La Comunitat encabeza los desahucios de viviendas en España

La Comunitat encabeza los desahucios de viviendas en España
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Una de cada cuatro ejecuciones hipotecarias en el país han sido en territorio valenciano y corresponden en su mayoría a las viviendas compradas en pleno boom inmobiliario

ELÍSABETH RODRÍGUEZValencia/Madrid

Los efectos de la crisis económica aún azotan a miles de familias valencianas, que en 2018 sufrieron los desahucios iniciados años atrás. La Comunitat registró el mayor número de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas el pasado año con un total de 5.242 certificaciones, un 0,40% más que el año anterior, de las que 1.456 correspondieron a personas físicas y 3.786 a personas jurídicas, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE)

La valenciana fue la segunda autonomía en embargos tras el impago de una hipoteca sobre fincas al contabilizar 10.076 certificaciones, el 0,53 % más que el año anterior. Estos datos se deben a que la mayoría de desahucios y ejecuciones corresponde a viviendas compradas entre 2005-2008, en pleno boom inmobiliario, periodo en el que la Comunitat fue la segunda con más operaciones de compraventa al registrar cerca de 500.000 transacciones.

«Estos datos demuestran que los salarios no han subido y las condiciones de acceso a la hipoteca se han endurecido. Eso explica que la mayoría de las ejecuciones correspondan a viviendas compradas entre 2005 y 2007», afirma el director de estudios de Pisos.com, Ferrán Font, quien incide en que «no todas las ejecuciones hipotecarias terminan en desahucio».

En el conjunto nacional las ejecuciones hipotecarias (embargos de una propiedad para su venta) tras el impago de una hipoteca subieron un 1,6 % en 2018 respecto a un año antes, hasta situarse en 53.857, de las cuales 6.523 fueron sobre viviendas habituales, un 40,7 % menos que en el ejercicio anterior.

De estas 53.857 ejecuciones hipotecarias iniciadas sobre el total de fincas en 2018, un 48,1 % correspondió a ejecuciones hipotecarias de viviendas. Asimismo, el INE destaca que 2.389 viviendas de personas físicas con ejecución hipotecaria iniciada no eran residencia habitual de los propietarios, un 30,4 % menos.

El INE señala que un 73,2 % de las viviendas de personas físicas con ejecución hipotecaria (6.523) fueron viviendas habituales en propiedad, un 40,7 % inferior a 2017, y 2.389 viviendas de personas físicas con ejecución hipotecaria iniciada no eran residencia habitual de los propietarios, un 30,4 % menos.

En cuanto al estado, un 20,3 % de las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas fue sobre nuevas, y un 79,7 % sobre usadas. En concreto, el número de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas nuevas aumentó un 10,6 % respecto al año anterior, mientras que el de usadas bajó un 10,1 %.

Respecto a la antigüedad de las hipotecas, un 22,7 % de las ejecuciones hipotecarias iniciadas sobre viviendas correspondió a hipotecas constituidas en 2007, un 13,7 % a hipotecas constituidas en 2006, y un 13,6 % a hipotecas de 2008. De este modo, el periodo 2005-2008 concentró el 57,2% de las ejecuciones hipotecarias iniciadas en 2018.

Por comunidades autónomas, Andalucía (10.123), Comunitat Valenciana (10.076) y Cataluña (8.841) fueron las que contaron con el mayor número de certificaciones por ejecuciones hipotecarias sobre el total de fincas en 2018, y País Vasco (261), Comunidad Foral de Navarra (342) y Baleares (802), las que menos.

Asimismo, Comunitat Valenciana (5.242), Andalucía (5.154) y Cataluña (4.561) registraron el mayor número de ejecuciones sobre viviendas, y País Vasco (97), Comunidad Foral de Navarra (173) y Baleares (387), tuvieron los menores.

En cuanto a los datos del último trimestre del año, el número de inscripciones de certificaciones por ejecuciones hipotecarias iniciadas en los registros de la propiedad en el cuarto trimestre de 2018 fue 15.666, lo que supone un 61,8 % más que el trimestre anterior, y un 23,4% más que en el mismo trimestre de 2017.

Entre las viviendas de personas físicas con ejecución hipotecaria, 1.551 eran habituales en propiedad (un 28,9 % menos que en el mismo trimestre de 2017) y 586 no eran residencia habitual de los propietarios (un 24,3 % menos).