Sólo el 31% de las empresas familiares tiene consejo de administración

Expertos animan a las compañías a captar talento externo y buscar financiación alternativa en Bolsa e inversores internacionales

E. R.

valencia. Únicamente el 31% de las empresas valencianas familiares tiene consejo de administración, mientras que en el caso de las no familiares ese porcentaje se eleva al 44%, según un informe del Observatorio GECE, impulsado por Bankia y el IVIE.

En general, las empresas de la Comunitat confían en menor medida en el uso de este órgano de gobierno ya que, a nivel nacional, son el 36,6% de las empresas familiares y el 53,8% de las no familiares las que cuentan con él. Según explica el estudio, el predominio de la figura del administrador único en las empresas familiares valencianas indica que no abunda la diversidad de perspectivas y la dación de cuentas ante terceros en los órganos de gobierno. Sin embargo, el interés por incorporar un modelo de gobierno más abierto aumenta en el caso de las compañías familiares más competitivas.

Por otro lado, dos expertos animaron ayer a las compañías familiares a captar talento externo y a buscar financiación alternativa a la bancaria, como, por ejemplo, en el mercado bursátil o a través de inversores internacionales. «Es un error tratar de satisfacer todas las funciones de la empresa con el árbol genealógico», explicó a este periódico el presidente de Analistas Financieros (AFI), Emilio Ontiveros, antes de su conferencia organizada por el Instituto Valenciano de la Empresa Familiar (Ivefa).

Ontiveros, junto a Pablo Guijarro, socio de AFI, invitó a las compañías a buscar inversión externa, pese a los recelos sobre el control que presentan en general. Para estas firmas, acudir a este tipo de financiación es más difícil por la posible erosión del control empresarial, pero para evitarlo pueden reforzar el control interno manteniendo el 51% de la empresa o mediante acuerdos de sindicación en los procesos de toma de decisión. «Sería un error sacrificar las posibilidades de crecimiento y modernización por los recelos sobre la pérdida de control», afirmó Ontiveros.