Turismo gana a Airbnb el pulso por los pisos turísticos

R. E.

valencia. El juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de Valencia ha desestimado el recurso de la plataforma de alquiler turístico Airbnb contra la sanción de 30.000 euros que le impuso Turisme Comunitat Valenciana por publicitar y comercializar online alojamientos sin hacer constar el correspondiente número de registro.

La empresa solicitaba la nulidad de la resolución sancionadora pero los tribunales han vuelto a dar la razón a la Generalitat, como ya había ocurrido en tres casos anteriores, según informó la administración. En noviembre de 2017, el juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Valencia desestimó el recurso de Homeaway, sentencia que se repitió hace un año con Rentalia y el mes pasado, con Windu.

El secretario autonómico de Turisme, Francesc Colomer, valoró esta cuarta resolución judicial, al entender que les reafirma «en la lucha contra la competencia desleal y la oferta no reglada en el sector turístico».

«Es una buena noticia que nos anima a continuar conjurándonos contra el fenómeno del intrusismo», dijo, con el aviso de que seguirán «abriendo expedientes a todas aquellas plataformas que no subsanen sus prácticas irregulares y sigan comercializando viviendas sin registro». Al respecto, apuntó que «las grandes plataformas de alquiler de viviendas turísticas globales que operan por internet deben acatar sus responsabilidades ante las graves consecuencias de una economía sumergida que perjudica al sector».

En los últimos cuatro años se han registrado cerca de 50.000 nuevas viviendas, según Colomer, que instó a «entender que el consumidor debe escoger un alojamiento reglado, que es el que garantiza derechos».