Las ventas de automóviles registran el peor mes de agosto desde 2008

El mercado acumula una caída anual del 9% pese al efecto estadístico y desde el sector se reclama un plan de choque y estabilidad política

J. A. BRAVOMADRID.

El sector automovilístico español vivió el peor agosto desde el comienzo de la crisis en su actividad comercializadora, con un desplome del 30,8% en las ventas (74.490 unidades entre turismos y todoterrenos) respecto al mismo período del año pasado, según los datos oficializados ayer por sus patronales. Lo peor, más allá del dato mensual -que, no obstante, tiene en gran medida una explicación estadística-, es que el mercado arrastra una caída anual del -9,2% con 883.649 vehículos nuevos matriculados.

El mayor descenso interanual en esas compras desde mediados de 2008 modera su aparente fuerza negativa si se considera que agosto de 2018 fue el mejor mes de toda la serie histórica, con un subidón del 48% al verse obligados los concesionarios a sacar al mercado todos los vehículos no homologados por la nueva normativa de medición de emisiones (WLTP) el 1 de septiembre del año pasado. Así, descontando esos efectos extraordinarios, el volumen de operaciones del último mes resultaría similar al registrado en 2017.

«Anormalidades» aparte, como las califican las propias asociaciones sectoriales, lo que más les preocupa son las importantes caídas en el canal de particulares: -27.5% en agosto y, sobre todo, -14,3% en el saldo anual desde enero (395.055 unidades en total), el triple que el descenso contabilizado en las adquisiciones por empresas (-5,1%) y también por cadenas de alquiler de automóviles (-4,1%). Pero lo peor, según advierten desde la patronal de fabricantes Anfac, es que en los próximos meses se «seguirá registrando una importante debilidad en las comercializaciones», y de manera especial en la demanda de los hogares que, como apuntan desde los propios vendedores de vehículos y recambios (Ganvam), ya está acusando la desaceleración del crecimiento económico (PIB) y refleja una pérdida de confianza de los consumidores.

Más optimistas, sin embargo, se muestran desde los concesionarios oficiales (Faconauto), donde siguen «percibiendo que hay una demanda latente». En concreto, estiman que una «bolsa de conductores» sin cuantificar «está posponiendo su cambio de vehículo» para beneficiarse a partir de octubre del «importante esfuerzo promocional» que suele hacer el sector para cuadrar cuentas anuales, incluidas las tradicionales unidades de 'kilómetro 0'.

Esa «esperanza» en que la actividad comercial se reanime el último cuatrimestre tiene, asimismo, un apoyo estadístico, dado que el volumen de matriculaciones en ese período de 2018 fue bastante bajo. Por eso, más allá de los efectos comparativos, desde los fabricantes (Anfac) ven «necesario revertir la tendencia negativa cuanto antes» con un nuevo plan de choque y medidas de estímulo a la compra de vehículos nuevos.

El último PIVE contó con hasta ocho ediciones consecutivas, desde finales de 2012 hasta mediados de 2016, con descuentos en la compra de vehículos nuevos al entregar otro modelo con más de una década de antigüedad. Las matriculaciones de vehículos electrificados, híbridos y de gas se ha incrementado casi un 36% en los últimos doce meses.