Las viviendas alquiladas crecen un 22,6% en la Comunitat desde la crisis

Carteles de alquiler de vivienda en Valencia. /DAMIÁN TORRES
Carteles de alquiler de vivienda en Valencia. / DAMIÁN TORRES

El aumento del 13% de las familias que optan por los arrendamientos a pesar de la subida de los precios contrasta con la caída de la compraventa

L. P. C.

El porcentaje de personas que apuestan por el alquiler de una vivienda creció un 22,6% en la Comunitat desde 2007, momento que coincide con el inicio de la crisis. Así lo señala un informe de Fundación BBVA y el Ivie sobre la evolución del peso de la vivienda de alquiler frente a la opción compra en España.

El aumento de los arrendamientos en la región de un 13% contrasta con la caída de la compraventa en un 10% el pasado mes de junio en relación al mismo mes de 2018, hasta sumar un total de 6.252 operaciones, según la Estadística de Transmisiones de Derechos de la Propiedad del Instituto Nacional de Estadística (INE). Una de las razones principales que explican esta gran caída intermensual son los retrasos provocados por la puesta en marcha de la nueva Ley Hipotecaria, que comenzó a aplicarse oficialmente el 16 de junio.

Además, la subida de los precios del alquiler tampoco ha impedido que se registren estos incrementos. Arrendar una vivienda en España es un 10,6% más caro que antes de estallar la burbuja inmobiliaria y desatarse la crisis, con precios más caros en todas las comunidades autónomas del país en comparación a 2007, a excepción de Navarra.

Según el estudio de BBVa e Ivie, factores como los cambios en las preferencias de los jóvenes, el elevado precio de la vivienda en relación a los salarios, el alto porcentaje de empleo temporal y tasa de paro, los cambios en las degravaciones fiscales, entre otros motivos, «contribuyen a explicar la caída que ha experimentado en los últimos años el peso de la vivienda en propiedad frente al aumento de los hogares que residen en viviendas alquiladas».

Por otro lado, el informe también destaca la mejora de la accesibilidad a la vivienda en propiedad en España desde el comienzo de la crisis, pues si en 2007 era necesario destinar la renta de 13,6 años para pagar una vivienda libre, en 2018 este indicador ha caído a 9,7 años.