El trámite para formalizar una hipoteca se dilata en el primer mes de la nueva ley

El trámite para formalizar una hipoteca se dilata en el primer mes de la nueva ley

Tras la reforma los criterios de aprobación se mantienen intactos mientras los tipos siguen subiendo, como ocurría desde principios de año

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Si ya de por sí era tenso enfrentarse a la contratación de una hipoteca -para la mayor parte de los ciudadanos, la operación financiera más importante de sus vidas-, con la nueva Ley de Crédito Inmobiliario en vigor esos trámites prolongan el estado de incertidumbre que viven las familias hasta rubricar su firma, aunque el nuevo procedimiento juegue a favor de sus derechos. Apenas un mes y medio después de que la reforma legal entrara en vigor, los pasos de formalización de los créditos conllevan más tiempo y «dificultades» que antes.

Así lo reconocen desde la banca, donde admiten que las principales «trabas» proceden de «todo el proceso de transmisión de la información y la documentación a los notarios». El próximo miércoles expira la prórroga que había concedido el Ministerio de Justicia para que la entrega de los diferentes documentos del banco al notario pueda realizarse sin hacer uso de esas plataformas telemáticas previstas en la ley. Esto es, empleando medios alternativos, como la entrega de la información en papel o por correo.

El Gobierno intervino para proponer esta excepcionalidad ante la imposibilidad de que todas las entidades se encontraran adheridas a la plataforma notarial para remitir la información por vía telemática. En las últimas semanas ya se han sumado todos los bancos, apuntan desde el Consejo General de los Notarios, donde indican que «el ritmo de contrataciones es el normal».

En cualquier caso, tras las primeras semanas de trasiego «poco a poco» se va solucionando una situación que «en ningún caso» ha supuesto la paralización de hipotecas.

Los notarios achacan a las exigencias que incluye la ley estos nuevos tiempos, que transcurren desde que el cliente acude a un banco a solicitar información sobre una hipoteca hasta que se escritura ese producto ante el fedatario público. La norma obliga a acudir a los despachos de los notarios en dos ocasiones: una vez para que el fedatario público compruebe que el banco ha entregado toda la información necesaria a su cliente relativa al préstamo, a fin de cerciorarse de que ha comprendido las condiciones del contrato; y en una segunda al firmar, como hasta ahora. Desde que el banco envía la documentación al notario y el cliente firma la escritura deben transcurrir, al menos, diez días.

El consejero delegado de Banco Santander, José Luis Álvarez, apuntaba esta misma semana en la presentación de resultados de la entidad que «hay procesos más largos y más complejos» por la necesidad de utilizar nuevas herramientas informáticas. Esas exigencias hacen que «cueste más adaptarse», aunque quitó relevancia sobre cualquier impacto negativo en el mercado.

«Ligero» endurecimiento

Lo que no ha cambiado ha sido el ritmo de concesión de los créditos, eso sí, con unas condiciones «ligeramente» endurecidas por parte del sector, tal y como indicaba el último informe del Banco de España. Los departamentos de riesgo de las entidades afinan cada vez con más precisión los perfiles de los futuros hipotecados en cuanto a ingresos sobre la cuota a abonar, avales aportados, estabilidad laboral, o la cuantía del préstamos sobre el valor del inmueble hipotecado. Y es que el grado de vinculación del cliente con el banco marca, en buena medida, el éxito de la operación.

La condición que más ha cambiado a lo largo de los últimos meses ha sido la de los tipos de interés a los que se están comercializando las hipotecas. El coste medio ha pasado del 1,99% de finales del año pasado al 2,16% del mes de abril, según la última estadística del Banco de España. El alza se debe fundamentalmente a la evolución distinta que han tenido las hipotecas fijas frente a las de cuota variable. En el primer caso, el coste medio inicial ha pasado del 2,9%de finales del año pasado hasta el entorno del 3,10% del pasado mes de abril, según el supervisor.

La formación de plantillas, hasta dentro de un año

Casi a contrarreloj, a principios de julio el Banco de España publicaba la lista de las empresas certificadoras y de los títulos que permitirán acreditar los conocimientos y la competencia exigibles a los trabajadores financieros que comercialicen hipotecas. Así lo exige la nueva Ley de Créditos Inmobiliarios, que entró en vigor el 16 de junio y que establecía que será este lunes, 29 de julio, cuando expire el plazo para que los grupos de profesionales con responsabilidad (es decir, los supervisores de cada entidad) del sector implicados en el asesoramiento o información sobre este tipo de operaciones deban estar formados y certificados.

La lista de empresas la conforman nueve organizaciones:_AFI Escuela de Finanzas;_Asociación Profesional de Asesores de Inversión y Financiación (AIF); Cecabank; Colegio Universitario de Estudios Financieros (Cunef);_European Financial Planning Association (EFPA);_Innovación y Desarrollo Directivo (IDD);_Instituto Español de Analistas Financieros (IEAF);_Universidad Internacional de La Rioja (UNIR);_y la Universidad de Cantabria.

Se trata de uno de los pocos flecos que aún faltaba por completar para que la normativa hipotecaria entre en vigor con todas sus consecuencias. Dicha regulación establece que el personal que comercializa los préstamos debe contar con una formación específica de 50 horas, a la que se suman diez horas anuales.

Esos grupos de supervisores son los que irán controlando y verificando el trabajo de los miles de empleados de la banca que diariamente venden hipotecas. Ante la magnitud de profesionales dedicados a estas labores la propia ley hipotecaria concede un plazo transitorio de otro año (en concreto, hasta el 16 de junio de 2020) para que, esta vez sí, todo los empleados del sector bancario que comercialicen créditos para adquirir vivienda se encuentren plenamente formados para esa labor.