González Pons: «O el voto de centro derecha se concentra en María José Catalá o tendremos Grezzi y Ribó para largo en Valencia»

El candidato del PP al Parlamento Europeo, Esteban González Pons./DAMIÁN TORRES
El candidato del PP al Parlamento Europeo, Esteban González Pons. / DAMIÁN TORRES

Esteban González Pons. Candidato del PP al Parlamento Europeo | «Decir que la Comunitat tenía una mala reputación en Bruselas hace que enla UE te vean como a un Paco Martínez Soria», señala el portavoz de los populares

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González Pons contesta concentrado. Hila el discurso. El candidato del PP al Parlamento Europeo en las elecciones del próximo 26 de mayo, aspirante a presidir el grupo popular en Bruselas, no se deja llevar y llega adónde quiere: poner en valor la UE y presentar una defensa cerrada del PP.

-¿Por qué los asuntos europeos no calan entre la ciudadanía?

-Es una pena, porque nosotros somos valencianos, nuestro país se llama España, pero nuestro futuro es la UE. Despreciar lo que ocurre en Europa es ponerse una venda en los ojos para no ver el futuro. En el año 2050 ningún país europeo representará el 1% de la población mundial. Sin embargo, hoy, los europeos consumimos más del 50% del gasto social mundial. ¿Cómo lo vamos a mantener si no hacemos los Estados Unidos de Europa? No podremos mantener la sanidad, las infraestructuras...

-Es una pena, pero ustedes podrán hacer algo, ¿no?

-Todo lo que sucede en política es responsabilidad de los políticos. Si la UE no es más conocida y despierta mayor interés es por culpa de los políticos, de no saber explicar a los ciudadanos de que su futuro depende de que la UE salga adelante. Los políticos actuales están demasiado preocupados por el presente y en destruir a sus rivales de hoy. Sin embargo, lo que no hagamos hoy lo pagaremos mañana. Un ejemplo: el principal reto actual es el cambio climático. En los dos debates entre los cuatro candidatos a la presidencia del Gobierno, la palabra 'Europa' se pronunció cero veces, y 'cambio climático', igual. El presente y futuro de los valencianos estará condicionado por el cambio climático, los movimientos migratorios, la inteligencia artificial, la digitalización de la economía... y eso no está en la agenda política. Nos hemos especializado en tirarnos del pelo y no en intercambiar ideas.

-¿Eso se lo ha dicho a Casado?

-Yo hablo donde me quieren escuchar.

-¿Pero le escuchan?

-Normalmente sí.

-¿Y le hacen caso?

-Hay que seguir insistiendo. Encender la luz sobre los riesgos de las pensiones o la despoblación no es suficiente si no entendemos los empleos que destruirá la robotización, o la digitalización, así como la presión migratoria que generará la desertización de África.

-¿Cambiarían las cosas si los partidos no considerarán Europa como un colofón de la carrera política?

-Es que eso sólo pasa aquí. En Europa hay políticos que llevan décadas en Bruselas, lo que facilita una representación estable y fuerte. Los españoles tenemos allí políticos de paso, y a los políticos de paso, valga el verso, nadie les hace caso. Por eso yo me sacrifiqué y me sometí a la vida de Bruselas. Me he quedado blanco, he perdido vitamina D, he ganado peso y he dejado de correr por el exterior. A cambio tengo unas relaciones en la capital europea que, cuando un valenciano me presenta un problema, puedo defenderlo con garantías de ser escuchado.

-¿Por qué dejaron que entrasen las naranjas de Sudáfrica?

-No las dejamos entrar. Perdimos la votación. Y quiero recalcar que yo voté en contra, para evitar las 'fake news' sobre mi voto. Conviene que todo el mundo tenga claro que la competencia de la naranja valenciana no es Sudáfrica, cuyo verdadero rival no es ese.

-¿Cuál es?

-El puerto de Rotterdam. Las ventas de cítricos sudafricanos están limitadas por un tratado y la UE puede aplicar una cláusula de salvaguarda. El problema es que toda la fruta que entra en Europa lo hace por Rotterdam. Ellos intentan que no haya competencia pero se puede competir. Nosotros debemos influir en Bruselas, aunque aquí hace mucho que dejamos de ir como lobby valenciano a Bruselas.

-Según el Consell, la Comunitat estaba muy mal vista en Europa y esa fama ha cambiado.

-Lo de la mala fama es mentira. Y respecto a la Comunitat, al comisario de Agricultura lo tuve que traer yo porque la consellera de Agricultura no es capaz de llamarle por teléfono. A Elena Cebrián, cuando va a Bruselas, la recibe un director general. He tenido que ser yo el que se ha traído a Valencia a un comisario europeo para reunirse con el sector citrícola. Lo de la hipoteca reputacional de lo que habla Puig es un discurso interno. Fuera de Valencia no se lo compra nadie.

-¿La Comunitat no estaba mal vista en Bruselas?

-Una UE que se enfrenta a la extrema derecha en Polonia, a una deriva similar en Hungría, con el Brexit, los crímenes sin resolver de periodistas en países como Eslovaquia o Bulgaria, con Italia rompiendo las normas económicas y Grecia al borde de arrastrarnos a todos al caos económico... hablar de una mala hipoteca reputacional de la Comunitat suena a chiste. Los políticos socialistas valencianos parece que hablan a sabiendas de que nadie les escucha en Bruselas. Cuando Puig asegura que él ha mejorado la hipoteca reputacional de la Comunitat en la UE... Decir que la Comunitat tenía una mala reputación hace que en la UE todo el mundo te vea como a un Paco Martínez Soria.

-¿Qué le parece la labor de Joan Calabuig, el delegado del Consell en Bruselas?

-Si no me engaño, Calabuig tiene su domicilio en Valencia. Es muy difícil, por no decir imposible, representar a la Comunitat en Europa si vives aquí y no allí.

-¿Se encuentra con Calabuig allí?

-Me lo encuentro cuando viene Puig. Las pocas veces que viene.

-¿Qué le han parecido los datos del CIS a nivel municipal?

-El CIS es anterior a las elecciones generales. Presentar esos resultados como una proyección a futuro me parece atrevido. Los que respondieron no habían experimentado en carne propia que la división de la derecha iba a beneficiar a Pedro Sánchez. El resultado de las generales va a cambiar muchos votos del centro derecha. Los votantes de Vox se han dado cuenta de que si vuelven a dividir su voto tendrán a Ribó y Grezzi cuatro años más.

-En la Generalitat pasó lo mismo.

-Los votantes de centro derecha somos más, pero vamos a sufrir a Puig y a Sánchez por dividirnos. Lo que los políticos hemos dividido deberían volver a unirlo los votantes.

-¿Por qué se divide el voto?

-Las razones no son todas españolas. Es algo que ocurre en toda Europa. El PP debería haberse dado cuenta de que combatir a la extrema derecha no es parecerse a ella sino distinguirse de ella.

-¿Infravaloraron a Vox?

Bueno... estamos en medio de un partido. Con elecciones en 15 días, no es el momento del análisis. Quizá el PP se ha infravalorado a sí mismo.

-¿Cómo ve al PP actualmente?

-Es el partido heredero de la UCD. El gran partido de centro derecha español. En toda Europa hay un PP y si no existiera habría que fundarlo. Nuestro espacio electoral es el mayoritario y debemos estar a la altura que exigen nuestros votantes. Los que somos de centro sin complejos, yo lo soy, debemos construir ese espacio sin complejos.

-Por ser de centro, a usted en el PP le han mirado mal.

-En el PP hay dirigentes de centro izquierda, y dirigentes de centro y de derechas. Hay de todo.

-¿De centro izquierda?

-Sí

-¿Como quién?

-Los han habido, que luego han fluctuado. Somos el gran partido que articula el centro político español.

-¿Ser los herederos de la UCD no le hace temer acabar como la UCD?

-Las siglas se acabaron, pero siguió adelante y su nombre es PP.

-¿Cómo explica que el PP en la Comunitat haya perdido un millón de votos desde 2011?

-Volveremos a ser la alternativa. Bonig ha hecho una férrea oposición a Puig y lidera la oposición otra vez. Antes de cinco meses, Toni Cantó se habrá aburrido de su papel en Les Corts.

-¿Pero qué le pasó al PPCV?

-Cuando pasen las elecciones municipales y europeas nos sentaremos a ver los errores graves. Pero ahora, en el descanso entre los comicios autonómicos y locales, lo que corresponde es animar al equipo, como se hace en el vestuario, para que en la segunda parte remonten. Debemos animarnos unos a otros porque o el voto de centro derecha se concentra en Catalá o tendremos Grezzi y Ribó para largo en Valencia, y no la conocerá ni la madre que la parió. No hay más remedio que cambiarlos. María José es la única alternativa. Yo quiero a una Catalá y no una catalanista en la Alcaldía.

-Sin embargo, en el vestuario, durante los descansos de un partido, se coge la pizarra y se corrige lo que se hace mal... que suban los laterales, que baje el delantero...

-Hay que reforzar más el centro y preocuparnos menos por los extremos.

-¿Por qué cree que Puig adelantaría elecciones si Catalá es alcaldesa y la Diputación de Valencia la gobierna el PP?

-Porque Puig va a tener que radicalizarse hacia la izquierda. Con un PP fuerte no sólo en Les Corts, sino en Valencia, Mislata, Torrent, Diputación... puede forzar las elecciones.

-Pero hasta ahora Puig ya se apoyaba en Podemos.

-Pero ahora los tendrá en el Consell. No es lo mismo que Podemos sea tu vecino que tu yerno. Puig se va a casar con Podemos, lo que generará un Consell más lesivo para los ciudadanos, y eso le hará difícil aguantar.

-¿Catalá también va a necesitar un 'yerno', en su caso a Vox?

-Espero una mayoría suficiente, que se apoye en Cs. Nadie más.

-El CIS no prevé eso.

-A mí me viene bien que Ribó esté confiado y se crea el CIS. Yo me creo a los vecinos y espero que los valencianos sean conscientes de que si dividen su voto, Ribó se queda.

-El CIS se acercó mucho a los resultados del 28-A.

-Da la sensación de que eso es una lotería en manos de Tezanos, y que un día pudo acertar. O no.