Los promotores rechazan que Compromís y Podemos asuman Vivienda en el nuevo Consell

Jornada organizada por Olivares y banco Santander. /Juanjo Monzó
Jornada organizada por Olivares y banco Santander. / Juanjo Monzó

Empresarios valencianos alertan sobre las medidas de estos partidos, como la obligación en Cataluña de destinar el 30% de la obra nueva a uso social

ELÍSABETH RODRÍGUEZ

Los empresarios del sector inmobiliario valenciano expresan, con contundencia, su inquietud y rechazo a que Podemos y Compromís tengan su pedazo de pastel en materia de vivienda en el nuevo Consell, así como la influencia que pueda tener la formación de Iglesias en el próximo Ejecutivo de Sánchez. En concreto, temen la aplicación de medidas que, según indican, puedan pervertir el mercado y causar un perjuicio para el sector.

«Estoy bastante preocupado por el riesgo político legislativo. En materia de vivienda se está metiendo Podemos y Compromís y me asusta mucho lo que se ha hecho en Cataluña, donde se ha aprobado la propuesta de obligar a los promotores a destinar el 30% de la nueva obra a uso social», indicó ayer el presidente del Grupo Ática, Vicente Llácer, durante la jornada sobre la evolución del mercado inmobiliario en la Comunitat, organizada por Olivares y el banco Santander.

En la misma línea se pronunció el CEO de Aedas, David Martínez, quien señaló «la incertidumbre política» en España como un factor de riesgo junto a la inquietud del escenario internacional, marcado por el 'Brexit' y la guerra comercial entre Estados Unidos y Europa, que amenaza con salpicar a Europa.

Entre las propuestas políticas que fueron criticadas en la ponencia, destacó la del límite a los alquileres, una iniciativa planteada también desde el Consell y que ha levantado la polémica entre los profesionales del sector por la posibilidad de generar fraude y un mercado negro.

En ese sentido, Llácer indicó, tras su intervención, que los políticos tienden a elaborar planes sin base profesional y sin tener en cuenta el asesoramiento de expertos en el sector. «A veces se lanzan propuestas con carácter electoralista sin más, como está pasando en Cataluña», afirmó a los periodistas tras su participación en la jornada.

Además de las inquietudes políticas, los ponentes –entre quienes se encontraba el director de operaciones de Metrovacesa, Juan Núñez– sacaron a la palestra otras cuestiones consideradas prioritarias. Los plazos administrativos, la escasez y encarecimiento del suelo, el incremento de precios de la vivienda, el desajuste con respecto a la demanda y la dificultad de compra por parte de jóvenes se constituyen como los principales retos.

En este último punto, Llácer propuso que la Administración impulse medidas de rebaja o financiación del IVA, así como la posibilidad de establecer incentivos fiscales u otro tipo de descuentos tributarios que gravan la vivienda. Sin embargo, fue tajante con las subvenciones: «Hay gente que se esconde detrás de una insolvencia que no es real o bien la gente que lo necesita no recibe esa ayuda hasta unos años después». Además, insistió en que el problema que tienen los jóvenes es la imposibilidad de ahorrar la entrada, por lo que hizo hincapié en la responsabilidad de los poderes públicos de facilitar esta cuestión.

Por su parte, el CEO de Aedas, David Martínez, habló de que «hay espacio para el optimismo», aunque también coincidió en el agotamiento de compradores de reposición y la dificultad de acceso por parte de los más jóvenes. «Es un momento para la prudencia a la hora de comprar suelo y de hacer planes de negocio», afirmó. Martínez destacó como uno de los principales problemas y retos de sector la escasez de mano de obra. «Ya nadie se quiere subir a un andamio», soslayó. Ante esta situación, cree que la salida es optar por nuevos métodos de construcción.

En su caso, está desarrollando la construcción por módulos, una fórmula innovadora en la que las viviendas se construyen a partir de una base rectangular de hormigón y que se va completando en distintas fases, ensamblando las piezas e instalaciones. Según indicó, a su compañía le está costando encontrar socios valencianos que quieran apostar por esta fórmula, ya que, según indica, requiere una inversión y un esfuerzo que muchos no están dispuestos a hacer «por miedo». «Están muy frescas las cicatrices de la crisis y los industriales valencianos sólo hacen proyectos pequeños, de una calidad espectacular, pero pequeños para el volumen que nosotros buscamos», expresó.

Por otro lado, el director de la promotora inmobiliaria AQ Acentor, Miguel López, habló de su proyecto Turianova, un proyecto residencial y terciario junto a la Nueva Fe, comercializado por Olivares. Según dijo, espera tener en un mes la licencia para construir el nuevo barrio. «Estamos ya con las obras de suelo y esperamos tener la licencia para construir las viviendas en un mes. La idea es tener la promoción lista para ser ocupada en dos años», indicó el empresario. El proyecto cuenta con 1.300 viviendas y una parcela terciaria de 75.000 metros, donde se quieren combinar servicios sanitarios, educativos y/o deportivos, con oficinas comerciales.

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