El Gobierno admite ahora que tirará de la 'hucha' si le hace falta para pagar las pensiones

Magdalena Valerio (i) y Ana Pastor. /EP
Magdalena Valerio (i) y Ana Pastor. / EP

Esto podría ocurrir para hacer frente a la extra de diciembre, porque los atrasos de la subida se abonarán mediante una transferencia de tesorería

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

Una cosa son los deseos y otra muy diferente la realidad. En esta tesitura se ha encontrado el PSOE al llegar al Gobierno, tras desdecirse en las últimas fechas de sus muchas promesas en la oposición: no habrá derogación de la reforma laboral ni de la ley mordaza, tampoco podrá hacer todo el gasto social que pretendía, ni dará los nombres de la amnistía fiscal... Y, ahora, no descarta tener que echar mano de la 'hucha' de las pensiones para pagar las prestaciones si hiciera falta, pese a las duras críticas que vertió al PP cada vez que sacaba dinero.

Así lo admitió este jueves la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, durante la entrega a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, del informe sobre la 'Evolución, actuaciones y situación del Fondo de Reserva 2017'. «A mí me encantaría no tener que tocarlo pero quiero ser prudente. Vamos a ver cómo evoluciona la recaudación de cuotas de aquí a final de año», señaló. Ahora bien, «si tenemos que sacar algo habrá que hacerlo porque los pensionistas tienen derecho a cobrar sus pagas extraordinarias», se justificó.

La idea del Gobierno es utilizar todo el crédito concedido por el Estado a la Seguridad Social antes de acudir a la 'hucha'. Así lo demostró a finales de junio, cuando usó 7.500 millones de euros del préstamo para 2018 de más de 13.800 millones con el fin de pagar la extra de verano a las 9,6 millones de prestaciones que se abonan mensualmente.

Sin embargo, como más tarde en diciembre, volverá a enfrentarse al mismo problema: los ingresos por cotizaciones sociales, pese a que crecen a un ritmo del 5% mensual, apenas son suficientes para el pago mensual de las pensiones pero no para el abono de las dos pagas extra (verano y Navidad) más la liquidación del IRPF, puesto que con ellas se duplica el presupuesto. En julio ya supuso una factura de 17.727 millones, que se repetirá a final de año.

Será entonces cuando, si no le queda otro remedio, el Gobierno vacíe aún más el Fondo de Reserva. Y es que entonces ya solo tendrá algo más de 6.000 millones para hacer frente a un desembolso mayor, salvo que para entonces la recaudación mejore -la ministra confía en ello- o se hayan tomado otras medidas para mejorar los ingresos, como los nuevos impuestos o la separación de fuentes de la Seguridad Social para que no asuma gastos que no le corresponden, por ejemplo, los de personal, reducciones de cotizaciones o tarifas planas o maternidad.

«En tanto en cuanto no se recuperen las cotizaciones para poder pagar todas las prestaciones contributivas del sistema, tendremos que complementar esas cotizaciones vía Presupuestos», dijo Valerio. No obstante, precisó que estos temas tienen que debatirse en la mesa de diálogo social sobre pensiones, convocada para la próxima semana, y en el marco del Pacto de Toledo.

Pero en el corto plazo, tiene otro desembolso 'extra': abonar a los más de 8,7 millones de pensionistas los atrasos generados desde el 1 de enero por la diferencia entre la subida del 0,25% inicial que ya se les hizo y la prevista en los Presupuestos de 2018, que se elevó al 1,6% con carácter general y al 3% para las más bajas. Se lo ingresarán el 27 de julio en nómina y para este abono, que superará los 1.000 millones de gastos, el Gobierno no utilizará ni hucha ni crédito, sino que lo hará con una transferencia desde la propia Tesorería de la Seguridad Social, según apuntaron fuentes del Ministerio. Lo que aún no está claro es si el origen último son los rendimientos anuales del Fondo de Reserva.

Rentabilidad negativa

El Fondo de la Seguridad Social cerró el pasado año con un valor total de 8.085,37 millones de euros ( a precio de mercado), el equivalente al 0,72% del PIB, según su último informe anual. En 2017 se realizaron dos disposiciones, coincidiendo con el abono doble de la nómina de pensiones en julio y en diciembre, meses en los que coinciden paga ordinaria y extraordinaria. Así, en julio se dispuso de 3.514 millones de euros y en diciembre de 3.586 millones, lo que restó 7.100 millones de euros a la hucha del sistema.

Al finalizar el año pasado el Fondo había generado 173 millones en rendimientos netos, la cifra más baja desde 2002 cuando dichos intereses ascendieron a 161 millones. En 2016, por el contrario, se registró un saldo positivo de 2.664 millones, y un año antes 3.994 millones. En total, 28.932 millones desde su creación. La rentabilidad acumulada entre 2000 y 2017 fue en términos anualizados de un 4,27%, aunque la última tasa interanual se situó en valores negativos (-0,12%) después de seis ejercicios con tasas positivas.

Desde su creación a principios de siglo se han sacado 74.438 millones de euros del Fondo de Reserva para pagar las pensiones. A ello se suman otros 9.648 millones en excedentes del Fondo de Contingencias Profesionales, y los 10.192 millones del préstamo que el Tesoro concedió en 2017 a la Seguridad Social. En total, 94.278 millones adicionales a los recursos de las cotizaciones para pagar estos 18 años a los pensionistas.

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