El repunte de tráfico en el Puerto tras la huelga de la estiba satura los accesos a la instalación

Camiones esperando para acceder al Puerto de Valencia en la jornada de ayer. / JUAN J.MONZO
Camiones esperando para acceder al Puerto de Valencia en la jornada de ayer. / JUAN J.MONZO

Las navieras están advirtiendo a sus clientes de retrasos de hasta una semana en la entrega de la carga afectada por las movilizaciones

Á. MOHORTE VALENCIA.

A destajo. Así fue la actividad logística en el Puerto de Valencia ayer, la primero de las dos jornadas sin huelga de la estiba esta semana. Casi 10.000 camiones circularon por la instalación, según fuentes empresariales, frente a los 6.000 de un día normal. La razón está en la concentración de las entregas ayer y el próximo jueves para evitar que los camiones pasen por la zona portuaria en los días de movilización, como recomendaron las patronales del transporte para evitar tener que lamentar incidentes.

Sin embargo, esta acumulación de operaciones, que se mantuvo hasta las 23:00 al ampliarse tres horas la actividad de las terminales de Maersk, Noatum y MSC, generó congestión de tráfico en la CV-30 a lo largo del día, especialmente cuando a los camiones se unían a los valencianos que iban o volvían de sus trabajados por esa vía.

A primera hora de la mañana la cola de camiones llegó a superar los dos kilómetros, al paralizarse los trabajos de estiba en el puerto de 8:00 a 9:00 por una asamblea de trabajadores. Esto hizo que la Autoridad Portuaria de Valencia cerrara el acceso sur para evitar la congestión del interior de la infraestructura. Salvo estos problemas, el día de ayer transcurrió sin incidentes, a pesar del tráfico intenso.

Sin embargo, esto no significa que la movilización resulte inocua para el negocio marítimo y, por extensión, para la economía valenciana. De hecho, fuentes portuarias señalan que diversas navieras han comunicado a sus clientes que prevean retrasos de una semana en la entrega de su cargar procedentes de los puertos españoles.

Y es que, a la jornada del lunes y a la de hoy, hay que sumarle los paros en horas impares los días 9, 19, 21 y 23 de junio, mientras que para el miércoles 14 está prevista una huelga ininterrumpida de 48 horas, desde las 8 de la mañana hasta la misma hora del viernes 16. Esto sólo puede cambiar si los sindicatos deciden desconvocar las jornadas de huelga, algo que no se prevé, por el momento.

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, insistió ayer en Barcelona en que es «imprescindible» que los sindicatos de estibadores y la patronal Anesco se sienten a negociar para lograr un acuerdo lo antes posible. De la Serna advirtió que, en caso contrario, las empresas navieras pueden derivar sus tráficos fuera de España, una situación que podría convertirse en permanente si el conflicto se prolonga.

Condiciones inasumibles

Por su parte, Anesco apeló hoy a la «responsabilidad» de las organizaciones sindicales de estibadores para que «retomen el diálogo y desconvoquen» la huelga. Además, ha denunciado que se continúan produciendo «intencionadas bajadas de rendimientos» o 'marcha lenta'.

Sobre el tema más polémico de la negociación, la patronal señaló que la petición de subrogación convencional «no debe ser el motivo» de la convocatoria de huelgas ni de las diferentes medidas de presión en los puertos españoles. Sin embargo, en cuanto a la subrogación de los futuros trabajadores que se incorporen en adelante a la profesión de estibador portuario, Anesco ha reiterado que no existe acuerdo.

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