Sabadell ve difícil cobrar por los depósitos y CaixaBank lo descarta

El consejero delegado del Banco Sabadell Jaime Guardiola. / EFE
El consejero delegado del Banco Sabadell Jaime Guardiola. / EFE

El aviso de mayores rebajas de los tipos de interés del BCE hace advertir a las entidades que se está ante «un nuevo paradigma»

J. M. C. / A. M. / MADRID / VALENCIA

Apenas un día después de que el Banco Central Europeo (BCE) apuntara que podría iniciar una nueva senda de rebaja de tipos de interés a partir de septiembre, los directivos de los dos bancos que presentaron ayer sus resultados negaron que sus entidades vayan a cobrar dinero a los clientes particulares por sus depósitos ante el mantenimiento de las políticas monetarias. El consejero delegado de Banco Sabadell, Jaime Guardiola, afirmó que «la tendencia» de la banca pasará por cobrar por los depósitos de los clientes, en vez de remunerarles con intereses. «Estamos ante un nuevo paradigma», indicó, aunque quiso matizar que le parece «difícil» que las entidades lleguen a pedir dinero a los particulares.

Por lo que sí apuesta es por que el sector aplique esos costes a la tesorería de sus clientes de grandes empresas. «Por ahora, solo esta cobrando en el sector institucional», afirmó. «No está pasando en el corporativo pero tiene que acabar pasando», en su opinión. En cualquier caso, Guardiola considera que para que se dé esa circunstancia debe «suceder de forma sincrónica en todo el mercado» y no solo por parte de una entidad que actúa de forma unilateral.

En el primer semestre del año, Sabadell ha registrado un beneficio neto de 532 millones de euros, frente a los 121 millones que ganó en el mismo periodo de 2018. Las cuentas acumulan así un crecimiento del 341% por las menores provisiones que ha tenido que realizar, así como por la ausencia de costes extraordinarios de la migración tecnológica de su filial británica TSB en el ejercicio anterior, que provocaron una importante crisis.

Impacto del último ERE

Por su parte, el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, se pronunció sobre las nuevas vías de rentabilidad ante las políticas del BCE, pero aclaró que no quieren cargar con intereses negativos para los ahorradores, sino gracias a otras vías de negocio. CaixaBank obtuvo un beneficio de 622 millones hasta junio, un 52,1% menos que el mismo periodo del año anterior, fundamentalmente por el gasto de 978 millones para afrontar el ERE que permitirá 2.023 extinciones voluntarias.

Ante la posibilidad de nuevos despidos, Gortázar apuntó que no prevé que se repita algo similar de 2019 a 2021. «En un entorno difícil tenemos que seguir buscando ahorros y nuevas vías de ingresos y confío en que más allá de 2021 tampoco creo que lo hagamos», indicó. Sobre la situación política, Gortázar puso a la entidad «a disposición del Gobierno en funciones para colaborar en lo que corresponda a su responsabilidad». El directivo reconoce que «la falta de gobierno no es una buena noticia», pero está convencido de que los políticos «trabajarán para poner remedio a esa situación» en las próximas semanas.

En todo caso, Gortázar no ha querido valorar que se pueda terminar en una nueva convocatoria electoral e insistió en que confía en un acuerdo, que considera que es «su deber», aunque no haya salido «en la primera oportunidad».