste con esa estrategia. Ante dos propuestas de debate a cuatro, al jefe del Ejecutivo no le quedó más remedio que decantarse por el de la pública, de la que siempre se ha erigido en gran defensor, en detrimento del grupo privado. Su problema fue que el resto de candidatos aceptaron también el debate de Atresmedia, que amenazó incluso con dejar el atril del presidente vacío si era necesario.

Este jueves, RTVE comunicó que cambiaba de día y proponía como fecha de su debate el mismo 23 (el reservado por Atresmedia, en contra de lo aceptado por PP, PSOE y Podemos. No solo Casado, Rivera e Iglesias acusaron al presidente del Gobierno de instrumentalizar a su favor la corporación sino que el propio Comité de Informativos de la 'casa' y presentadores emblemáticos como Xavier Fortes expresaron su malestar. A pesar de todo, a las cuatro de la tarde, en una entrevista en Onda Cero, Sánchez insistió en su planteamiento y aseguró que él iría a un único debate en TVE el 23 y que los demás partidos tendrían que decidir a quién enviaban a confrontar sus proyectos con él.

En un comunicado, este mismo viernes, el PSOE ha informado, sin embargo, de que Sánchez «ha trasladado al Comité Electoral del PSOE la petición de que reconsidere su posición respecto a los debates electorales previstos para la semana próxima», como si el asunto nunca hubiera tenido que ver con su propia voluntad . «Considera que los españoles tienen derecho a escuchar a los candidatos debatir sus propuestas para España y, ante la posibilidad real de que no hubiera ningún debate, ha solicitado a sus compañeros que hagan efectiva su aceptación a asistir a los debates propuestos tanto por RTVE y Atresmedia», dice la nota.

En el mismo texto, el presidente del Gobierno recuerda, no obstante, que él hubiera preferido un solo debate y lamenta «la imposibilidad de los distintos partidos y de los operadores públicos y privados de alcanzar un acuerdo» para su organización «tal y como - esgrime- es la norma internacional repetida en todas las democracias avanzadas del mundo«.

«En relación con la solicitud de un debate en TVE alternativo al de Atresmedia, considera una anomalía la celebración de dos debates presidenciales en dos días consecutivos. No hay precedente alguno en la historia de las democracias occidentales de un planteamiento semejante desde la invención de la televisión. Sin embargo, si los tres partidos de oposición coinciden de nuevo en una posición conjunta, el Partido Socialista no podrá ser acusado nunca de impedir la celebración del debate, aunque lo considere un manifiesto error impropio de una democracia establecida», insiste.

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