El turismo desestacionalizado riega los hoteles valencianos con casi 900.000 viajeros en octubre
El calor, la masificación y los precios provocan que cada vez más personas guarden parte de sus vacaciones para después del verano y dejan cifras récord en la Comunitat
Conseguir que haya turistas más allá del verano es el objetivo que tiene marcado entre ceja y ceja el sector hotelero de la Comunitat. Tras ... la siempre robusta campaña de los meses de junio, julio y agosto, donde la región registra los picos más altos de visitantes que se alojan en alguno de los establecimientos, el foco está ahora puesto en extender el crecimiento a los meses de menor afluencia. O lo que es lo mismo, desestacionalizar el turismo. Y de momento va en la buena senda. Tanto el mes de septiembre como el mes de octubre han batido el récord de visitantes, así que cada vez son más los que acuden a uno de los alojamientos repartidos por la región.
Los viajeros que llegaron a la Comunitat tanto en septiembre como en octubre están cada vez más cerca del millón. En concreto, en el primero de estos meses llegaron 942.000 personas, mientras que en el segundo, 883.000, lo que supone un crecimiento de alrededor del 5% respecto a 2024 en ambos casos, según los datos de la encuesta de ocupación hotelera, publicada por el Instituto Nacional de Estadística hace unos días. Estas cifras consolidan la tendencia alcista que se arrastra desde el 2021, año todavía marcado por las restricciones de la pandemia de covid-19.
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El difícil equilibrio entre industria y turismo
Más que absorber el turismo veraniego, lo que está ocurriendo es que ha aumentado el número de viajeros, por lo que no hace falta redistribuir las partes del pastel, sino que este es cada vez más grande. De hecho, el verano de este año también batió récord de ocupación hotelera, con una media del 85% de camas reservadas.
Estas cifras son «fundamentales» para el sector, no solo por la parte del negocio y de los beneficios, sino por las mejores condiciones laborales que se les otorgan a los trabajadores, según comenta el presidente de la Asociación Empresarial Hostelera y Turística de la Comunidad Valenciana (Hosbec), Federico Fuster. «Es difícil que la gente quiera trabajar si no hay estabilidad y trabajo durante la mayoría de los meses del año. Necesitamos poder ofrecer temporadas laborales que no sean tan cortas», argumenta.
Evolución de la ocupación hotelera en los últimos 20 años
La evolución del turismo en los meses de septiembre y octubre en la última década refleja un crecimiento progresivo, únicamente interrumpido por los dos años afectados por la pandemia de covid-19. Así, en la última década, el número de viajeros en estos dos meses ha crecido un 24%, pasando de 1,4 millones a 1,8. Y, si se echa la vista más atrás, el incremento respecto a 2005 ha sido del 37%, ya que, en aquel año, hubo 1,1 millones de visitantes que pasaron por los hoteles de la Comunitat.
La directora del máster en Dirección y Planificación del Turismo de la Universitat de València, Rosa Maria Yagüe, coincide en la importancia de desestacionalizar el turismo para que no se concentre todo en verano. Además, apunta a varios motivos que justifican este giro, tales como la masificación turística que se produce en algunas ciudades y que llega a incomodar a los residentes de los municipios en ocasiones o el elevado precio que se impone en verano.
También el calor cada vez más acuciante, como consecuencia del cambio climático, es otra de las razones que arguye Yagüe. «Aunque las cifras todavía no muestran un descenso, es un problema que se puede percibir a medio plazo», esgrime.
Este cambio de verano al otoño es posible, recuerda Yagüe, siempre y cuando no haya hijos de por medio, ya que las vacaciones del colegio y del instituto condicionan la posibilidad de apostar por otras fechas. «Antes se viajaba más días, pero menos veces al año. Estaba más concentrado. Ahora, en cambio, hay más escapadas de fin de semana», apunta Fuster.
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