Un profesor con una depresión «irreversible» logra la jubilación por incapacidad permanente tras años de batallas administrativas
El Tribunal reprocha al Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI) que no justificara su negativa a conceder la prestación
Mar Georga
Lunes, 24 de noviembre 2025, 00:11
La Xunta de Galicia ha sido corregida por el TSJ de Galicia, tras negarle este primer órgano la jubilación por incapacidad permanente absoluta a un profesor de Vigo. El docente padece una depresión mayor «irreversible», diagnosticada por tres especialistas, y por la que llevaba de baja desde 2021. A pesar de estar bajo tratamiento farmacológico y psicoterapéutico, nunca llegó a experimentar ninguna mejora.
Ante la negativa de la administración, el funcionario decidió recurrir a la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), que finalmente le ha dado la razón. La sentencia, emitida en septiembre, es especialmente tajante con el Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI). Organismo dependiente del Instituto Nacional de la Seguridad Social en el cual se apoyó la Consellería de Educación para rechazar su solicitud.
Tres especialistas confirmaban la gravedad de su estado
Los magistrados han considerado que el dictamen del EVI «no está suficientemente motivado» y que carece de «razonamientos» que expliquen por qué la enfermedad no impide al profesor ejercer su labor. El tribunal recuerda que los informes oficiales tienen preferencia sobre los privados, pero esa prevalencia no exime de explicar «debidamente» sus decisiones, algo que en este caso no se hizo.
Los magistrados han señalado que el informe del Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI) niega que las dolencias del profesor le imposibiliten por completo para su trabajo, pero «no dice por qué».
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Por su parte, en su demanda, el docente aportó dos informes psiquiátricos y tres de su psicóloga, todos ellos privados pero coincidentes en el carácter «irreversible» de la depresión. Los profesionales descartaban que pudiera trabajar en su profesión ni en ninguna otra y probaban su nula capacidad para realizar tareas básicas de la vida diaria.
Pese a la contundencia de estas pruebas, la Xunta —según la resolución judicial— no rebatió ninguno de los informes. Se limitó a presentar nuevamente el expediente administrativo, incluyendo los dictámenes del EVI, pero sin añadir argumentos ni explicaciones adicionales. Es por ello que ahora deberá asumir unas costas de 1.500 euros.
La jurisprudencia avala la incapacidad absoluta en casos de depresión severa
«Hemos de considerar que la enfermedad diagnosticada —trastorno depresivo mayor— viene siendo apreciada por la jurisdicción laboral como causa de incapacidad permanente absoluta», han sentenciado desde el Contencioso-Administrativo. Salvo que el Tribunal Supremo revoque el fallo, el profesor podrá acceder finalmente a la jubilación por incapacidad, tres años después de iniciar su baja laboral y tras una batalla administrativa marcada por la falta de motivación en los informes oficiales.
El TSXG recuerda que la depresión mayor es reconocida por la jurisdicción laboral como causa suficiente para la incapacidad permanente absoluta: «En la depresión mayor, la sintomatología se exacerba hasta el punto de abrumar la idea de cualquier labor, de manera que se produce una completa inhabilidad para el trabajo y puede decirse que ni siquiera con el mayor afán de superación pudieran llevarse a cabo los más sencillos cometidos».