Tecnología valenciana en Ford para evitar paradas con coste millonario

Maquinaria de la planta de Ford en Almussafes. / lp
Maquinaria de la planta de Ford en Almussafes. / lp

Nunsys virtualiza los ordenadores de control de Almussafes para seguir utilizando sus programas sin depender de equipos obsoletos

INÉS HERRERO VALENCIA.

Convertir los ordenadores de control de Ford en máquinas virtuales, alojadas en nuevas plataformas de servidores, que permitan sustituir equipos obsoletos causantes de costosas paradas inesperadas de la producción sin asumir cuantiosas facturas del fabricante. Con esa promesa de abaratar costes, en una industria que los mira con lupa como la automoción, la tecnológica valenciana Nunsys se convirtió en proveedora europea de Ford.

Esta solución, consistente en la virtualización de los sistemas de control, alarga a diez años la vida del software responsable de que cada pieza del engranaje cumpla su función en el momento preciso para que la fabricación de vehículos no se interrumpa. Tras el estreno en Almussafes, en Nunsys preparan sus maletas para implantar esa tecnología en la planta de Rumanía.

Según explica Roberto Milán, director de Industria 4.0 y Transformación Digital de Nunsys, se trata de un servicio implantado ya en Gas Natural, ArcelorMittal o Saggas que permite evitar paradas inesperadas, causadas por fallos rudimentarios de los equipos de control, y cuyo coste alcanza los tres millones de euros por hora en plantas como Ford.

La firma fundada por Paco Gavilán hace una década es proveedora europea del grupo automovilístico

La empresa duplica virtualmente los ordenadores para poder seguir utilizando los programas que controlan las máquinas sin el riesgo de que un equipo obsoleto dé al traste con las previsiones de costes. Y a un precio hasta doscientas veces inferior al que implica encargar nuevos equipos de control al fabricante.

«Sustituir los ordenadores antiguos no es posible en la mayoría de las ocasiones porque esas aplicaciones o sistemas operativos ya no pueden ejecutarse en equipos actuales», explican desde Nunsys, fundada hace una década por Paco Gavilán.

Ante ese panorama, los fabricantes suelen ofrecer a sus clientes industriales un cambio de los ordenadores, unido a una nueva versión de las aplicaciones, que implica a menudo cambios en el sistema de control. En vista de que el coste de esas operaciones «es muy elevado y totalmente desproporcionado respecto a la necesidad de sustituir dichos PC obsoletos», desde Nunsys optaron por duplicar esos ordenadores de control en máquinas virtuales, instaladas en nuevas plataformas de servidores, con la ventaja de la independencia del equipo físico.

De ese modo, en empresas como Ford o Saggas dejan de estar «atados a un hardware específico» y pasan a depender de máquinas virtuales que «amplían el ciclo de vida del software a más de diez años».

Gracias a proyectos como esa virtualización de sistemas industriales, Nunsys cumplió una década de historia con previsiones de superar los 25 millones de euros de facturación y una plantilla de cerca de 400 profesionales, ingenieros informáticos y de telecomunicaciones, con una amplia experiencia en el sector de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). La empresa cuenta con unos 2.000 clientes en toda España y quince oficinas distribuidas en territorio nacional.

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