El metal critica que el horizonte electoral afecte a «medidas económicas decisivas»

Operarios de una empresa ante unas piezas de metal. / Fotolia
Operarios de una empresa ante unas piezas de metal. / Fotolia

La patronal Femeval denuncia cambio de prioridades por motivos políticos, inacción y toma de decisiones populistas

ÁLVARO MOHORTE VALENCIA.

Plantear que en tiempos de tribulación no es bueno hacer mudanza puede parecer prudente, pero también es posible que resulte fatídico. Esto es lo que teme el presidente de la patronal metalúrgica valenciana (Femeval), Vicente Lafuente, ante el ambiente que está generando un horizonte electoral que, en su opinión, altera lo que no bloquea.

«Estamos soportando unos costes laborales y subidas de impuestos muy elevados y un intolerable aumento de los precios de la energía, a lo que se suma la falta de personal cualificado, la débil demanda interior y una escasa financiación económica. Situaciones que urge revertir, sobre todo, ante un horizonte electoral que va a suponer un paréntesis en la toma de medidas decisivas para nuestro tejido productivo», añade Lafuente.

En concreto, Lafuente apunta que, por motivos ajenos a los intereses de la economía valenciana, la Generalitat ha movido un millón de euros del Plan Estratégico de la Industria Valenciana (PEIV) para destinarlo a À Punt. Respecto al Gobierno central, señala como se han tomado medidas llamativas que no han tenido en cuenta acuerdos previos entre patronal y sindicatos, como es el caso de la subida del salario mínimo interprofesional o el aumento de impuestos.

La automoción y el material de transporte registran el descenso productivo más acusado

A esto se suma la falta de atención a problemas casi estructurales que, en este contexto, se posponen, como las causas del incremento del coste de la energía o el descenso de la demanda interna. «Y esto en un momento que no es que los grandes tosan y las pymes y micropymes se constipen, sino que se mueren», alerta.

El empleo en el metal de la Comunitat Valenciana aumentó un 1,1% y la actividad productiva en un 9,9% en el tercer trimestre de 2018 respecto al mismo periodo del año anterior, según el Informe de Coyuntura del sector metalmecánico valenciano. Esta tendencia de crecimiento se mantiene gracias al comportamiento de subsectores como el material y equipo electrónico, que incrementó su producción en un 89%. En contraste, el resto de áreas continúan acumulando descensos moderados desde enero. Esta caída media se acusa con especial incidencia en el automóvil y materiales de transporte, al descender en un 7,4%.

«Aunque el metal sigue echándole un pulso a los vaivenes de la economía, estos indicadores muestran un escenario que empieza a dar señales de alarma y ante el que hay que reaccionar. El empeño de nuestras empresas por mantener y reforzar su posición como motor económico de la Comunitat Valenciana también necesita de la atención que se preste a políticas claves que aseguren su crecimiento, estabilidad y la generación de bienestar social», apunta Vicente Lafuente.

Los 196.726 ocupados en el último trimestre en el sector metalmecánico suponen un aumento de 2.072 puestos respecto al mismo periodo del año anterior, pero esta mejora ha sido muy desigual. Por subsectores, pese a que en términos interanuales el empleo industrial aumentó en 4.372 personas hasta situarse en 94.426, a los empresarios les preocupa el descenso del 5,4% que acumula desde principios de 2018, fecha en la que se alcanzaron los casi 100.000 empleos.

En el comercio al por mayor del metal el incremento de empleo fue de 2.400 puestos de trabajo. Sin embargo, en las instalaciones y en la venta y reparación de vehículos de motor y motocicletas se produjeron descensos de 1.200 y 3.500 empleos, respectivamente.

El informe de la patronal del metal subraya el retroceso de un 3,38% de las exportaciones respecto a 2017. La cifra de negocio alcanzada de enero a septiembre fue de 7.851 millones de euros, lo que representa el 37% de todas las exportaciones realizadas en la Comunitat Valenciana. En términos absolutos suponen 300.368 euros menos que el año pasado motivado por el decrecimiento económico mundial, las políticas proteccionistas de terceros países y el 'Brexit'.

Destacan ciertos comportamientos dispares como el incremento del 61% en la exportación de fundición, hierro y acero frente al descenso del 66% de vehículos y material ferroviario. Sobre los destinos, destaca la consolidación de los productos exportados a Turquía y el crecimiento hacia países vecinos como Portugal con un 24% y un 10% a Francia, frente a la disminución del 23% a Reino Unido y del 7% a Italia.

La encuesta de Femeval indica que se mantiene una valoración moderadamente positiva de la situación a la que las empresas otorgan una nota de 6,9. Por subsectores, la mejor calificación es de la industria con un 7,9, seguida del 6,5 de los responsables del comercio del metal. La venta y reparación de automóvil disminuye su valoración al 5,6 debido a la incertidumbre generada por el anuncio del Gobierno sobre el futuro de los vehículos de combustión.

Según Femeval, se mantiene un clima empresarial neutro sobre la evolución para el último trimestre de 2018. Las expectativas de negocio, empleo e inversión no crecen al situarse en una cifra de 50 (en un baremo de 0 a 100). Las causas, la ralentización en las previsiones de crecimiento, las incertidumbres políticas con el nuevo Gobierno, el 'Brexit', los separatismos, el proteccionismo y la crisis financiera de países emergente que afectan negativamente en las expectativas del metal.