JxCat pide el indulto para los presos en su programa pero su cabeza de cartel lo rechaza

Puigdemon y Borras, el pasado domingo durante una comparencia en Bélgica./EFE
Puigdemon y Borras, el pasado domingo durante una comparencia en Bélgica. / EFE

Los postconvergentes entran en el cuerpo a cuerpo contra Esquerra

CRISTIAN REINOBarcelona

JxCat no está teniendo una campaña fácil. Según las encuestas, la formación nacionalista podría perder hasta cuatro de los ocho diputados que tiene en la actualidad. Lastrado en los sondeos, el partido de Carles Puigdemont está teniendo una campaña más bien errática, pues se está viendo obligado a rectificar su posición de salida sobre la marcha. Le pasó con la cuestión de la investidura de Sánchez, para la que en un primer momento fijó como línea roja la negociación de un referéndum, pero con el paso de los días no ha quedado claro si sigue fijando líneas rojas o no.

Lo mismo le ha ocurrido ahora con los indultos. El programa de la formación nacionalista es claro y no se presta a equívocos. «Damos por hecho que habrá absolución (de los acusados). Pero en caso contrario, exigimos un inmediato indulto y excarcelación». Esta frase literal la recoge el programa de JxCat para el 28-A. En cambio, la número 2 por Barcelona, Laura Borràs, ha negado esta mañana que JxCat pida el indulto. Y ha dicho que si esta figura de gracia aparece en el programa electoral es porque éste se ha elaborado con «prisas». ERC se mostró el lunes a favor de impulsar una ley en el Congreso que permita liberar a los presos. No la calificó como ley de amnistía, pero los republicanos se mostraron categóricamente en contra de pedir un indulto porque implica reconocer la culpa y el delito. «No pediremos ningún indulto, porque admitir un indulto sería asumir que son culpables. Y nosotros lo que estamos diciendo es que de ninguna manera son culpables y por tanto demandamos la absolución», ha señalado Borràs esta mañana en TV-3, desautorizando el programa neoconvergente.

JxCat no remonta en las encuestas y los nervios afloran en la formación soberanista, que corre el riesgo de quedar en una posición de irrelevancia en el Congreso. Por ello, los nacionalistas postconvergentes están sacando estos días de campaña toda la artillería: han recuperado a Artur Mas para los mítines y están empezando a cargar contra ERC, que es quien lidera los sondeos. Hasta la fecha, en la campaña había imperado un tácito pacto de no agresión entre independentistas. JxCat,en cambio, va con todo. Sus dirigentes han acusado a los republicanos de querer investir a Sánchez gratis, de no haber querido investir a Puigdemont, de no merecer la confianza, de querer blanquear al PSOE y de debilitar el independentismo con su negativa a formar una lista unitaria. ERC, de momento, ha evitado entrar al trapo, más allá de replicar que lo que pide JxCat no es del todo una lista unitaria, pues se deja fuera a la CUP y a los comunes.