Planas recomienda a los citricultores que hagan funcionar la interprofesional

El presidente Puig y el ministro Planas (ambos en el centro) junto a participantes en la convención citrícola del PSPV-PSOE. / lp
El presidente Puig y el ministro Planas (ambos en el centro) junto a participantes en la convención citrícola del PSPV-PSOE. / lp

La receta del ministro de Agricultura para afrontar la crisis se basa en que el sector trabaje unido y la producción se integre en organizaciones sólidas

V. LLADRÓ

El ministro de Agricultura, Luis Planas, animó ayer al sector citrícola a pasar «de una postura defensiva a una ofensiva» y trazó escuetamente las principales líneas de actuación colectiva para afrontar la crisis: trabajar unidos, hacer que funcione de verdad la interprofesional Intercitrus y que los agricultores se integren en Organizaciones de Productores sólidas y eficaces.

Planas intervino junto al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en la clausura de la Convención Citrícola que ha organizado el PSPV-PSOE y en la que han participado representantes de todos los subsectores de la citricultura valenciana, junto a técnicos, alcaldes y otros cargos públicos.

Al margen de la indudable oportunidad electoral de esta convocatoria, es la primera iniciativa de envergadura que toma un partido político valenciano para juntar a todo el sector y conminarle a deshebrar todos los asuntos posibles que haya que 'tocar' o reconvertir, para intentar salir de la honda crisis naranjera que tanto aflige a todos en estos momentos.

Ximo Puig confía en que la UE tenga un Observatorio de Frutas y en que se abran nuevos mercados

Puig elogió las conclusiones obtenidas en las cinco mesas de debate de la convención, señalando que las mismas se integran en «una hoja de ruta con la que queremos configurar el futuro de la citricultura valenciana». Una definición que puede sonar algo pretenciosa, porque es evidente que faltarán cosas, que unas serán más acertadas, urgentes o efectivas que otras y queda mucho por 'rascar', pero ya es muy notable que se hayan juntado todos los representantes del sector, que se empiece a valorar entre ellos coincidencias y diferencias y que todos hayan escuchado también cómo les leían 'la cartilla'.

Porque mientras el presidente Puig se mostró más confiado en que servirá de mucho el anunciado Observatorio de Frutas y Hortalizas (un observatorio más), que al parecer pondrá en marcha la UE, y también espera que se abran nuevos mercados (no se consolida ninguno) para descongestionar la oferta naranjera en Europa, el ministro Planas se expresó en tono más práctico e incidió en qué deben hacer los productores y comercializadores para no dispersarse en acciones menos concretas o de poco recorrido. Resaltó que «tenemos todas las condiciones y oportunidades para seguir siendo líderes citrícolas a nivel mundial», pero insistió en que «no será posible» recuperar posiciones perdidas «sin la unión del sector, sin una interprofesional potente que trabaje para solucionar los problemas y sin su integración en organizaciones de productores».

El ministro anunció que en la reunión que se celebrará en Madrid el próximo jueves día 7, con representantes de la citricultura de toda España y de los gobiernos autonómicos implicados, se empezarán a desarrollar medidas concretas para los citricultores, consistentes en ayudas fiscales y de liquidez financiera. Al mismo tiempo se afrontará una mejora de la planificación del mercado y de la organización del sector y se estudiarán «propuestas para fomentar el consumo de cítricos».

El ministro aconsejó «aprovechar la crisis para buscar nuevas oportunidades» y aseguró que el Gobierno trabaja ante la UE para «exigir reciprocidad en los controles fitosanitarios de la fruta procedente de terceros países».

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