«Las personas tendrán más de un trabajo y deberán reciclarse en la universidad»

Miguel Carmelo, durante la entrevista realizada en el Palacio de Congresos. / j.j. monzó
Miguel Carmelo, durante la entrevista realizada en el Palacio de Congresos. / j.j. monzó

Miguel Carmelo, presidente y director general de la Universidad Europea, alaba las cualidades de Valencia para los estudiantes extranjeros y aboga por fomentar las titulaciones bilingües

ISABEL DOMINGOVALENCIA.

Trabajar mucho, hacer deporte y leer -ahora tiene entre manos el último libro de Carmen Posadas-. Son los ejes que mueven a Miguel Carmelo, recién nombrado CEO (director general) de la Universidad Europea, institución a la que lleva ligado casi veinte años.

-¿Cuál es el reto que se marca de cara al próximo curso académico y a medio plazo en Valencia?

-Llevamos muchos años de retos en Valencia porque empezamos como centro adscrito y hemos ido creciendo. El reto es seguir mejorando en calidad y poner en marcha más titulaciones para crear una oferta rica. A medio plazo, que Valencia tenga un papel importante en la Universidad Europea en su conjunto, que se adapte muy bien a todos los cambios. Porque ahora ya no sólo estudian los jóvenes, estudia todo el mundo, pues no hay una edad ni un título especifico. Será muy difícil que una persona pase sólo una vez por la universidad, pasarán dos, incluso tres veces para poder reciclarse. Porque las personas tendrán más de un trabajo en su vida y también nuevas profesiones. Y se tendrán que reciclar en la universidad. Valencia deberá dar respuesta a esas necesidades. Y luego todo el tema de la internacionalidad, que es muy interesante para Valencia por las cualidades que tiene de clima, de calidad, no excesivamente cara, cómoda, está cerca del mar...

-Tras el proceso de ampliación de instalaciones en Valencia, ¿en qué punto se encuentra la institución?

-Nuestro firme propósito es seguir invirtiendo en la medida en que los alumnos nos respondan. Estaríamos encantados de hacer una universidad más grande, con más instalaciones, más titulaciones en Ciencias de la Salud, más 'STEM' (Ciencias de la Salud, Tecnología, Matemáticas), que son carreras de futuro.

-Precisamente matemáticas, digilización o 'big data' son términos que ya están aquí. ¿Cómo se prepara la entidad para incorporarlos?

-Con formación especifica a la gente que se dedica a ese tipo de actividad, pero también incorporando conocimientos de digitalización, de tratamiento de datos en las redes, etc. en todas las titulaciones. Es una consecuencia de la sociedad, que ya no ofrece un único trabajo de por vida. La universidad tiene que responder a ese reto, debe ayudar a las personas. Por eso, la universidad enseña a aprender. La formación tradicional habilita en aptitudes pero hay que formar también en actitudes, en lo que uno está dispuesto a hacer.

-¿Cuáles serían entonces las profesiones, los perfiles de futuro?

-Habrá profesiones emergentes en 'STEM'; y también en la pirámide de edad, porque la gente vivirá más tiempo pero querrá vivir con calidad. Así, habrá profesiones que ayuden a la gente a vivir mejor, con un sentido preventivo, de nutrición, de ejercicio físico. Y también relacionadas con el crecimiento sostenible, de medio ambiente, si queremos una sociedad mejor.

-Dentro de esa aspiración la universidad juega un papel clave.

-Debemos ser los líderes. Deberíamos asumir esa labor de liderazgo, de decir por dónde va ir el conocimiento que la evolución de la sociedad exige.

-¿Cómo se afronta ese liderazgo?

-Es el contacto continuo con las profesiones. La universidad se alimenta de la investigación y del contacto con la sociedad, es decir, de las profesiones más que de las empresas. Eso hace que la universidad tenga la visión de futuro de hacia dónde va la sociedad.

-Una de las críticas que se hace a las universidades es que están alejadas de las profesiones, que la formación es excesivamente teórica. ¿Lo percibe así?

-Antes de la crisis había una corriente que decía que se tenía que formar el intelecto pero no las habilidades. Algunas universidades privadas ya hablaban ante de eso de conocimiento y de competencias, incluso de valores. La crisis, tan nefasta en muchos aspectos, ha remediado esto. Y ahora las universidades tienen claro que los alumnos han de tener una formación intelectual, en habilidades profesionales y personales.

-¿En qué se diferencia la Universidad Europea respecto al resto?

-España tiene un sistema universitario público y privado que trabaja en colaboración, como la sanidad, por lo que son complementarios no competitivos. La gente puede elegir y eso enriquece el sistema. ¿En qué nos diferenciamos? Nuestro modelo académico es de aprender haciendo; la internacionalidad, que no sólo vengan alumnos extranjeros sino que nuestros egresados sientan que se forman en un mundo global... De ahí la importancia de la enseñanza bilingüe: el inglés es el latín del siglo XXI. Y el contacto con la profesión, que haya lo antes posible práctica en la formación.

-¿Hacia dónde va el futuro de la educación en España?

-Bolonia apunta a un modelo de enseñanza teórica, práctica, de trabajar con las profesiones... Va hacia un modelo donde la universidad será para todos. Venimos de un modelo donde es para los jóvenes y básicamente presencial. Iremos a presencial y/o híbrido u 'on line', sobre todo si pensamos en esa gente que se educará durante toda su vida. Queremos ser esa universidad que lidera, impulsa y anticipa lo que demanda la sociedad.