Rajoy insta a los suyos a movilizarse ante el riesgo del regreso al pasado

Cañete, en una plantación de tomates en Cáceres./
Cañete, en una plantación de tomates en Cáceres.

El jefe del Ejecutivo acusa a los «militantes y dirigentes» socialistas de ser los únicos en Europa «en no enterarse» de la recuperación de España

ANTONIO MONTILLAMadrid

Mariano Rajoy endurece el tono en la recta final de la campaña de las elecciones europeas, en la protagonizará tres de los cuatros mítines centrales de su partido. El presidente del Gobierno, durante un mitin en Sevilla con menos público del esperado, buscó la movilización de sus correligionarios agitando el temor a que un mal resultado del PP en las urnas este domingo pueda propiciar un regreso de las políticas del PSOE, y con ellas una vuelta a tras en la recuperación económica.

De hecho, el presidente del Gobierno acusó a los «militantes, pero sobre todo a los dirigentes» socialistas, de ser los únicos «que no se enteran» de que España va mejor y, por supuesto, de negar la salida de la crisis. «Y esto es lo que nos jugamos el domingo, si hay más crecimiento y empleo en los próximos años o si volvemos a la etapa del PSOE», apostilló Rajoy en su afán movilizador.

El líder del PP recurrió a declaraciones de otros líderes socialistas europeos para poner de manifiesto la soledad de Alfredo Pérez Rubalcaba a la hora de no reconocer que las reformas estructurales del Ejecutivo popular han permitido evitar el rescate y mirar al futuro «con optimismo y con ganas».

Detalló que el progresista Matteo Renzi, el primer ministro italiano, declaró recientemente que «si en Italia se hubiera hecho la reforma laboral en España, su cifra de crecimiento económico sería igual que la que tiene España ahora». También comentó que el primer ministro francés, Manuel Valls, ha ejecutado un recorte en el gasto público de 50.000 millones de euros. Y para terminar la trilogía, recordó que el alemán Martin Schulz, candidato de los socialistas europeos a la Presidencia de la Comisión Europea, alabó las reformas puestas en marcha en España, en especial la laboral.

Andalucía es una pieza clave para el puzzle electoral del PP. Rajoy recalcó que nunca podrá olvidar que él es presidente del Gobierno gracias a los magníficos resultados que logró su partido en Andalucía en las elecciones generales de noviembre de 2011. Una comunidad autónoma que volverá a ser clave en estos comicios y donde, según los últimos sondeos, el PSOE domina en la intención de voto.

Minoritarios

El máximo dirigente popular dedicó menos tiempo del habitual a intentar convencer a los indecisos de que decantarse por un partido pequeño, como UPyD o Vox, es tirar el voto. «Es absurdo subrayó votar a un partido pequeño porque sólo uno o dos parlamentarios entre 750, sencillamente no existen, no pueden ejercer ningún tipo de influencia».

Rajoy, como viene siendo habitual en los últimos mítines, apenas desgranó el programa con el que el PP se presenta a estos comicios. Alabó, una vez más, a Miguel Arias Cañete, sin mencionar para nada su comentario machista hacia Elena Valenciano, y aseveró, en contra de lo que defendió hace dos años, la necesidad de que la Unión Europea, además de avanzar en la integración fiscal y financiera, apueste por poner en marcha un programa de «eurobonos» que facilite la financiación de los estados miembros.

La batalla del PP, hoy por hoy, es vender la recuperación económica. Incidió en que cuando él llegó a la Moncloa en diciembre de 2011, España era «el enfermo de Europa» que ponía en riesgo hasta el futuro del euro. «Ya no somos el enfermo de Europa, ahora se nos pone como ejemplo de recuperación económica», acotó. Dejó claro que, si cuando más críticas recibían sus ajustes no cambió el rumbo, ahora que «las cosas van mejor» mantendrá la misma política. Anunció de paso que en mayo, junio, julio y en el resto de 2014 se incrementarán el número de afiliados a la Seguridad Social.

El PP intenta pasar página de la polémica sobre el machismo que persigue a Cañete desde que participó el jueves pasado en el cara a cara televisivo con Elena Valenciano. Rajoy no lo citó y el resto de oradores tampoco. Sólo la número tres de la candidatura, la sevillana Teresa Jiménez Becerril comentó que Cañete sí le representa como mujer.

El acto en Sevilla tuvo menos público del previsto, los organizadores retiraron sillas antes de la llegada de Rajoy, lo que se puede achacar al fuerte viento que hacía en la capital hispalense, como interpretaron varios dirigentes del PP andaluz, pero también se puede leer como un aviso de que las heridas en el PP andaluz, abiertas durante el proceso de elección del presidente regional, aún no se han cerrado, sobre en todo en Sevilla, donde su alcalde, Juan Ignacio Zoido, quería que su sucesor fuera otro sevillano, José Luis Sanz.

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