EL TIEMPO REAL SE IMPONE AL POLÍTICO

El Viernes Santo rebaja al mínimo la actividad de la campaña

BURGUERA

La realidad es muy tozuda y el tiempo, inexorable. De tal modo que los políticos pueden adelantar las elecciones, atrasarlas o criogenizarlas, pero el mundo sigue andando igualmente, y lo hace a su propio ritmo. Quizá para darle la razón a quienes critican que en la campaña se está hablando y haciendo las cosas al margen de lo que interesa al ciudadano, como revancha, los valencianos y el resto de españoles se han tomado un evidente respiro frente a los mensajes electorales que perpetran tanto los aspirantes (y las aspirantes) a presidir la Generalitat y los candidatos (ahí no hay opción femenina) a la jefatura del Gobierno central.

La afluencia de los simpatizantes a los mítines de ayer fue discreta. Además del calendario festivo, lo que se conoce como el tiempo de descanso, ayudó a esa escasa presencia de oyentes el tiempo meteorológico. Lo tenía claro hasta el candidato por el PSPV en Valencia Manolo Mata, que, ya en previsión del escaso eco que recibirían sus propuestas, animó hace unos días a todo el mundo a que empleasen el día de ayer en ver buenas películas, series o leer libros. Hay que ser muy militante, o tener un interés personal muy poderoso (conservar el cargo, por ejemplo), para animarse a salir, mojarse y airearse por la borrasca que se ha instalado en la Comunitat para hacerle la Pascua a los valencianos que viven del turismo y del ocio de sus vecinos.

Sin embargo, los candidatos a la Generalitat no cejan. Buscando el voto bajo la lluvia. Labor de pico y pala. En el caso de Bonig, fue un trabajo más de maza y tambor, el de La Rompida de la Hora de L'Alcora, donde participó en su primera edición como fiesta Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Pasada por agua. Bautismo festivo en el que la candidata del PP se mojó anunciando que recuperará la Ley de Señas de Identidad, aquella que se aprobó prácticamente en el último momento de la legislatura pasada, y que se derogó nada más arrancar la que ahora finaliza. Sería, por tanto, la reversión de la reversión. Bonig no se dejó llevar por la corriente, que se encaminó hacia el sur con los ríos muy caudalosos. Allí, en las comarcas alicantinas, estuvieron tanto Puig, como Oltra al igual que Cantó.

El candidato socialista también trató el tema de la reversión, si bien en su caso tenía que ver con la del modelo sanitario de la Marina. En Dénia, Ximo Puig hablo de lo bien que va la Sanidad mientras diluviaba en la calle, otra disonancia entre los tiempos políticos y los que marcan los termómetros, y anunció que «la reversión es irreversible», una especie de retruécano al que son muy aficionados los políticos.

El auditorio elegido por los socialistas para el encuentro en Dénia, la Casa de la Cultura del municipio de l Marina, ajustó su aforo estimado al aforo real mediante unos biombos, que ocultaron las sillas vacías generadas por el aguacero. Pocas horas más tarde, Puig se acercó a Castelló de Rugat, localidad de La Vall d'Albaida, donde el PSPV capea el temporal generado por el adiós de Rodríguez al partido y su reversión en independiente.

Toni Cantó acudió al taller del constructor de una de las principales hogueras alicantinas a la espera de participar en uno de los principales actos de la campaña de Ciudadanos en la Comunitat. Tal y como estaba ayer el tiempo, es medianamente lógico que Cantó hablase del agua, de esa que en Alicante hace tanta falta. El candidato a la Generalitat por Cs acude hoy al Paraninfo de la Universidad de Alicante para participar en un mitin junto a Inés Arrimadas, el número dos por Madrid, Marcos de Quinto, y la candidata al Congreso por Alicante, Marta Martín.

La candidata de Compromís, también merodea tierras del sur desafiando al temporal. En esa furgoneta grafiada estilo 'Equipo A', Mónica Oltra se desplazó hasta Alcosser de Planes y posteriormente a Elche, donde también llovía, lo cual es más noticia que la propia presencia de Oltra.