Los sueldos de los valencianos crecen un 37% menos que el coste de la vida en los últimos 10 años

La factura de la crisis se ceba con el poder adquisitivo de los trabajadores, mermado por el encarecimiento de los bienes y servicios

ELISABETH RODRÍGUEZ

Salarios más altos, pero más pobres. Ese es el resumen de la realidad económica de la mayoría de los trabajadores en España y, por ende, en la Comunitat después de diez años desde que estallara la crisis. En concreto, los sueldos de los valencianos han crecido un 37% menos que el coste de la vida de esta última década y, eso, teniendo sólo en cuenta el salario medio que, como se sabe, no representa de manera exacta a la mayoría de la población.

Por un lado, el salario medio bruto en la región se sitúa en 1.743,67 euros, según los datos más recientes del INE, referentes al segundo trimestre de este año. En el mismo periodo en 2008, el salario se situó en 1.629,46 euros. Es decir, la remuneración de los valencianos ha crecido un 7% entre el segundo trimestre de 2008 y el de este año. Cabe añadir que la retribución media valenciana en 2018 está 200 euros por debajo del conjunto nacional, donde la cantidad media es de 1.951,81 euros brutos mensuales.

Sin embargo, esa evolución al alza no ha conllevado un incremento del poder adquisitivo, que se ha visto mermado ante el encarecimiento de los bienes y servicios. En concreto, el Índice de Precios de Consumo (IPC), se ha elevado un 11,2% desde junio de 2008 y junio de 2018. De este modo, el incremento de los salarios ha sido una tercera parte menor que el coste de la vida.

A esto hay que sumar, además, que el número de ocupados ha disminuido respecto al inicio de la crisis. En concreto, la Comunitat tenía registradas 2.235 personas ocupadas en el segundo trimestre de 2008 frente a las 2.051 del mismo periodo este año -momento del que se tienen los últimos datos salariales-.

Esta pérdida de poder adquisitivo tiene su reflejo en el plano empresarial, según Ricardo Miralles, director de Economía y Análisis de la Confederación Empresarial de la Comunitat (CEV). «No debemos olvidar que, al tiempo que los trabajadores perdían poder adquisitivo, miles de empresas tuvieron que cerrar. La crisis arrasó con 215.000 mercantiles y hundió la rentabilidad de todo el sector productivo», explica Miralles, quien resalta que a día de hoy el 40% sigue en pérdidas.

En ese sentido, el experto destaca que estos años de crisis no sólo han supuesto caídas de poder adquisitivo sino también pérdida total o parcial del patrimonio de miles de empresarios. «Con todo, la CEV viene insistiendo en que ha llegado el momento de subir los salarios para recuperar, precisamente, esas pérdidas de poder adquisitivo de los trabajadores», afirma Miralles para después añadir que dicha mejora debe estar acompasada por incrementos de productividad para no deteriorar la competitividad de las compañías.

Las remuneraciones, con lupa

Para acercarse más a la realidad salarial, el INE extrae el denominado salario mediano, que divide al número de trabajadores en dos partes iguales, los que tienen un salario superior e inferior. Hace unos días, el instituto publicó este dato actualizado, relativo al cierre del ejercicio 2017 en base a la Encuesta de Población Activa (EPA).

En concreto, a nivel nacional, se situó en 1.590 euros brutos mensuales -la Comunitat suele registrar 200 euros menos por norma-. Es decir, 4,2 euros menos que en 2016 y casi 300 euros menos que el salario medio de 2017 -1.889 euros-. Con este recorte, el salario mediano encadena tres años de descensos, ya que en 2015 bajó por primera vez en varios ejercicios. En 2012, el salario mediano era de 1.579 euros brutos al mes y escaló en años siguientes hasta cerrar 2014 en 1.602 euros. En 2015 la tendencia se invirtió y se situó por debajo de los 1.600 euros brutos al mes.

Limpieza tras la celebración de Nochevieja en Valencia.
Limpieza tras la celebración de Nochevieja en Valencia. / Juan J. Monzó

Por lo que respecta a la distribución, el 30% de los asalariados ganaron menos de 1.230 euros brutos al mes en 2017, mientras que el 40% obtuvo remuneraciones de entre 1.230 y 2.136 euros brutos mensuales y el 30% restante cobró un sueldo superior a 2.136 euros. De acuerdo con esta estadística, el 20% de asalariados ganaron menos de 1.001,8 euros brutos. De ellos, en torno a 1,57 millones en España obtuvo menos de 717 euros.

Por sexos, el 15,1% de las mujeres ganaron menos de 717 euros brutos mensuales el año pasado y el 13% percibió un sueldo bruto de entre 717 y 1.001 euros al mes. En los hombres, estos porcentajes descienden hasta el 5,3% y el 7,3%, respectivamente.

Las remuneraciones medias más bajas se registraron en los trabajos del hogar como empleadores de personal doméstico -776 euros brutos mensuales-, en agricultura -1.205 euros- y en la hostelería -1.211 euros-. Por contra, los más elevados correspondieron a las actividades financieras y de seguros -3.371 euros brutos al mes-, suministro de energía eléctrica -3.193,2 euros- e información y comunicaciones -2.548 euros-.

LAS CIFRAS

1.743
euros es el salario medio de los valencianos en el segundo trimestre de este año.
11,2 %
es el incremento que ha registrado el IPC respecto a hace diez años, cuando estalló la crisis.
7 %
es la evolución del salario medio en la Comunitat en el segundo trimestre respecto al de 2008.

El consumo se resiente en la Comunitat

Como bien se sabe, la venta de automóviles es un indicador clave de la salud económica de los consumidores. En los últimos diez años, las matriculaciones en la Comunitat han caído un 24%, según los datos extraídos de la Dirección General de Tráfico (DGT) y de la patronal de los concesionarios Faconauto. En concreto, a cierre de 2008, se registraron 180.666 ventas en la región mientras que en 2017 el total fue de 137.068 matriculaciones.

Del mismo modo, la venta de inmuebles es otro de los signos vitales de una economía. Así, la compra de viviendas en esta última década se ha resentido un 6,5% al pasar de 73.153 operaciones en 2008 a 68.685 a cierre de 2017 en la Comunitat, tras pasar un profundo valle.

A ello se suma el incremento que en los últimos años se está registrando en el precio del mercado inmobiliario, donde la compra se ha convertido en una opción más económica que el alquiler. Sin embargo, el estrecho margen de ahorro de muchos trabajadores les impide poder hacer frente a la entrada de una vivienda, por lo que se ven abocados a soportar las subidas de los arrendamientos. En ese sentido, en septiembre, el precio del piso tipo de alquiler en la Comunitat subió un 1,77%, al llegar a los 783 euros mensuales, según pisos.com.