La UE no protegió el arroz redondo ante Myanmar

cultivo artesanal de arroz en el Parque de la Albufera. / F. García
cultivo artesanal de arroz en el Parque de la Albufera. / F. García

La salvaguardia ante las masivas importaciones baratas se acordó para las variedades del grupo'índica', no del 'japónica' | Los productores asiáticos sorprenden a todos cambiando sobre la marcha el tipo de grano que exportan para aprovecharse del hueco arancelario europeo

V. LL.VALENCIA.

El sector arrocero valenciano está de nuevo soliviantado por el notable incremento de las importaciones de arroz que llegan a la Unión Europea desde Myanmar a precios muy bajos, lo que puede deteriorar las cotizaciones del grano en el campo cerca ya de iniciarse la recolección.

El caso es muy sorprendente, porque en enero pasado Bruselas aprobó la cláusula de salvaguardia sobre las importaciones de arroz procedentes de Camboya y Myanmar (antigua Birmania), por el aumento considerable de sus envíos a muy bajo precio.

El Ejecutivo comunitario reintrodujo los aranceles a las importaciones de este cultivo durante tres años, tras demostrarse en la correspondiente investigación que las entradas en la UE procedentes de dichos países se había disparado un 89% merced a las ventajas aduaneras, lo que perjudicaba a los productores europeos, cuya cuota de mercado interno se redujo de forma sustancial, del 61% a solo el 29%.

A raíz de imponerse tal medida, los arroceros valencianos y del resto de la UE se felicitaron por el logro con seguido. AVA-Asaja llegó a señalar que era todo un precedente que debería seguirse en otros sectores agrarios que también se ven perjudicados por las importaciones masivas en régimen de clara competencia desleal. Esta formación señaló entonces que la cláusula de salvaguardia iba a suponer «una válvula de oxígeno para los arroceros, en la medida en que debe permitir restaurar el equilibrio en el mercado europeo del arroz», y destacó la activa participación que había tenido en Bruselas para explicar la situación y conseguir un resultado tan positivo.

Sin embargo, siete meses después, desde la propia AVA se vuelve a poner el grito en el cielo porque «Myanmar ha logrado burlar la cláusula de salvaguarda, sustituyendo el envío de arroz de tipo 'índica' por el 'japónica', que no está sometido a arancel». Según datos de la Comisión Europea, en los primeros nueve meses de la campaña 2018/2019 la UE importó 58.029 toneladas de arroz 'japónica' molido de Myanmar, «lo que supone un incremento del 142% respecto a las 24.014 toneladas del mismo periodo en el año anterior y del 1.080% si lo comparamos con las 4.917 toneladas de hace dos años».

¿Qué ha ocurrido para desembocar en esta aparente contradicción? ¿No ha funcionado la celebrada cláusula de salvaguardia? No, lo sucedido es mucho más prosaico y en cierta medida incomprensible.

Dicha cláusula, en enero pasado, se fijó sólo para el arroz de tipo 'indica', el de grano largo, que apenas se cultiva en Valencia, donde predomina mayoritariamente el 'japónica' o redondo. Pero nadie se percató de que el arroz redondo quedaba fuera de aquella medida que tanto agradó y que hoy se revela inútil para el arrocero valenciano, porque la UE no le protegió, le dejó a expensas de que los asiáticos cambiaran de estrategia y pasaran a enviar arroz 'japónica', para las paellas valencianas. Y ahora, vuelta a empezar: a reclamar, explicar, demostrar, exigir... y a esperar.