Olivas sabía que la «solvencia ficticia» de Bancaja afectaría a BFA, según la fiscal

José Luis Olivas, en la Ciudad 
de la Justicia. / damián torres
José Luis Olivas, en la Ciudad de la Justicia. / damián torres

Anticorrupción acusa a Rato y su ex número dos de sacar Bankia a Bolsa pese a su deterioro y a que «no se correspondía con la realidad ofrecida»

EP / EFE

madrid. La Fiscalía Anticorrupción afirmó ayer que el expresidente de Bancaja José Luis Olivas era «perfecto conocedor» de que el incorrecto cómputo de capital de la caja, fruto de dos operaciones encaminadas a «dar una apariencia ficticia de solvencia a la entidad», se trasladaría después a BFA, matriz de Bankia, hasta elevar los recursos propios en «unos 1.300 millones».

La fiscal Carmen Launa siguió argumentado la ampliación de su acusación por la salida a Bolsa de Bankia en 2011, tras los testimonios en el caso que habrían probado que los contratos suscritos por Bancaja con Picton y Deutsche Bank para la venta del 30% de Bancaja Inversiones afectaban a la solvencia de BFA.

Reprochó que ambos no eran accionistas, como se quería hacer ver, sino acreedores, pero se anotaron como recursos propios «ficticios». «Era evidente que Olivas tenía que ser perfectamente consciente de una operación de semejante envergadura para incrementar capital, ya que sus características tenían que ser conocidas por el más alto nivel de dirección», dijo, y también de que ese cómputo se trasladaría a BFA.

En la exposición de su informe final, señaló al expresidente de Bankia Rodrigo Rato y a su ex número dos, Olivas, por impulsar la salida a Bolsa teniendo el «perfecto conocimiento de que lo que se sacaba tenía deterioros muchísimos más relevantes y no se correspondía con la realidad ofrecida al mercado».

La fiscal reiteró que la operación fue «en todo momento» iniciativa de Rato, que sólo solicitó autorización al Banco de España cuando «ya disponía del itinerario de hechos y estaba todo consumado», y obvió una posible inyección de ayudas públicas a fin de mantener su puesto al frente del grupo financiero.

Launa responsabilizó del salto al parqué a Rato, para el que pide ocho años y medio de cárcel, incluida la información «falsa» del folleto para inversores, irregularidades que «fueron únicamente atribuibles a los miembros de los consejos de administración de BFA y Bankia», en concreto a sus máximos directivos.

Junto al exministro, apunta a Olivas y al exdirector de riesgos Ildefonso Sánchez Barcoj como «únicos conocedores de estos extremos», con la cooperación del exconsejero ejecutivo José Manuel Fernández Norniella. «Todas estas personas eran conocedoras, con prueba acreditada, de los déficit de valoración realizados en BFA a 31 de diciembre de 2010, que fueron transmitidos después a Bankia», sentenció.

Anticorrupción solicita cinco y seis años de prisión para Olivas y Norniella, respectivamente, y dos años y medio para Sánchez Barcoj.