Casado resiste tras sumar el bloque de la derecha en Madrid

Pablo Casado junto a Martínez Almeida y Díaz Ayuso./AGENCIAS
Pablo Casado junto a Martínez Almeida y Díaz Ayuso. / AGENCIAS

El PP salvaría la Región de Murcia con pactos mientras en Castilla y León queda pendiente de Ciudadanos tras perder las elecciones

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

Faltaban aún meses para las elecciones municipales y autonómicas cuando en diciembre en el PP se plantearon emular al PSOE en 2015 y compensar con pactos la pérdida de votos. Y cuando ayer las cuentas de la derecha cuadraron en el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, pese al retroceso electoral, y Ciudadanos no logró dar el ‘sorpasso’ a la formación conservadora, el oxígeno llegó a la séptima planta de la sede nacional de Génova, donde Pablo Casado necesitaba más que nunca resistir.

«Este es el nuevo PP, orgulloso de los que hemos hecho pero, sobre todo, con la ambición de futuro», proclamó el líder de los conservadores a última hora. «Mañana empieza todo. El PP ya ha iniciado la remontada».

En el relato de la noche, pasadas las once y cuarto, en los despachos del PP de Madrid se celebró ya el vuelco en el Ayuntamiento de la capital. Un concejal saltó de bloque y el equipo del candidato José Luis Martínez Almeida dio por sentenciada a Manuela Carmena como alcaldesa de la ciudad. Esa plaza, con una potente carga simbólica, se saboreó con fruición en la cúpula nacional. Poco después, fuentes del partido avanzaron que también la Comunidad podía estar en sus manos. Y fue entonces cuando comenzó a montarse el escenario de las victorias -o las derrotas dulces- en el exterior, en la calle, donde comparecería Casado más allá de la una de la madrugada con los cabezas de lista madrileños y con Dolors Montserrat, número uno de la lista al Parlamento Europeo.

Tanto el Gobierno autonómico como el Consistorio constituyen, en palabras del PP, «la joya de la corona». Más aún. Resistir en este territorio, cuna política de Pablo Casado, era vital para el presidente de los populares, con su liderazgo atravesando horas bajas. Suyos eran los candidatos y el discurso en este territorio. Una apuesta profundamente personal. Así que perder la Comunidad de Madrid habría supuesto más que un revés. 

Los populares se quedan sin gobierno de La Rioja pero no recuperan ninguna autonomía

El Gobierno de la Región Murcia también podrá salvarse si se cierra un acuerdo con Ciudadanos -a última hora dejó de ser necesario Vox-. No así el de La Rioja, que los populares habrían perdido con el 96% escrutado. En Castilla y León, feudo tradicional del PP desde los ochenta, el territorio de antiguas mayorías absolutas para los populares, ha quedado, sin embargo, en el aire. Allí las elecciones las ha ganado el PSOE, pero el Ejecutivo autonómico está pendiente de la decisión de Ciudadanos, que tendrá la última palabra en este territorio tras una campaña tensa en la derecha.

En cuanto a las ciudades, Málaga representó para el PP el alivio de poder conservar –con un pacto con Ciudadanos– una de las principales plazas locales del partido bajo la batuta del veterano Francisco de la Torre, que gobierna en la capital desde el año 2000. Fuentes del PP de Andalucía celebraron, además, que los populares en esta comunidad habían estado por encima de la media del partido en España.

Comité Ejecutivo

Este lunes hay cita de las importantes en la sede del PP. Casado ha convocado reunión del Comité Ejecutivo Nacional. La plana mayor del partido tendrá la oportunidad de hacer un primer análisis poselectoral. Los barones forman parte de este órgano. Hasta el viernes en muchas organizaciones territoriales esperaban no sólo el anuncio de quiénes serán los portavoces de la formación en el Congreso y en el Senado, sino, sobre todo, un gesto del presidente.

Hace semanas, desde la debacle del 28-A, las direcciones autonómicas demandan cambios en la cúpula. Una ampliación del grupo de colaboradores de Casado, que se sumen «sensibilidades» nuevas. Una actualización del núcleo duro. Lo que ocurra está por ver. Ayer el secretario general, Teodoro García Egea, escribió en las redes sociales una enigmática cita que atribuyó a Víctor Hugo: «Alguien dijo alguna vez: El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad».

Poco después, Casado compareció con Dolors Montserrat, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida para festejar, interpretaron en el PP, el haber «salvado los muebles».