Olivos sin cosecha

La falta de lluvias reduce al menos un 50% la producción valenciana de aceite

VICENTE LLADRÓ VALENCIA.

La próxima cosecha de aceite de oliva será muy escasa en la Comuntiat Valenciana. Estimaciones de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) avanzan que la reducción puede ser nada menos que del 50%, pero ése es un cálculo medio, porque en muchos sitios se ven los olivos prácticamente vacíos, sin apenas frutos, por lo que habrá muchas localizaciones en las que casi no tendrán cosecha.

AVA achaca esta situación a la sequía, si bien se aprecian esporádicos casos en los que algunas parcelas, e incluso dentro de ellas determinados árboles, sí que tienen una producción razonable, mientras que la mayoría de campos al lado, u otros olivos, están sin nada. Sin duda se salvan los ejemplares con mejor terreno, capaz de guardar algo de humedad residual.

Los técnicos de AVA avanzan que la producción global de aceitunas en la Comunitat puede verse reducida a unas 15.000 toneladas, como consecuencia «del déficit de precipitaciones que se registró en muchas zonas durante la fase de cuajado de las flores», lo que determinó que los diminutos frutos recién desarrollados no pudieran seguir creciendo en esa fase esencial, produciéndose un aborto masivo.

AVA advierte que el sector oleícola valenciano «se está quedando atrás»

Este desenlace en los olivares valencianos contrasta con lo que se ha producido en casi todo el resto de España, donde la sequía remitió, abundaron las lluvias hasta casi iniciarse el verano, y eso se traducirá en una buena producción olivarera. Curiosamente el año pasado ocurrió un poco al contrario: se quejaban de mermas en grandes zonas productoras españolas mientras que en casi toda la Comunitat hubo buena producción. Esto fue así a pesar de que la sequía ya estaba bien instalada entre nosotros desde hacía años, y prosigue, pero se registraron algunas precipitaciones que puntualmente coincidieron en los momentos cruciales para favorecer un buen cuajado de la oliva en secano, que es el régimen de la mayor parte del cultivo.

Sin embargo, esta vez, al acumularse el déficit de este año al que se viene arrastrando de lejos, sin coincidir las escasas lluvias en los momentos propicios, el resultado ha sido dramático para una gran mayoría de casos. En zonas de la Hoya de Buñol, la escasa pluviometría, «hasta la tercera parte de un año hidrológico normal», según AVA, ha provocado «una disminución del 70-80% de la cosecha». Otra comarca especialmente castigada por la sequía es la Canal de Navarrés, donde la rebaja de rendimientos asciende al 40-60%, y en muchos puntos del Camp de Turia o la Serranía ocurre otro tanto.

Desde AVA se hace hincapié en que el problema se acentúa fundamentalmente en las parcelas de secano, «mientras que las que sí tienen acceso al agua han podido compensar el déficit hídrico con puntuales riegos de socorro. Por ello AVA-Asaja advierte de que los olivicultores de secano afrontan en otoño otra campaña seriamente amenazada por la escasez de oferta, como ya sucedió el año pasado en Utiel-Requena o los anteriores en determinadas comarcas valencianas debido al ciclo de sequía persistente en las regiones del sudeste de la Península.

El olivar valenciano únicamente cuenta con un 18% de su superficie en regadío (17.149 hectáreas de las 94.368 totales), una cifra menor en comparación con lo que sucede en el ámbito nacional: el 29,6% del olivar español ya se encuentra en regadío (784.859 hectáreas de las 2.650.801 totales).

Por ello alerta AVA de que el sector oleícola valenciano «se está quedando atrás» en el proceso de transformación a regadío que se produce en otras regiones de España para lograr una mejor viabilidad económica de las explotaciones.

 

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