La tensión en Oriente Medio pone en alerta a los principales sectores exportadores

Visitantes de un stand de la feria de la cerámica Cevisama. / Irene Marsilla
Visitantes de un stand de la feria de la cerámica Cevisama. / Irene Marsilla

Cerámica, constructor, mueble, artículos para el hogar y tecnologías intermedias tienen más riesgo de sufrir el impacto en la Comunitat

Á. M.

Valencia. La escalada de la tensión que se ha producido en Oriente Medio ante los intentos de asalto desde la franja de Gaza contra la frontera de Israel, el ruptura del acuerdo nuclear con Irán por parte de EE UU y la decisión de Donald Trump de trasladar la embajada de su país desde Tel Aviv a Jerusalem ha azotado un avispero de la política intencional que no deja de zumbar desde hace más de 70 años.

En este contexto, son muchas las empresas valencianas que están viendo la evolución de los acontecimientos con preocupación por mucho motivos, pero también por el de la economía de sus empresas. Sólo en 2017, la exportación a Oriente Medio desde la Comunitat Valenciana sumó 1.331 millones de euros, tras un casi inapreciable ascenso del 0,84% desde 2016. Los principales sectores en el terreno son el cerámico y la construcción, además de los artículos del hogar y hábitat y las llamadas tecnologías intermedias, como los tratamientos postcosecha.

Son los responsables de empresas de estos sectores los que manifiestan más preocupación. Además, la Cámara de Comercio de Valencia cataloga en su informe anual sobre 2017 como hay economías en expansión en esta zona para los productores valencianos, como es el caso de Israel, con 224 millones de euros en exportaciones tras un aumento de un 12,9% anual; Líbano, con 123 millones y un crecimiento del 4,44%; y Jordania, con 118 millones, pese a caer un 13,67%.

Permanecer en tiempos difíciles es muy valorado en estos países cuando la situación se recupera

A estos datos hay que sumarle la relevancia de Arabia Saudí (con 319 millones de euros) y Emiratos Árabes Unidos (281 millones de euros), así como las posibilidades de Catar, a pesar de que con el conflicto que mantiene esta última y la primera se ha recortado casi un 6% las ventas a aquellos mercados.

El director del área internacional de la institución cameral, Vicente Mompó, destaca como el Estado hebreo y diversos de la zona son mercados nicho, con mucho potencial, pero que cuentan con la dificultad de convivir con una situación de conflicto histórica. Es lo mismo que Irán, con el hay valencianos que ya comerciaban durante el embargo internacional con los escasos productos permitidos.

En todo caso, Mompó destaca que permanecer en estos países en momentos difíciles es muy valorado cuando llegan los periodos de recuperación y se traduce en una fidelización enorme. Por contra, aunque la diplomacia española está en la línea Bruselas de oponerse a los movimientos que disparen la tensión, las empresas con implantación en países musulmanes y Estados Unidos se pueden encontrar en la disyuntiva de tener que elegir entre un mercado u otro. Pese a todo, Mompó entiende que habrá que esperar entre tres o cuatro meses para apreciar realmente el impacto de la situación.

 

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