El puerto, colapsado por la resaca del festivo

Atascos en los accesos al puerto de Valencia registrados ayer. / juan j. monzó
Atascos en los accesos al puerto de Valencia registrados ayer. / juan j. monzó

Los transportistas de contenedores critican los cortes sufridos y la deficiente información tras negarse las terminales a abrir dos horas antes

I. H.VALENCIA

Los peores pronósticos de la Asociación de Empresas de Logística y Transporte de Contenedores (ELTC) se cumplieron ayer, en forma de «accesos colapsados» y «largas colas» en torno al puerto de Valencia por la carga de trabajo acumulada en el festivo de la víspera.

Desde la entidad advirtieron el lunes de que se avecinaba «un día complicado, provocando largas colas, retrasos o el cierre de los accesos» por la inactividad de las terminales el martes, con motivo de la celebración de la Virgen del Carmen.

En vista de lo sucedido en otras ocasiones y teniendo en cuenta que las empresas y transportistas trabajaban con normalidad el martes, aunque sin poder coger ni dejar mercancía en las terminales, desde ELTC pidieron adelantar dos horas la apertura, de las ocho a las seis, pero las terminales se negaron a hacerlo.

Llegado el momento de comprobar si los transportistas tenían motivos para solicitar esa medida extraordinaria a la estiba, el puerto amaneció con los accesos colapsados por los camiones que aguardaban su turno para entrar al recinto.

A las ocho y cuarto, las largas colas registradas en ese punto llevaron a la Policía Portuaria a cerrar la entrada para camiones con destino a la terminal CSP Iberian Valencia, donde se agravó la situación por un fallo informático en el sistema de emisiones. Desde la Autoridad Portuaria de Valencia informaron a Efe de que el cierre motivó una gran afluencia de camiones al resto de terminales de contenedores.

De hecho, recomendaron a los camioneros que no accediesen a esa zona hasta que se normalizase el tráfico en la V-30 para evitar mayores retenciones, que en ese momento rondaban los tres kilómetros.

A partir de las diez de la mañana, esas dificultades se extendieron a las otras terminales, MSCTV y APM, e hicieron que se generalizase la prohibición de acceso a cualquier camión que pretendiera entrar en el recinto portuario, según señalaron desde ELTC en un comunicado.

Desde la Asociación de Empresas de Logística y Transporte de Contenedores criticaron asimismo la «deficiente gestión de la información por parte de los responsables» de las instalaciones durante esa difícil jornada. Según explican, contrastar las novedades que se iban produciendo a raíz de los reiterados cierres del puerto fue «una auténtica odisea».

Por este motivo, tras sufrir las consecuencias de capear la resaca del festivo en las terminales sin adoptar medidas para evitar colapsos, los empresarios insistían en que «no tiene ningún sentido que, conociendo de antemano el problema que iba a producirse, no haya nadie con la capacidad necesaria para hacer algo por solucionarlo», molestos por tener que «asumir los errores de otros».

«Los transportistas únicamente pretendemos trabajar con normalidad, ofreciendo la calidad de servicio que nuestros clientes requieren, pero parece ser que es pedir demasiado», sentenciaron desde ELTC.