El Consell dejó perder 235 millones de euros en ayudas para desempleados el año pasado

Un usuario en una oficina de Labora (antiguo Servef) en Valencia. /Irene Marsilla
Un usuario en una oficina de Labora (antiguo Servef) en Valencia. / Irene Marsilla

El PP culpa a la «nefasta gestión y planificación» de la Generalitat del retraso para convocar las subvenciones que impide aprovechar los fondos

LAURA PAVÍAValencia

El Consell dejó perder 235 de los 574 millones de euros presupuestados para ayudas a los desempleados valencianos el año pasado, como consecuencia de los retrasos en la publicación de las convocatorias. Así lo trasladó ayer a este periódico el portavoz de empleo del PP en Les Corts, Juan Carlos Caballero, a partir de los datos de la liquidación del presupuesto de Labora (antiguo Servef), publicados por la propia Generalitat.

Caballero compareció en rueda de prensa para abordar la situación del empleo en la Comunitat y reprochó al Consell que haya desaprovechado fondos públicos que, a pesar de estar presupuestados, no se invirtieron en políticas de empleo.

En este sentido, criticó que en la pasada legislatura se perdieron 1.700 euros por desempleado por la demora del Gobierno valenciano para tramitar este tipo de ayudas. Se trata, dijo, de un dinero que «se ha tirado a la basura», algo especialmente grave teniendo en cuenta «el índice de desempleo que tenemos».

En lo que va de año, la Generalitat apenas lleva seis millones invertidos en ayudas a los desempleados, de un presupuesto total de casi 200 millones. Para el PP, esto es resultado de la «nefasta gestión y planificación» de la Generalitat, que provoca que haya ayudas que «no llegan a salir» y que convoque las subvenciones con un retraso que impide que se ejecuten a tiempo.

Por otro lado, criticó que «mientras otras comunidades se preparan para afrontar una recesión económica», desde el Consell ultiman un recorte de más de 500 millones en gastos de las partidas de inversión no ejecutadas. En este sentido, desde el PP advierten de que este recorte afectará al empleo y exigen que «no toquen ni un solo euro» de las políticas destinadas a este ámbito.

Juan Carlos Caballero critica el recorte de 500 millones en inversión y exige a Puig que no afecte al empleo

Caballero también criticó que 138 cargos del Consell «estén de vacaciones» en un escenario que destaca por la «salud crítica de la economía valenciana». Acusó al Consell de «pasividad» y denunció que, durante la legislatura pasada, «podían permitirse el lujo de no trabajar porque el Partido Popular había dejado una autopista de creación de empleo», pero que «no podía durar toda la vida».

Para Caballero, «Puig ha consolidado un modelo ineficaz que lastra las oportunidades de los desempleados valencianos» y su gestión «genera inseguridad empresarial y ahuyenta a los inversores«.

El diputado autonómico lamentó que, en vez de ofrecer «seguridad jurídica y certidumbre a los inversores y a empresas para que contraten, se permiten amenazarles con la tasa turística, con los peajes en las autovías y con el bloqueo de infraestructuras estratégicas como la ampliación del puerto de Valencia».

En este punto, alertó de que la economía de la Comunitat está en una situación «crítica», como muestra la caída del 3,25% en la compraventa de viviendas, del 2,83% de la producción industrial, del 5% en la producción de bienes de consumo o del 11% en la matriculación de turismos.

Y añadió que, en paralelo, crecen un 13% los concursos de acreedores de empresas y también la morosidad de la Generalitat con los autónomos y proveedores, y la Comunitat es la segunda autonomía «más morosa». También alertó del aumento del paro en 10.700 personas en junio, a pesar de tratarse de una época turística.

«Un infierno fiscal»

«Tenemos todas las papeletas para que la peor parte de la recesión que se avecina se cebe con la Comunitat», alertó Caballero. Según dijo, Madrid, Andalucía o Murcia «ya están preparando rebajas fiscales para estimular la creación de empleo, y en cambio Puig lo critica y sólo habla de subir aún más los impuestos, para hacer de la Comunitat un infierno fiscal mientras hace recortes».

Por ello, el responsable popular de empleo reclamó a Puig que convoque un pacto por la estabilidad económica y del empleo, en el que «tanto la administración, como los partidos políticos y los agentes sociales acuerden un plan de choque ante una probable recesión económica«.